Córdoba celebra la apertura del moderno edificio de los Tribunales de Familia
El Poder Judicial de Córdoba dio la batuta a una nueva era en la justicia familiar el viernes 6 de noviembre, al inaugurar oficialmente el edificio que albergará los Tribunales de Familia en el Polo Judicial, en Fructuoso Rivera 720. El acto contó con la presencia del presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Domingo Sesín, quien subrayó la necesidad de ofrecer un trato digno y una atención centrada en las personas que acuden a la Justicia.
Un nuevo hogar para la justicia familiar
Durante su discurso, Sesín recordó que cada familia que cruce esas puertas lleva una historia, muchas veces marcada por conflictos delicados. “Que cada persona que cruce estas puertas encuentre un trato digno y la certeza de que su voz tiene un lugar y sus derechos importan”, afirmó el magistrado, resaltando que el nuevo edificio está pensado para escuchar y actuar sin demoras. Además, enfatizó la apuesta del TSJ por un modelo de gestión asociada que busca que el tiempo del proceso no se convierta en una carga adicional para quienes atraviesan momentos complicados.
Detalles arquitectónicos y funcionales
Con una superficie cubierta de 13.192 metros cuadrados, construida sobre un terreno de 4.500 metros cuadrados, la sede reúne en un solo lugar a los Tribunales de Gestión Asociada de Familia, defensorías públicas, la Cámara de Familia, la Fiscalía de Cámara, equipos técnicos interdisciplinarios y oficinas de atención ciudadana. Las salas de audiencias y entrevistas fueron diseñadas para garantizar la privacidad y una escucha atenta, mientras que los espacios destinados a los encuentros vinculares facilitan la mediación y la resolución de conflictos.
El edificio incorpora también una serie de mejoras de accesibilidad: sanitarios con cambiadores, lactarios, áreas de espera amplias y luminosas, y rampas que cumplen con la normativa para personas con movilidad reducida. Todo el proyecto se enmarca dentro del plan de infraestructura del Poder Judicial cordobés, cuyo objetivo es modernizar la atención, optimizar el trabajo coordinado entre dependencias y acercar la justicia al ciudadano de a pie.
Impacto en la comunidad cordobesa
Para la ciudadanía, la inauguración supone una respuesta concreta a una demanda de hace años: contar con un espacio especializado que reduzca los tiempos de trámite y ofrezca una atención más humana. “Renovamos la ilusión de construir una justicia en la que nuestro pueblo pueda confiar”, dijo Sesín, señalando que la confianza en el sistema judicial es clave para que la gente sienta que su laburo de buscar la verdad y la reparación no es en vano.
Los vocales del TSJ – Aída Tarditti, Luis Rubio, María Marta Cáceres de Bollati, Sebastián López Peña, Luis Angulo y Jessica Valentini – acompañaron al ministro de Justicia y Trabajo de la Provincia, Julián López, y a otras autoridades en la ceremonia. La presencia de representantes de entidades vinculadas al servicio de justicia subraya la dimensión colaborativa del nuevo espacio, que aspira a ser un punto de encuentro entre la judicatura, los profesionales del derecho y la sociedad civil.
Raíces de la justicia familiar en Córdoba
La historia de la justicia familiar en la provincia se remonta a la década de los 70, cuando se crearon los primeros juzgados de familia con la intención de atender casos de divorcio, violencia intrafamiliar y tutela de menores. Con el paso del tiempo, la demanda creció y los locales originales, ubicados en edificios centenarios del centro, resultaron insuficientes para el volumen de causas que llegaban a la corte.
En los últimos veinte años, el Poder Judicial impulsó una serie de reformas estructurales, entre ellas la incorporación de la gestión asociada, que permite que distintas áreas – como la defensa pública, la fiscalía y los equipos técnicos – trabajen bajo un mismo techo. Este modelo, probado con éxito en otras provincias, redujo los tiempos de respuesta y mejoró la coordinación entre profesionales.
Hoy, con la apertura del nuevo edificio, Córdoba da un paso más hacia la consolidación de una justicia familiar moderna y accesible. El proyecto no solo representa una inversión de varios cientos de millones de pesos, sino también la materialización de un compromiso de Estado con la protección de la familia, pilar fundamental de la sociedad cordobesa. La expectativa es que, en los próximos años, la sede se convierta en un referente de buenas prácticas y sirva de modelo para otras jurisdicciones del país.
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