Córdoba avanza con 52 nuevas rampas de accesibilidad: un paso firme hacia una ciudad inclusiva
El programa Córdoba Accesible impulsa la construcción de rampas en el centro y barrios aledaños, garantizando mayor autonomía a las personas con discapacidad.

Córdoba avanza con 52 nuevas rampas de accesibilidad: un paso firme hacia una ciudad inclusiva
En una mañana de trabajo conjunto, equipos técnicos de la Provincia y la Municipalidad de Córdoba iniciaron la construcción de 52 rampas de accesibilidad en distintas intersecciones del centro y pericentro de la capital. El objetivo es que personas con discapacidad puedan desplazarse con mayor autonomía y seguridad, bajo el programa “Córdoba Accesible” que lleva dos semanas en marcha.
Trabajo conjunto entre provincia y municipalidad
El proyecto se gestó a partir de una coordinación estrecha entre la Secretaría de Infraestructura Urbana, Eléctrica y Arquitectura, dependiente del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, y la Dirección de Obras del Municipio. En la jornada inaugural participaron el ministro de Vinculación y Gestión Institucional, Miguel Siciliano, la secretaria General de Salud y Desarrollo Humano, Liliana Montero, y el secretario de Infraestructura, Juan José Tuninetti. La presencia de estos funcionarios subraya la prioridad que el gobierno local otorga a la inclusión urbana, y muestra que la política de accesibilidad no es solo una promesa, sino un laburo concreto.
Detalles técnicos y pruebas de campo
Antes de levantar la primera losa, capataces y obreros de las empresas contratistas realizaron un exhaustivo testeo de pendientes, dimensiones y condiciones de circulación. Se verificó que la inclinación no supere el 8 % recomendado por normas internacionales, y que el ancho de la rampa permita el paso simultáneo de silla de ruedas y peatón. Estas pruebas, acompañadas de la participación de organizaciones de personas con discapacidad, sirvieron para recoger observaciones y ajustar planos antes de seguir con la obra.
Impacto en la vida cotidiana de cordobeses
Para muchos vecinos, una rampa no es sólo una estructura de hormigón, sino la puerta que les abre la ciudad. En barrios como Nueva Córdoba y Centro, donde la densidad peatonal es alta, la falta de accesibilidad ha sido una barrera que frena la inclusión laboral y social. Con la instalación de estas rampas, se espera que la gente con movilidad reducida pueda acceder a comercios, centros de salud y espacios culturales sin depender de terceros, reduciendo costos y mejorando su calidad de vida.
Los protagonistas del proyecto
Detrás de cada escalón de hormigón hay un equipo de profesionales que combina experiencia y compromiso social. Los ingenieros de la Secretaría de Infraestructura supervisan la calidad del concreto, mientras que los operarios, muchos de ellos de la zona, aportan el conocimiento del terreno y la logística de obra. Además, organizaciones como la Asociación de Personas con Discapacidad de Córdoba (APDC) acompañan el proceso, garantizando que la voz de los usuarios sea escuchada en cada fase.
Un vistazo al futuro de la accesibilidad en Córdoba
El programa “Córdoba Accesible” no se detiene en estas 52 rampas. La hoja de ruta contempla la adaptación de 150 intersecciones en los próximos dos años, la instalación de señalizaciones táctiles y la modernización de los semáforos con sistemas auditivos. Asimismo, se prevé una campaña de concientización dirigida a conductores y peatones, para que el respeto a la movilidad inclusiva sea parte del día a día.
De la historia a la calle: la lucha por una Córdoba sin barreras
La búsqueda de una ciudad accesible tiene raíces que se remontan a la década de 1990, cuando activistas locales comenzaron a exigir la eliminación de los “escalones de la exclusión”. En 2002, la municipalidad aprobó su primer reglamento de accesibilidad, pero la falta de recursos y la escasa fiscalización dejaron muchos proyectos a medio hacer.
Con la llegada del nuevo gobierno provincial en 2021, se reactivó la agenda de inclusión urbana. Se crearon fondos especiales para obras de accesibilidad y se firmaron convenios con universidades para la investigación de mejores prácticas. El programa actual, “Córdoba Accesible”, se sustenta en esa base histórica, pero incorpora tecnología de punta y una participación ciudadana más amplia.
Hoy, cada rampa que se levanta no solo representa un avance físico, sino también un símbolo de la voluntad colectiva de convertir a Córdoba en una ciudad donde todos los cordobeses, sin importar su capacidad motriz, puedan transitar con dignidad. El camino aún es largo, pero la señal está clara: la inclusión es una prioridad que se construye ladrillo a ladrillo, y la gente de la provincia está dispuesta a poner el laburo necesario para que la ciudad sea verdaderamente accesible para todos.
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