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Crisis del Ueno Bank sacude a Paraguay: el presidente Peña exige la renuncia del BCP y lanza un plan de garantía

El presidente paraguayo exige la renuncia del BCP y propone usar el Fondo de Garantía para devolver los ahorros de los clientes.

Crisis del Ueno Bank sacude a Paraguay: el presidente Peña exige la renuncia del BCP y lanza un plan de garantía

El martes 2 de noviembre, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, solicitó públicamente la renuncia del titular del Banco Central del Paraguay (BCP) y anunció la puesta en marcha de una ley que permitiría usar el Fondo de Garantía para devolver los depósitos de los clientes del Ueno Bank, la entidad que fue clausurada tras demostrar un grave deterioro de su solvencia. La medida se dio horas después de que el BCP, por unanimidad, iniciara el procedimiento de resolución del banco al constatar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo exigido.

El llamado a la renuncia del presidente del BCP y la respuesta del gobierno

Peña utilizó su cuenta en la red social X para declarar: “Ante los hechos de público conocimiento registrados en el transcurso del día, he pedido la renuncia del presidente del Banco Central del Paraguay”. En la misma publicación, el mandatario confirmó que había llegado a un acuerdo con los presidentes de ambas cámaras del Congreso para tramitar un proyecto de ley que autorice el uso del Fondo de Garantía y garantice el pago inmediato a los ahorristas afectados. “Este es un caso particular de una entidad, no del sistema financiero nacional, y quienes sean responsables deberán responder ante la Justicia, sin excepciones y sin privilegios”, subrayó Peña.

El proyecto también contempla mecanismos para asegurar la devolución de los recursos pertenecientes al Estado, al Instituto de Previsión Social (IPS) y a otras cajas jubilatorias públicas que tenían fondos depositados en la entidad intervenida.

Impacto directo en ahorristas y empresas paraguayas

El cierre de Ueno Bank dejó sin acceso a sus fondos a miles de clientes. En Asunción, decenas de personas se agolparon frente a las sucursales buscando respuestas, solo para encontrarse con puertas cerradas y sin posibilidad de operar mediante cajeros automáticos, tarjetas o la banca digital. Uno de los afectados, José Aguilar, emprendedor de 37 años, perdió cerca de 20 millones de guaraníes (aprox. 3.350 USD) que destinaba al pago de salarios de su empresa de organización de eventos. “Voy a tener que recurrir a préstamos o prestar aquí y allá para poder pagar el viernes”, declaró desesperado.

Según datos de junio, Ueno Bank contaba con más de 2,94 millones de clientes, entre ellos alrededor de 32.000 pensionistas del IPS que habían depositado fondos por unos 355 millones de dólares. La paralización también alcanzó a Jesús, un entrenador deportivo cubano residente en Paraguay, que sólo disponía de 700.000 guaraníes (cerca de 100 USD) para cubrir sus gastos semanales.

Repercusiones para el comercio argentino y la zona fronteriza

La crisis no se quedó en la frontera paraguaya. La Asociación de Importadores y Comerciantes del Paraguay (Asimcopar) advirtió una posible “semiparalización” del mercado, pues dos de cada tres operaciones electrónicas de multitiendas se realizaban mediante cuentas de Ueno Bank. Para los comerciantes argentinos que exportan a Paraguay, la interrupción de pagos afecta la cadena de suministro, retrasando la entrega de productos y generando incertidumbre en la facturación.

Empresas de la provincia de Corrientes y del norte de Santa Fe, que dependen de transferencias diarias para la compra de insumos agrícolas, temen que la falta de liquidez de sus socios paraguayos encarezca los costos de producción. Además, el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC) desactivó los pagos del Portal Paraguay, la plataforma digital que permite tramitar gestiones ante instituciones públicas, complicando aún más la gestión de documentos para empresarios argentinos que operan en Asunción.

El proyecto de ley del Fondo de Garantía y los pasos a seguir

El proyecto de ley que impulsa Peña busca autorizar el uso inmediato del Fondo de Garantía para cubrir los depósitos de los ahorristas, sin que el Estado tenga que esperar a un proceso judicial largo. La iniciativa también incluye la obligación del Banco Central de informar a la ciudadanía sobre los plazos y mecanismos previstos para la restitución del dinero.

Los legisladores de todos los sectores políticos fueron instados a aprobar el proyecto con la mayor celeridad posible. De aprobarse, el fondo permitiría devolver los recursos a los clientes en un plazo estimado de 30 a 60 días, evitando una mayor erosión de la confianza en el sistema financiero paraguayo.

Raíces y precedentes de la crisis bancaria en Paraguay

La historia reciente del sector bancario paraguayo muestra episodios de vulnerabilidad que se remontan a la década de 1990, cuando la liberalización financiera trajo consigo una expansión rápida de bancos sin la adecuada supervisión de riesgos. En 2008, la crisis global provocó la quiebra de varios bancos locales, lo que llevó a la creación del Fondo de Garantía en 2010 para proteger los depósitos de los pequeños ahorristas.

Sin embargo, la normativa de supervisión no siempre se aplicó con la rigurosidad necesaria. El caso de Ueno Bank evidencia una falta de control sobre la calidad de los activos y una exposición excesiva a préstamos de alto riesgo, lo que culminó en una caída abrupta de su índice de solvencia por debajo del 50% requerido por la ley.

Este episodio pone de relieve la necesidad de reforzar los marcos regulatorios y de implementar auditorías más frecuentes. Asimismo, subraya la importancia de contar con mecanismos de garantía sólidos que eviten que los depositantes, tanto locales como extranjeros, queden a la deriva ante una crisis bancaria.

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