Córdoba

Black Week mayorista 2024: los supermercados de Córdoba se suman a la ola de descuentos

Black Week mayorista 2024: los supermercados de Córdoba se suman a la ola de descuentos

Del 16 al 23 de noviembre, los mayoristas de la provincia volverán a armar la Black Week, una semana de precios de locura que busca reactivar el consumo en un momento complicado. La iniciativa, liderada por la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (Cadam), reúne a cerca de 200 comercios de todo el país, entre locales físicos y tiendas online. En Córdoba, la lista incluye a los nombres más reconocidos del mayorismo regional, desde la capital hasta ciudades como Villa Carlos Paz, Río Cuarto o Villa María.

¿Qué es la Black Week mayorista y quién la organiza?

La Black Week mayorista es una campaña de descuentos masivos que se diferencia de la tradicional “Black Friday” porque está dirigida a los mayoristas, esos intermediarios que abastecen a kioscos, autoservicios, perfumerías y pequeñas tiendas de barrio. Cadam, la entidad que agrupa a los mayoristas, la concibe como una herramienta para “estimular las ventas y fortalecer el circuito comercial” que sostiene gran parte del consumo cotidiano. La campaña se difunde tanto en sucursales físicas como en plataformas de e‑commerce, lo que permite a los pequeños comercios comprar online y recibir los productos en sus depósitos.

Los comercios cordobeses que participan

En la provincia, la participación está muy distribuida geográficamente, lo que refleja la diversidad del mayorismo cordobés.

Capital provincial

  • Basualdo Mayorista: Ruta Nacional A019 s/n.
  • Nueva Era: Oncativo 163.
  • Parodi S.R.L.: Colectora de Circunvalación, entre Malvinas Argentinas y Av. Arturo Capdevila.
  • Tadicor: Av. Monseñor Pablo Cabrera y Circunvalación.
  • Yaguar: Av. Circunvalación y Rancagua.

Villa Carlos Paz

  • Nueva Era: Av. Cárcano 2280.

Río Cuarto

  • Nueva Era: Av. Sabatini 2457.
  • Redolfi: Suipacha 151.

Río Tercero

  • Redolfi: Av. General Mosconi Savio 1563.

San Francisco

  • Redolfi: Av. Juan B. Cabrera 1339.

Villa María

  • Don Emilio: Av. Perón 1650.

Todos estos puntos de venta ofrecen una gama amplia de productos: alimentos, bebidas, artículos de higiene, perfumería y limpieza. La variedad es clave para los comercios de barrio, que buscan surtir sus anaqueles sin tener que recorrer varios mayoristas.

El contexto de consumo: cifras que preocupan

La campaña llega en medio de una retracción del consumo masivo que no se había visto en años. Según la consultora Scentia, en septiembre las ventas totales del sector cayeron un 1,2 % interanual y un 1 % respecto al mes anterior, acumulando una caída del 2,7 % en los primeros nueve meses de 2026. El canal mayorista sintió la presión con una caída del 6,7 % frente a agosto.

Los productos más golpeados fueron las bebidas sin alcohol (‑21,1 %), higiene y cosmética (‑9 %) y los perecederos (‑8,6 %). Por el contrario, la categoría de alimentación mostró una ligera suba del 3 %, y las bebidas alcohólicas crecieron un 2,1 %.

En términos de gasto familiar, Cadam estima que el canal tradicional representa hasta el 55 % de las ventas de alimentos y bebidas, mientras que el mayorista aporta alrededor del 10 % del gasto total del hogar. Por eso, cualquier impulso que logre la Black Week puede traducirse en un respiro para los pequeños comercios y, en última instancia, para los consumidores finales.

¿Qué implica para los pequeños comercios y los consumidores?

Para los dueños de kioscos y mini‑autoservicios, la Black Week es una oportunidad de comprar stock a precios de fábrica y, de paso, renovar la oferta de productos. Con los descuentos, pueden adquirir más unidades de detergentes, jabones o snacks y, al mismo tiempo, mantener sus márgenes frente a la inflación que arrastra los precios al por mayor.

Los consumidores cordobeses, por su parte, se benefician indirectamente: al bajar el costo de los insumos para los comercios de barrio, los precios al público final tienden a estabilizarse o incluso a bajar. En una provincia donde la inflación supera el 130 % anual, cualquier alivio en la canasta básica se siente como una victoria.

Además, la presencia de canales online permite a los pequeños comerciantes hacer sus compras sin salir de su taller, ahorrando tiempo y combustible, algo que en la región todavía es un factor decisivo para muchos.

Una mirada al futuro del mayorismo en la provincia

La Black Week no es solo una campaña puntual; es parte de una estrategia más amplia de Cadam para modernizar el mayorismo argentino. La entidad está impulsando la digitalización de los procesos de compra, la trazabilidad de los productos y la capacitación de los mayoristas en gestión de inventarios.

En Córdoba, la tendencia ya se percibe: varios de los mayoristas participantes han lanzado plataformas de venta online y están experimentando con sistemas de pago electrónico. La expectativa es que, a medio plazo, la proporción de compras mayoristas realizadas por internet supere el 30 % del total.

Si la campaña logra revertir la caída de ventas del último trimestre, podría sentar un precedente para futuras ediciones y consolidar a la provincia como un polo de referencia en la cadena de suministro mayorista del interior del país.

De la tradición mayorista a la era digital: un recorrido cordobés

El mayorismo en Córdoba tiene raíces que se remontan a la década de 1960, cuando los primeros depósitos surgieron en la zona céntrica de la capital para abastecer a los pequeños comercios de barrio. Con el paso de los años, esos depósitos se fueron expandiendo a los polos urbanos de la provincia, como Villa Carlos Paz o Río Cuarto, siguiendo el crecimiento demográfico y la apertura de nuevas rutas.

Durante los años 90, la llegada de la cadena de supermercados internacionales provocó una reconfiguración del mercado mayorista: muchos mayoristas se especializaron en nichos específicos, como productos de limpieza o alimentos congelados, mientras que otros apostaron por la diversificación. En la última década, la crisis cambiaria y la alta inflación obligaron a los mayoristas a buscar alternativas de ahorro, lo que dio pie a iniciativas como la Black Week, pensada para generar volúmenes de compra que permitan negociar mejores precios con los proveedores.

Hoy, la digitalización es el nuevo desafío. La mayoría de los mayoristas de la lista ya cuentan con catálogos en línea, y algunos están probando sistemas de logística de última milla para entregar directamente a los comercios de barrio. La combinación de la experiencia histórica con la tecnología emergente podría definir el futuro del abastecimiento en la región, manteniendo viva la tradición mayorista pero con la agilidad que exige el consumidor actual.

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