Salud

Tu cuerpo guarda la huella de la obesidad: la ciencia explica por qué es tan difícil mantener el peso

La investigación muestra que la memoria biológica de la obesidad complica la pérdida de peso sostenida.

Tu cuerpo guarda la huella de la obesidad: la ciencia explica por qué es tan difícil mantener el peso

Perder kilos y mantener el peso ideal ya no es una cuestión de pura fuerza de voluntad. Estudios recientes, aunque mayormente realizados en modelos animales, demuestran que nuestro organismo conserva una memoria de la obesidad que complica la estabilidad del peso una vez que se ha alcanzado la meta. En Argentina, donde la prevalencia de sobrepeso supera el 60 % en adultos, este hallazgo tiene implicaciones directas en la carga del sistema de salud pública y en la vida cotidiana de cordobeses que luchan contra la balanza.

La grasa no olvida: macrófagos del tejido adiposo

Un equipo de investigadores japoneses centró su atención en los macrófagos del tejido adiposo (ATM), células inmunitarias que regulan la inflamación y la eliminación de grasa dañada. Al inducir pérdida de peso en ratones obesos, observaron que los ATM mantenían alteraciones en el proceso de empalme del ARN mensajero (ARNm), una etapa clave para la síntesis de proteínas. Estas modificaciones persistieron incluso después de que los animales recuperaran masa corporal, indicando que la “memoria” de la obesidad quedó grabada en la maquinaria genética de la grasa.

El efecto dominó del empalme defectuoso

Los ratones con dificultades para sostener un peso saludable mostraron niveles reducidos de la proteína CWC22, esencial para el empalme del ARNm. Más de la mitad de los genes analizados en los ATM permanecieron desregulados, entre ellos el gen Scarb1, responsable de la eliminación de residuos celulares. La acumulación de estos desechos disminuye la producción de iosina, una molécula que estimula la lipólisis (quema de grasa). En otras palabras, una cadena de eventos moleculares se activa, frenando la capacidad del cuerpo para quemar grasa y favoreciendo la recaída al sobrepeso.

Memoria epigenética en los linfocitos T

Otro estudio publicado en abril de 2026 amplió la visión del “recuerdo” obesidad al sistema inmunitario. La metilación del ADN de los linfocitos T, una marca epigenética que regula la activación génica, quedó alterada durante años después de la pérdida de peso. Estas modificaciones pueden perpetuar respuestas inflamatorias exageradas, incrementando el riesgo de diabetes tipo 2 y ciertos cánceres, incluso cuando el paciente ha alcanzado un peso normal. Este hallazgo, validado en humanos, refuerza la idea de que la obesidad deja secuelas biológicas de larga duración.

¿Qué implica para la salud cordobesa?

En Córdoba, la obesidad es una de las principales causas de consultas en los centros de salud municipales y de internaciones en hospitales como el Hospital Universitario del Centro. Si el cuerpo mantiene una “memoria” que dificulta la pérdida sostenida de peso, los tratamientos tradicionales basados solo en dieta y ejercicio pueden resultar insuficientes. La aparición de fármacos como semaglutida (Wegovy) o tirzepatida (Mounjaro) ha generado expectativas, pero la evidencia sugiere que, sin abordar la raíz molecular –el empalme del ARNm y la metilación epigenética–, los pacientes podrían enfrentar recaídas. Por eso, profesionales de la salud en la provincia están considerando combinar terapias farmacológicas con intervenciones dirigidas a la inflamación y a la reparación de la función de los macrófagos.

Raíces de la investigación sobre la obesidad en Argentina

Argentina cuenta con una sólida tradición en investigación metabólica. Instituciones como el Instituto de Investigaciones Médicas “Prof. Dr. Juan A. Fernández” de la Universidad Nacional de Córdoba y el CONICET han publicado estudios pioneros sobre la relación entre la microbiota intestinal y la resistencia a la insulina. En la última década, laboratorios de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas han empezado a explorar la epigenética de la adiposidad, sentando las bases para futuros ensayos clínicos que podrían traducir los hallazgos de los ratones a pacientes argentinos.

El camino adelante: ciencia y política pública

Para que estos descubrimientos se conviertan en mejoras tangibles, es necesario que los gobiernos locales y nacionales inviertan en investigación translacional y en programas de prevención que vayan más allá de la educación nutricional tradicional. Programas de detección temprana de alteraciones epigenéticas, acompañados de subsidios para tratamientos dirigidos, podrían reducir la carga económica que la obesidad representa para la seguridad social. Mientras tanto, la población cordobesa puede beneficiarse de estrategias integrales que incluyan actividad física, apoyo psicológico y, cuando sea necesario, terapias farmacológicas bajo supervisión especializada.

Obesidad y tejido adiposo

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