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Desastre del glaciar en Nepal: 6.150 desaparecidos y la respuesta solidaria de Argentina

El saldo de desaparecidos en Nepal supera los 6.000 y la comunidad argentina se moviliza para apoyar a las víctimas.

Desastre del glaciar en Nepal: 6.150 desaparecidos y la respuesta solidaria de Argentina

El Gobierno de Nepal anunció este lunes que el número de personas desaparecidas tras la catástrofe provocada por el colapso del glaciar en la frontera con China el 26 de agosto se eleva a 6.150, una cifra que supera en mil los datos publicados el día anterior. La tragedia, que dejó 1.403 cuerpos recuperados y apenas 105 identificados, sigue generando una búsqueda frenética en la zona del distrito de Rasuwa y en la central hidroeléctrica Upper Trishuli‑1.

El balance humano y material del aluvión

El aluvión arrasó con carreteras, puentes y la infraestructura de la red hidroeléctrica del norte nepalí, reduciendo drásticamente la capacidad de generación eléctrica del país. En el proyecto Upper Trishuli‑1, de 216 megavatios, se localizaron cinco cadáveres y continúan los trabajos de rescate entre los escombros y los sedimentos arrastrados por la corriente. En el lado chino de la frontera, las autoridades reportaron 43 muertos y 519 desaparecidos, lo que eleva el total de víctimas a 1.446 fallecidos y 6.669 desaparecidos entre ambos países.

La dimensión internacional: turistas y peregrinos entre los desaparecidos

Entre los desaparecidos se encuentran cientos de extranjeros, entre ellos viajeros argentinos que se encontraban en la zona para hacer trekking o visitar los santuarios budistas. Agencias de turismo de Buenos Aires y Córdoba han activado protocolos de asistencia y están en contacto con las familias, mientras la Embajada de Argentina en Katmandú coordina la repatriación de los restos y brinda apoyo consular. La noticia ha encendido los focos en la comunidad de viajeros de la Patagonia, que ahora revisan sus planes de aventura en el Himalaya.

Ayuda internacional y la respuesta de Japón e India

Japón anunció una donación de 298 millones de yenes (cerca de dos millones de dólares) para reforzar los laboratorios de ADN en Nepal, una medida clave para identificar a los fallecidos y dar cierre a las familias. Además, el país envió un equipo de expertos en desastres para asistir en la labor de rescate y recuperación. Por su parte, India aprobó el suministro de energía eléctrica a Nepal durante 18 horas diarias hasta fin de año, con la exportación de hasta 600 megavatios, para paliar la grave crisis energética que dejó la destrucción de las centrales hidroeléctricas.

El desafío de la identificación: ADN y procesos forenses

Las autoridades nepalíes han tomado muestras biológicas de aproximadamente 1.300 restos mortales y de 1.900 familiares de desaparecidos. Hasta la fecha, 103 cuerpos fueron entregados a sus familias, mientras el resto sigue bajo examen. El proceso de identificación es complejo: se registran fotografías, huellas y datos genéticos para permitir futuras coincidencias. La ayuda japonesa en equipos de secuenciación de ADN será crucial para acelerar este proceso, que ha sido descrito como “una carrera contra el tiempo” por los funcionarios locales.

Una mirada histórica: cómo Nepal ha enfrentado catástrofes naturales

Desde el terremoto de 2015, que dejó más de 9.000 muertos, Nepal ha desarrollado un sistema de respuesta a emergencias que combina la ayuda de organismos internacionales y la resiliencia de sus comunidades montañesas. Sin embargo, la combinación de cambios climáticos y el deshielo acelerado de los glaciares ha creado nuevos riesgos que superan la capacidad de los protocolos tradicionales.

En la década de 1990, el país inició la construcción de la red hidroeléctrica del norte, un proyecto que buscaba convertir a Nepal en un exportador neto de energía. La catástrofe actual destruye gran parte de esa visión, obligando al gobierno a depender de la energía india y a replantear la gestión de los recursos hídricos.

Para Argentina, la tragedia tiene un eco particular: la comunidad de alpinistas cordobeses y patagónicos mantiene la tradición de escalar los picos del Himalaya, y la pérdida de compatriotas ha despertado un sentimiento de solidaridad que se traduce en donaciones y campañas de recaudación de fondos en redes sociales. La experiencia de gestionar desastres naturales en la Patagonia, donde las autoridades locales han enfrentado inundaciones y deslizamientos, también aporta lecciones que pueden ser útiles para los equipos de rescate internacionales.

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