Papa León XIV pisa Montevideo: entre Artigas, la vida y los desafíos sociales de Uruguay
El pontífice León XIV llega a Montevideo y entrega un mensaje de vida y servicio en la Plaza Independencia

Papa León XIV pisa Montevideo: entre Artigas, la vida y los desafíos sociales de Uruguay
Montevideo, 12 de junio de 2026 – El presidente uruguayo Yamandú Orsi recibió al pontífice León XIV en el aeropuerto de Carrasco a las 16:19, marcando el regreso de la Santa Sede al país después de 38 años. El saludo “Acaba de llegar usted y salió el sol” abrió una jornada que combinó ceremonias tradicionales con un mensaje directo sobre la dignidad humana, la salud y la responsabilidad pública.
Una bienvenida que resonó en la ciudad
Cuatro minutos después del aterrizaje, las campanas de todas las parroquias sonaron como señal de acogida, aunque Uruguay sigue siendo la nación más laica de América Latina. Dos niños entregaron ramilletes que simulaban las banderas de Uruguay y del Vaticano, mientras la Plaza Independencia se llenaba de gente que, tras la jornada laboral, se acercó a ver al líder de la Iglesia Católica pasar por la calle peatonal que conduce a la Ciudad Vieja.
En el Parque Rodó, punto neurálgico de la rambla, León XIV subió al papamóvil y saludó a los presentes con la típica sonrisa que tanto la prensa local como los internautas cordobeses describen como “una mirada de laburo y fe”.
Encuentros y gestos inesperados
El momento menos protocolar ocurrió en la Plaza Independencia, donde el pontífice volvió a estrechar la mano del presidente Orsi y recibió cartas de jóvenes. Un niño lo abrazó y le entregó una nota que quedó en la mano del papa, gesto que quedó grabado en la transmisión en vivo de varios canales uruguayos. A su alrededor, ex presidentes como Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle Herrera y el actual Luis Lacalle Pou se reunieron, recordando la tradición democrática que el país ha cultivado desde la restauración de 1985.
León XIV, consciente del carácter laico del país, abordó con sutileza los temas del aborto y la eutanasia, leyes que Uruguay aprobó en 2012 y 2024 respectivamente. Sin pronunciarse directamente, el pontífice subrayó que “quien todavía no ha nacido pertenece a la familia humana y al futuro de su pueblo”, reforzando la idea de dignidad sin confrontar la legislación vigente.
El discurso: Artigas como brújula moral
El eje central del discurso fue la referencia al prócer José Gervasio Artigas. Desde la Plaza Independencia, donde se erige su monumento, León XIV citó la frase “Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa con vuestra presencia soberana” para recordar que el poder público debe servirse del bien común y respetar la libertad ciudadana. El papa señaló que la autoridad se legitima solo cuando se ejerce al servicio de la gente, una advertencia que resonó entre los asistentes y los analistas políticos de la región.
En cuanto a la salud, el pontífice insistió en que la atención sanitaria debe estar al alcance de todos, sin importar los recursos. “Quien atraviesa una enfermedad terminal no deja de ser miembro pleno de la sociedad”, afirmó, recordando la necesidad de acompañamiento y recursos para los enfermos, un tema que golpea de cerca a la agenda de salud pública uruguaya.
Orsi y la visión de un Uruguay más solidario
El presidente Orsi, en su alocución, elogió la ausencia de conflictos armados en la región y destacó que Uruguay es un país donde los mandatarios pueden sentarse “en paz y con alegría”. Sin embargo, también señaló los retos que persisten: el PIB per cápita más alto de la región convive con niveles alarmantes de pobreza infantil, problemas de salud mental en jóvenes y la soledad de los mayores.
Orsi subrayó la importancia del papel de la Iglesia en la defensa de los derechos humanos y la solución pacífica de los conflictos, agradeciendo al Vaticano por su acompañamiento histórico. “No podemos resignarnos”, concluyó, llamando a la sociedad a no bajar los brazos frente a los desafíos.
Raíces de Artigas y la fe en la Uruguay contemporánea
El monumento a Artigas en la Plaza Independencia no solo celebra la independencia del país, sino que también simboliza la búsqueda de justicia social que sigue vigente. Desde la Revolución de 1811, la figura del caudillo ha inspirado a generaciones a luchar por la igualdad y la participación ciudadana, valores que el papa León XIV recordó como pilares de una sociedad verdaderamente humana.
La visita del pontífice se inserta en un contexto donde la Iglesia Católica, aunque minoría, mantiene una presencia influyente en la educación y la asistencia social. En Uruguay, la laicidad constitucional permite que la fe coexista con políticas progresistas, creando un escenario único donde el diálogo entre la moral religiosa y la legislación liberal se vuelve cotidiano.
Para Córdoba y el resto del Cono Sur, la parada de León XIV en Montevideo sirve de recordatorio de que los debates sobre vida, salud y dignidad no son exclusivos de un país, sino que forman parte de una conversación regional que afecta a todos los vecinos del Río de la Plata.
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