Córdoba y Buenos Aires sellan una alianza estratégica contra la narcocriminalidad
El 16 de octubre de 2026 la delegación de la Provincia de Buenos Aires, encabezada por el ministro de Seguridad Javier Alonso, visitó el Centro de Máxima Seguridad (CEMAX) en Cruz del Eje y sostuvo una mesa de trabajo con la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) de Córdoba. El encuentro, liderado también por el ministro de Justicia y Trabajo de Córdoba, Julián López, y la secretaria general de Gestión Penitenciaria y Lucha contra el Narcotráfico, Nadia Fernández, tuvo como objetivo reforzar la cooperación institucional para frenar la expansión de redes narcocriminales que operan sin respetar fronteras provinciales.
Un cruce de experiencias: la agenda de cooperación interjurisdiccional
Durante la reunión se trazó una hoja de ruta que articula investigación penal, capacidades especializadas y gestión penitenciaria. La propuesta incluye la creación de una mesa permanente integrada por la FPA, el Servicio Penitenciario de Córdoba, el Ministerio de Justicia y Trabajo de la provincia, y representantes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. El objetivo es compartir inteligencia, coordinar operativos y diseñar protocolos de actuación conjunta que permitan una respuesta más rápida y efectiva ante el narcomenudeo.
Julián López subrayó que “no hay límites geográficos para el delito”, recordando que los traficantes forman “redes y tejidos que se van extendiendo”. Según él, la articulación de inteligencia entre fuerzas de seguridad y dentro de los establecimientos penitenciarios generará una capacidad de acción y reacción mucho más fuerte, algo que, en palabras cordobesas, “nos permite laburar con la mirada puesta en el futuro”.
El CEMAX como vitrina de la capacidad operativa cordobesa
El CEMAX, la prisión de máxima seguridad más moderna de la provincia, fue el escenario donde los delegados bonaerenses pudieron observar de cerca los recursos tecnológicos y las medidas de seguridad que Córdoba ha invertido en los últimos años. La visita incluyó recorridos por las áreas de control de ingreso, salas de interrogatorio y unidades de aislamiento, demostrando cómo la infraestructura penitenciaria puede convertirse en una pieza clave para cortar la cadena de suministro de drogas.
“Córdoba y Buenos Aires fueron las primeras provincias en desfederalizar la competencia para perseguir el narcomenudeo en su territorio”, explicó Fernández, resaltando que la descentralización permite que cada gobierno provincial actúe con mayor agilidad y sin esperar autorizaciones de niveles superiores. Además, destacó que la FPA cordobesa, creada en 2022, es una policía especializada que se dedica exclusivamente a impedir el asentamiento de organizaciones narcocriminales en la provincia.
Desafíos y compromisos: la visión de los ministros
Javier Alonso, ministro de Seguridad bonaerense, advirtió que “esto no lo puede resolver la policía sola, ni la justicia sola, ni una provincia sola”. En sus palabras, los criminales están más organizados que los Estados, y por eso es indispensable compartir información de inteligencia y construir confianza entre las fuerzas. Por su parte, López reiteró el compromiso de seguir construyendo alianzas que sean “imprescindibles para liberar a nuestros territorios y a los ciudadanos de la narcocriminalidad”.
El encuentro también sirvió para intercambiar experiencias sobre la gestión penitenciaria. Mientras Córdoba muestra su modelo integral que combina investigación, fuerza especializada y gestión carcelaria, Buenos Aires aporta su experiencia en la desfederalización del combate al narcomenudeo, una estrategia que ha permitido perseguir a los delincuentes en el mismo territorio donde operan.
Raíces de la cooperación interprovincial
La iniciativa tiene sus antecedentes en una visita institucional previa de autoridades cordobesas a la Provincia de Buenos Aires, donde se planteó la necesidad de generar un espacio de trabajo conjunto. A raíz de ese intercambio, Nadia Fernández impulsó la ampliación de la agenda y extendió la invitación a la delegación bonaerense para conocer el CEMAX y las inversiones que Córdoba está realizando en infraestructura penitenciaria.
Desde entonces, ambas provincias han avanzado en la construcción de espacios de cooperación que permiten fortalecer las capacidades institucionales y optimizar la respuesta del Estado frente a la narcocriminalidad. La colaboración interjurisdiccional se ha convertido en una pieza clave para frenar la expansión de los narcos, que cada vez utilizan rutas más complejas y aprovechan la falta de coordinación entre provincias.
En palabras de los mandatarios, la lucha contra el narcotráfico es una “movida de todos los días” que requiere un laburo conjunto, una visión compartida y la voluntad política de invertir recursos donde más se necesita. La alianza entre Córdoba y Buenos Aires marca un precedente que podría inspirar a otras provincias a seguir el mismo camino.

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