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Ueno Bank se hunde: la Fiscalía paraguaya pide prisión preventiva al fundador y detiene a ocho directivos

La Fiscalía paraguaya pide prisión preventiva al fundador de Ueno Bank y detiene a ocho directivos, generando preocupación en Córdoba.

Ueno Bank se hunde: la Fiscalía paraguaya pide prisión preventiva al fundador y detiene a ocho directivos

Asunción, 5 de noviembre de 2026 – La Fiscalía de Paraguay solicitó este miércoles la prisión preventiva contra Miguel Vásquez, uno de los fundadores del intervenido Ueno Bank, y ordenó el arresto domiciliario de los siete directivos que lo acompañan, luego de que comparecieran ante el Ministerio Público para declarar. La medida se produce en medio de una crisis bancaria que ha sacudido al país y que ya genera temores en los inversores argentinos, especialmente en Córdoba, donde muchas pymes dependen de los créditos transfronterizos.

El colapso del banco y la renuncia del titular del BCP

El martes pasado el Banco Central del Paraguay (BCP) ordenó el cierre de Ueno Bank, una entidad que contaba con 2,9 millones de clientes en un país de 6,1 millones de habitantes. La decisión se tomó al detectarse que el índice de solvencia del banco había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido por la normativa. Ese mismo día, el presidente del BCP, Carlos Carvallo, presentó su renuncia. Carvallo había dirigido la Financiera Ueno antes de asumir la cúpula del banco en 2023, lo que pone en evidencia la estrecha relación entre ambas instituciones.

Imputaciones y la red de préstamos sospechosos

Según el comunicado de la Fiscalía, 27 personas han sido imputadas por “presuntas irregularidades financieras” en Ueno Bank. Las acusaciones se centran en operaciones realizadas entre 2025 y 2026, en las que se otorgaron préstamos y sobregiros a empresas del mismo grupo económico bajo condiciones que, según los fiscales, no se ajustaban a los parámetros habituales de evaluación y análisis de riesgo crediticio. Los funcionarios detenidos pasaron la noche en la comisaría de Asunción y fueron trasladados a la Fiscalía Especializada en Delitos Económicos y Anticorrupción con el rostro cubierto y chalecos antibalas, bajo estrictas medidas de seguridad.

Reacción popular y la presión de los clientes

Alrededor de la sede de la Fiscalía se congregó un grupo de manifestantes que coreaban “badulaques” y “bandidos”, exigiendo que se descubra la identidad de los acusados y que se reparen los daños ocasionados. Un hombre, sin especificar si su reclamo era en guaraníes o dólares, gritó que tenía “200 millones ahí” y reclamó el pago de sueldos. La ira de los clientes es comprensible: el cierre de Ueno dejó a millones sin acceso a sus cuentas, lo que ha generado una ola de protestas y temores de contagio financiero en la región.

Impacto en Córdoba y la comunidad empresarial argentina

Para la provincia de Córdoba, la crisis de Ueno Bank no es solo una noticia lejana. Numerosas empresas cordobesas mantienen cuentas y líneas de crédito con la entidad paraguaya, y la incertidumbre ha provocado la paralización de pagos internacionales y la suspensión de proyectos de exportación. “Nos quedamos sin laburo porque no podemos cobrar lo que vendimos a Paraguay”, comenta una empresaria del sector agroindustrial de la zona. Además, la volatilidad del tipo de cambio y la posible devaluación del guaraní ponen en riesgo los ahorros de los migrantes cordobeses que envían remesas a sus familias en Asunción.

El nuevo titular del Banco Central y la apuesta por la serenidad

En medio del caos, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció la designación del economista y ex ministro Raúl Vera Bogado como nuevo titular del BCP, tras la renuncia de Carlos Carvallo. Peña hizo un llamado a la “serenidad” y aseguró que se implementarán medidas para restablecer la confianza del público y de los inversores extranjeros. Sin embargo, los analistas financieros advierten que la recuperación será lenta y que la supervisión regulatoria deberá ser más rigurosa para evitar nuevos colapsos.

Un futuro incierto para los clientes de Ueno

Mientras se definen los procesos judiciales, los clientes de Ueno Bank siguen sin acceso a sus fondos. La Fiscalía ha indicado que los recursos podrían ser congelados mientras se esclarecen los hechos, lo que deja a millones de paraguayos y argentinos en una situación de vulnerabilidad económica. Los bancos argentinos, incluido el Banco de la Nación, están evaluando la posibilidad de ofrecer líneas de crédito de emergencia para los comerciantes que dependían de Ueno, con el fin de mitigar el impacto social.

Tras los muros del poder: ¿Qué sigue para la justicia paraguaya?

Los ocho directivos detenidos, entre ellos Miguel Vásquez, Juan Manuel Gustale Cardoni y Mariana Torres Rubiani, se abstuvieron de declarar, según informaron sus abogados al diario ABC Color. La Fiscalía seguirá investigando la red de préstamos internos y la posible colusión entre la Financiera Ueno y el Banco Central. La comunidad jurídica paraguaya señala que el caso podría sentar un precedente importante para la regulación del sector financiero en América del Sur.

Raíces y repercusiones de la crisis bancaria en la región

La historia de Ueno Bank se remonta a la década de 1990, cuando surgió como una pequeña cooperativa de crédito en Asunción. Con el tiempo, expandió su red de sucursales y se convirtió en uno de los bancos más grandes del país, gracias a una estrategia agresiva de captación de depósitos y otorgamiento de créditos a sectores vinculados al comercio exterior. Sin embargo, la falta de controles internos y la dependencia de un grupo empresarial dominante generaron vulnerabilidades que, según expertos, fueron inevitables.

En los últimos años, Paraguay había experimentado un crecimiento económico sostenido, impulsado por la exportación de soja y carne. La estabilidad del sector bancario era vista como un pilar fundamental para atraer inversiones extranjeras, particularmente de Argentina, cuyo mercado financiero busca oportunidades de expansión en la cuenca del Plata. La caída de Ueno Bank, por tanto, no solo afecta a los depositantes locales, sino que también pone en jaque la confianza de los inversores cordobeses que habían diversificado sus portafolios en la región.

El caso también revive el debate sobre la necesidad de fortalecer la supervisión del Banco Central y de crear mecanismos de seguros de depósitos que protejan a los ahorradores en caso de quiebra. En Argentina, la experiencia con el colapso de bancos regionales en la década del 2000 dejó lecciones dolorosas, y ahora se observa con atención cómo Paraguay afronta esta nueva prueba.

Perspectivas a corto y largo plazo

En los próximos días, la Fiscalía presentará cargos formales y el proceso judicial avanzará, mientras que el nuevo titular del BCP trabajará en la reconstitución del sistema financiero. Para los ciudadanos cordobeses que tienen familiares o negocios en Paraguay, la prioridad será recuperar los fondos y garantizar la continuidad de sus actividades. La comunidad empresarial de Córdoba, por su parte, está llamando a sus autoridades a coordinar una respuesta conjunta con Asunción para evitar que la crisis se convierta en una catástrofe regional.

El pulso de la ciudadanía: la voz de los afectados

Los testimonios de los clientes que perdieron el acceso a sus cuentas son desgarradores. “Tengo una pequeña empresa de confección y mis proveedores están en Asunción. Sin el dinero del banco, no puedo pagarles y mi negocio se viene abajo”, relata una emprendedora cordobesa que reside en la capital paraguaya. Estas voces reflejan la magnitud del daño social que trasciende las cifras bancarias y pone de relieve la necesidad de una respuesta rápida y solidaria.

Una mirada al futuro del sistema financiero sudamericano

La crisis de Ueno Bank podría servir como catalizador para una reforma profunda del sector financiero en la región. Analistas sugieren que la integración de sistemas de pago transfronterizos y la creación de un fondo de garantía multilateral podrían reducir el riesgo de contagio. Mientras tanto, los ciudadanos cordobeses siguen atentos a los movimientos del gobierno paraguayo, esperando que la serenidad prometida se traduzca en acciones concretas que salvaguarden sus ahorros y sus laburos.

Conclusión regional: lecciones que cruzan la frontera

El caso Ueno Bank es una muestra clara de cómo una crisis bancaria en Paraguay puede repercutir en la vida cotidiana de los argentinos, especialmente en Córdoba, donde la economía está estrechamente vinculada a la del vecino. La vigilancia de los organismos regulatorios, la cooperación binacional y la protección de los depositantes se presentan como los pilares para evitar que esta movida se repita.

Tras los muros del poder: la historia de Ueno y su legado

Ueno Bank nació en los años noventa como una iniciativa de un grupo de empresarios paraguayos que buscaban ofrecer servicios financieros accesibles a la clase media emergente. Con el tiempo, la entidad se expandió rápidamente, abriendo sucursales en todo el país y atrayendo a clientes de sectores tradicionales y de la creciente clase media. Su modelo de negocio se basó en la captación de depósitos a tasas atractivas y en la concesión de créditos a empresas vinculadas al comercio exterior, lo que le permitió crecer de forma exponencial.

Sin embargo, la falta de una supervisión rigurosa y la dependencia de un grupo empresarial dominante generaron una vulnerabilidad estructural. La ausencia de un fondo de garantía de depósitos y la poca transparencia en la evaluación de riesgos crediticios fueron factores que, sumados a la crisis económica global de 2025, precipitaron la caída del índice de solvencia del banco.

Hoy, el legado de Ueno Bank sirve como una lección para la región: la necesidad de fortalecer la regulación financiera, proteger a los ahorradores y crear mecanismos de coordinación entre los bancos centrales de América del Sur para evitar que una crisis local se convierta en un problema continental.

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