Córdoba

Control de triquinosis en granjas porcinas de Río Tercero: 50 animales interdictados

Control de triquinosis en granjas porcinas de Río Tercero: 50 animales interdictados

El Ministerio de Bioagroindustria, en coordinación con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y la Dirección de Bromatología del municipio de Río Tercero, llevó a cabo una serie de inspecciones sin precedentes en los establecimientos dedicados a la cría y engorde de ganado porcino del departamento Tercero Arriba. La medida responde a la notificación de casos positivos de Trichinella spiralis, el parásito causante de la triquinosis, detectados por el Área de Zoonosis del Ministerio de Salud de la Provincia.

Operativo conjunto: cómo se armó la movida

Los operativos se iniciaron a principios de la semana pasada y contaron con la participación de técnicos de la Dirección General de Fiscalización del Ministerio de Bioagroindustria, agentes sanitarios de SENASA y especialistas en bromatología municipal. Cada equipo recibió una orden de búsqueda basada en los registros de movimiento de animales y en las denuncias de la comunidad ganadera. Se revisaron ocho granjas, de las cuales seis presentaban deficiencias graves en higiene, manejo y trazabilidad.

En el transcurso de las inspecciones, los inspectores tomaron muestras de tejido muscular, verificaron la documentación de origen de los animales y evaluaron las condiciones de los corrales, comederos y bebederos. La normativa provincial que respalda estas acciones incluye la Ley N.º 8417 (Prevención, Control y Erradicación de Enfermedades Infectocontagiosas), la Ley N.º 5542 (Marcas y Señales) y la Ley N.º 6974 (Faenamiento e Industrialización de Carne).

Resultados del control: 50 cerdos interdictados

Como consecuencia de los hallazgos, se ordenó la interdicción de 50 cerdos de distintas categorías – lechones, cerdos de engorde y reproductores – que no cumplían con los estándares sanitarios exigidos. Los animales fueron trasladados bajo supervisión a frigoríficos habilitados por la autoridad provincial para su faenamiento controlado, garantizando que la carne no llegue al mercado sin la debida inspección.

El faenamiento controlado incluye la congelación de los cortes de carne a -15 °C durante al menos 20 días, proceso que destruye las larvas de Trichinella. Además, se emitieron certificados de inspección sanitaria que avalan la inocuidad del producto final, evitando riesgos para los consumidores y preservando la reputación de la industria cárnica cordobesa.

Impacto en la comunidad y medidas preventivas

Para los productores locales, la medida representa un duro golpe económico, pero también una señal clara de que la provincia no escatimará recursos para proteger la salud pública. Las autoridades han puesto a disposición de los ganaderos un programa de capacitación sobre buenas prácticas de manejo, trazabilidad y bioseguridad, con el objetivo de prevenir futuros brotes.

Asimismo, se ha habilitado una línea telefónica 0800-888-82476 y una plataforma digital (https://dgfyc-mayg.hub.arcgis.com/) para que cualquier ciudadano pueda denunciar irregularidades o consultar sobre los protocolos sanitarios. La participación activa de la comunidad es clave para frenar la propagación de la triquinosis y evitar que casos aislados se conviertan en una crisis sanitaria.

Un poco de historia sobre la triquinosis y su control en Córdoba

La triquinosis es una zoonosis que ha afectado a la ganadería mundial desde el siglo XIX, pero en Argentina los brotes más notorios se registraron en la década de 1990, cuando la falta de control de la cadena productiva permitió la expansión del parásito en cerdos y jabalíes. Desde entonces, la provincia de Córdoba ha invertido en la modernización de sus normas sanitarias y en la creación de laboratorios de diagnóstico que permiten una detección temprana.

En 2005, el Ministerio de Bioagroindustria implementó el Programa de Vigilancia de Trichinella, que combina inspecciones periódicas, análisis de sangre y pruebas de laboratorio en tejido muscular. Gracias a este programa, la incidencia de casos positivos disminuyó en un 80 % durante la última década, aunque la aparición de casos aislados, como el de Río Tercero, sigue recordándonos la necesidad de mantener la vigilancia.

El sector porcino cordobés, que aporta más del 15 % de la carne de cerdo consumida en la región, ha adoptado normas de certificación de calidad como el sello “Córdoba Seguro”, que exige la trazabilidad completa del animal desde el nacimiento hasta el faenado. Estas iniciativas, sumadas a la colaboración entre el sector público y privado, buscan posicionar a la provincia como referente nacional en inocuidad alimentaria.

¿Qué sigue para los productores de Río Tercero?

Los propietarios de los establecimientos intervenidos recibirán un informe técnico con las observaciones y las correcciones necesarias para volver a operar. Se les brindará asistencia técnica gratuita para adecuar sus instalaciones a los requisitos de la Ley N.º 8417 y evitar futuras sanciones.

El Ministerio de Bioagroindustria también anunció la puesta en marcha de un plan de monitoreo continuo que incluirá visitas trimestrales a granjas, análisis de sangre y pruebas de tejido en animales seleccionados. El objetivo es crear una red de alerta temprana que permita actuar con rapidez ante cualquier indicio de infección.

Conclusión: la prevención como mejor defensa

El control de la triquinosis en Río Tercero demuestra que la unión de instituciones, productores y ciudadanía es la mejor herramienta para mantener la inocuidad de los alimentos. Aunque la interdicción de 50 cerdos supuso una pérdida económica para algunos laburantes, el costo de una epidemia de triquinosis en la población sería mucho mayor.

Con la mirada puesta en la prevención, la provincia de Córdoba refuerza su compromiso con la salud pública y con la competitividad del sector agroalimentario, asegurando que la carne que llega a la mesa de los cordobeses sea segura, sabrosa y, sobre todo, libre de parásitos.

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