Trump promete una ofensiva breve contra Irán, pero el precio del crudo vuelve a escalar
El presidente estadounidense asegura que los ataques no se alargarán, mientras el Brent supera los 95 dólares y repercute en la economía argentina.

Trump promete una ofensiva breve contra Irán, pero el precio del crudo vuelve a escalar
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este miércoles que la campaña militar contra Irán no se prolongará “demasiado tiempo”, pese a la segunda ronda de bombardeos en tres días sobre objetivos en la costa sur iraní. Desde el Despacho Oval, el mandatario subrayó que los ataques destruyeron equipos de radar y capacidades para tender minas en el estratégico estrecho de Ormuz, y afirmó que “estamos preparados para lanzar otro cuando queramos”.
La escalada militar y sus repercusiones inmediatas
Los bombardeos, ejecutados por el Mando Central (CENTCOM) durante la madrugada del martes al miércoles, fueron una respuesta a intentos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de agredir embarcaciones comerciales en el estrecho y de atacar a efectivos estadounidenses en la región. En represalia, Irán lanzó oleadas de drones y misiles contra bases estadounidenses en Oriente Próximo, alcanzando instalaciones en Kuwait, Jordania, Baréin, Irak y los Emiratos Árabes Unidos. Excepto en los Emiratos, los países afectados confirmaron la intercepción de los proyectiles.
Una nueva política de “petrolero por petrolero” aprobada por Trump llevó al Ejército estadounidense a atacar dos petroleros iraníes, según informó Axios. La medida se dio un día después de que dos superpetroleros que intentaban salir del estrecho fueran alcanzados por proyectiles, según la consultora de seguridad marítima Marisks.
Costos humanos y denuncias de ataques a civiles
Irán acusó a EE.UU. de haber bombardeado una ceremonia de boda en la ciudad costera de Sirik, provocando al menos cuatro muertos y 67 heridos, según la Sociedad de la Media Luna Roja Iraní. El Ministerio de Exteriores iraní, a través de Esmail Baghaei, denunció que el ataque forma parte de una cadena de atrocidades que incluye el bombardeo de una escuela primaria en Minab, donde murieron alrededor de 120 niños. El portavoz del CENTCOM, el capitán de navío Tim Hawkins, rechazó rotundamente las acusaciones, asegurando que “las Fuerzas Armadas de EE.UU. nunca atacan a civiles”.
El conflicto ha tenido un efecto inmediato en los mercados energéticos: el precio del crudo Brent alcanzó los 97 dólares por barril, su nivel más alto en semanas, mientras que el gas natural y el diésel en EE.UU. también subieron. Economistas de Bloomberg, como Dina Esfandiary, advierten que la escalada “gravará la economía mundial” y que el Oriente Próximo se ha convertido en un escenario de guerra sin vencedor a la vista.
Impacto en la economía argentina y cordobesa
Para los argentinos, el repunte del petróleo tiene consecuencias directas en el bolsillo. El precio del combustible en las estaciones de servicio de la provincia de Córdoba ha subido alrededor de un 12 % en la última semana, según datos de la Secretaría de Energía de la Nación. Este aumento repercute en el costo del transporte de granos, en la producción agroindustrial y, por ende, en los precios de alimentos básicos como el trigo y la carne.
Los transportistas de camiones, que son la columna vertebral del comercio interprovincial, denuncian que la subida del diésel amenaza la rentabilidad de sus rutas. “Cada kilómetro cuesta más, y si el precio sigue subiendo, vamos a tener que frenar la producción”, comentó un conductor de la zona de Villa María. Además, el sector turístico cordobés, que depende de la movilidad interna, podría ver una caída en la demanda si los precios de los combustibles siguen al alza.
El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, prometió una “embestida económica” contra Irán y sus socios, pero analistas locales consideran que la presión sobre los precios del crudo será el verdadero arma que golpee a la economía argentina, ya que el país importa la mayor parte de su energía. La inflación, que ya supera el 150 % anual, podría verse impulsada aún más por este nuevo shock externo.
¿Qué significa para la política interna de EE.UU. y la región?
Trump descartó que las elecciones de medio mandato previstas para noviembre influyan en sus cálculos militares, asegurando que “a mí no me afecta la elección”. Sin embargo, la comunidad internacional observa con cautela, pues el conflicto podría desestabilizar aún más una región ya fracturada y complicar cualquier intento de negociación que se haya gestado en Islamabad en junio.
El bloqueo naval estadounidense sigue vigente, limitando las exportaciones energéticas de Irán y manteniendo la presión sobre el estrecho de Ormuz, cuya capacidad de tránsito se había recuperado a la mitad de los niveles previos al conflicto.
Raíces históricas de la tensión en el estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz, que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán, ha sido durante décadas una ruta vital para el comercio mundial de petróleo. Aproximadamente el 30 % del crudo transportado a nivel global pasa por esas aguas, lo que lo convierte en un punto neurálgico de intereses geopolíticos.
Desde la revolución iraní de 1979, EE.UU. y Teherán han mantenido una relación conflictiva, marcada por la toma de la embajada en Teherán, la guerra Irán‑Irak y las sanciones internacionales. La presencia militar estadounidense en la zona se consolidó tras la Guerra del Golfo de 1991, cuando se estableció la Cuarta Flota de la Armada en la región.
En los últimos años, Irán ha buscado reforzar su capacidad naval y aérea para desafiar el control estadounidense, mientras que Washington ha respondido con patrullas y ejercicios militares. La actual ofensiva se inscribe en esa larga saga de pugnas por el dominio del paso marítimo, cuya estabilidad es esencial para la economía global y, por ende, para la cotización del crudo que afecta directamente a la inflación y al costo de vida en Córdoba y el resto del país.
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