Recomiendan a Delcy Rodríguez levantar los bloqueos digitales a los medios: una señal esperanzadora para la prensa venezolana y sus lectores argentinos
El Programa para la Paz y la Convivencia Democrática insta a la mandataria venezolana a eliminar las restricciones a dominios web, una medida que repercutirá en la información que llega a Córdoba y al resto de la Argentina.

El Programa para la Paz y la Convivencia Democrática emitió el miércoles por la noche una serie de recomendaciones dirigidas a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, con el objetivo de restablecer la libertad de expresión y facilitar el ejercicio del periodismo en el país. Entre las propuestas destaca la eliminación de los bloqueos a los dominios web de medios de comunicación, una medida que, de concretarse, repercutirá directamente en los lectores argentinos que dependen de fuentes internacionales para seguir la realidad venezolana.
Consultas con el sector mediático y el llamado a la pluralidad
El programa, a través de un comunicado difundido por Oliver Blanco, viceministro primero de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional, explicó que la iniciativa surgió después de intensas consultas con medios nacionales, públicos, privados, alternativos e influenciadores. El objetivo, según sus palabras, es crear un entorno de “mayor y mejor comunicación, transparencia, diversidad y pluralismo”. La lista de solicitantes incluye a 38 medios, 63 organizaciones de la sociedad civil y 164 individuos que presentaron un manifiesto exigiendo el levantamiento de los bloqueos digitales.
El caso Infobae: una herida abierta desde 2014
Entre los dominios que siguen inaccesibles en Venezuela se encuentra el de Infobae, portal argentino de referencia para la comunidad hispano‑americana. El bloqueo, ordenado el 10 de octubre de 2014 por el régimen de Nicolás Maduro, se justificó bajo el pretexto de “mancillar el honor” del diputado oficialista Robert Serra. El entonces presidente de Conatel, William Castillo, acusó al medio de violar leyes venezolanas y de fomentar una “guerra psicológica”. Desde entonces, Infobae ha sido un blanco recurrente de la censura, lo que ha limitado el acceso de los lectores cordobeses y de toda Argentina a una cobertura independiente de la crisis venezolana.
El panorama de la censura digital bajo Chávez y Maduro
Los bloqueos no son un fenómeno aislado. Desde la llegada de Hugo Chávez al poder, y con mayor intensidad bajo el mandato de Maduro, se han registrado cientos de casos de cierres, bloqueos y restricciones a medios tanto impresos como digitales. Según datos del Instituto Prensa y Sociedad (IPYS), entre 2019 y 2020 se contabilizaron más de 500 violaciones a la libertad de expresión, con al menos 200 medios afectados. La radio, tradicional vínculo informativo en zonas rurales, también ha sufrido el “vacío en el dial”, como señala el periodista Ángel Ramón Oliveros.
Repercusiones para la audiencia argentina
Para los lectores de Córdoba, la censura venezolana se traduce en una falta de fuentes confiables y en la dependencia de medios que operan desde fuera del territorio, como Infobae. La imposibilidad de acceder a estos sitios no solo afecta la información política, sino también la cobertura cultural, económica y de derechos humanos que muchos argentinos siguen con interés. Un sector del periodismo independiente cordobés ha denunciado que la falta de acceso a fuentes venezolanas dificulta la producción de reportajes de investigación que podrían iluminar la relación comercial entre ambas naciones.
¿Qué implica la recomendación del Programa para la Paz?
Si Delcy Rodríguez acoge las sugerencias, el levantamiento de los bloqueos permitiría que los dominios de los medios vuelvan a estar accesibles, lo que beneficiaría a la población venezolana y a la diáspora que reside en Argentina. Además, abriría la puerta a un mayor intercambio informativo entre ambos países, favoreciendo la cobertura de temas como la migración, el comercio de energía y la cooperación cultural. Para los periodistas cordobeses, esto significaría una fuente más rica y diversa para sus columnas y programas de radio.
Raíces históricas de la censura y los retos futuros
La práctica de bloquear contenidos digitales tiene sus raíces en la política de control de la información que comenzó a gestarse a finales de los años noventa, cuando el gobierno venezolano empezó a regular los medios bajo la excusa de proteger la seguridad nacional. Con la llegada de la era digital, la estrategia se adaptó a los nuevos formatos: los sitios web se convirtieron en blanco de órdenes judiciales y de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel). El caso Infobae, que aún persiste tras más de una década, ejemplifica la dureza de una política que ha evolucionado de la censura impresa a la digital.
En el contexto argentino, la censura venezolana se vuelve una cuestión de libertad de información transfronteriza. Los lectores de Córdoba, acostumbrados a consumir noticias de toda América Latina, ven amenazada su capacidad de acceder a fuentes independientes. La recomendación del Programa para la Paz, aunque no vinculante, abre una ventana de esperanza: si el gobierno venezolano decide cumplir, se sentaría un precedente que podría inspirar a otros regímenes a relajar sus medidas restrictivas.
Sin embargo, el camino no es sencillo. La presión interna de grupos afines al chavismo, la retórica de seguridad y la falta de una legislación clara sobre internet siguen siendo obstáculos. La comunidad periodística argentina, junto a organizaciones de derechos humanos, seguirá vigilando el cumplimiento de estas recomendaciones, porque la información libre es un bien que trasciende fronteras y que, en última instancia, fortalece la democracia tanto en Caracas como en Córdoba.
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