El colapso de Ueno Bank sacude la economía paraguaya y repercute en la Argentina
El colapso de Ueno Bank sacude la economía paraguaya y repercute en la Argentina
Asunción, 3 de noviembre de 2026 – El Banco Central de Paraguay (BCP) ordenó la intervención y disolución de Ueno Bank tras constatar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido por la normativa. La medida dejó a millones de ahorristas sin acceso a sus fondos, provocó la detención de directivos y desencadenó la renuncia del presidente Santiago Peña, cuyo vínculo con la entidad había sido objeto de polémica desde hacía meses.
Una entidad digital que conquistó al 60 % de la población adulta
Ueno Bank nació en 2021 cuando el Grupo Vázquez adquirió la Financiera El Comercio y, a partir de ahí, se transformó en una propuesta bancaria centrada en la aplicación móvil. En diciembre de 2023 obtuvo la autorización bancaria plena y, en pocos meses, se posicionó como el quinto banco del país por volumen de depósitos y el primero por número de clientes, con 2,9 millones de usuarios en una nación de 6,1 millones de habitantes. Al cierre de 2025, la entidad concentraba el 8,9 % de los depósitos y el 5,9 % de los créditos del sistema financiero paraguayo, que cuenta con 16 bancos.
Esta masiva penetración explica el efecto dominó que se generó cuando la entidad colapsó: además de particulares, Ueno Bank administraba USD 850 millones de fondos de organismos estatales, entre ellos el Instituto de Previsión Social (IPS), responsable de jubilaciones y prestaciones de salud.
El crecimiento acelerado y los señalamientos regulatorios
El salto decisivo llegó en junio de 2024, cuando Ueno Bank absorbió a Visión Banco, sumando activos, pasivos y una infraestructura ya consolidada. Esa operación le permitió ampliar su oferta, pasando de una plataforma de pagos y crédito de consumo a ofrecer cuentas corrientes, tarjetas, préstamos, inversiones y servicios para empresas. En marzo de 2026 emitió bonos por USD 350 millones con vencimiento en 2031, siendo el único banco local con títulos negociados en mercados internacionales y logrando una tasa inferior al 7 %.
Sin embargo, el Banco Central detectó en un sumario irregularidades graves: créditos otorgados a empresas vinculadas al Grupo Vázquez, incumplimientos y deterioro de los indicadores de liquidez. En junio de 2026, Ueno Bank transfirió una cartera de créditos por USD 74,4 millones a Vinanzas SA, empresa también ligada al grupo, sin contar con recursos propios suficientes, lo que levantó sospechas de financiamiento indirecto y de una maniobra para ocultar la verdadera situación patrimonial.
El día de la intervención: caos y protestas en Asunción
El martes 3 de noviembre, el BCP ordenó el cierre de operaciones, suspendió la app móvil, tarjetas y todos los servicios, y puso los activos y pasivos bajo su administración. Desde ese momento, los clientes no pudieron acceder a sus cuentas; largas filas se formaron frente a sucursales y se registraron protestas nocturnas en la capital. El bloqueo también afectó al sector público: los Certificados de Depósito de Ahorro (CDA) dejaron de pagarse y el IPS, el Ministerio de Economía, la Confederación Sudamericana de Fútbol y diversas cajas de jubilación quedaron sin liquidez.
Ante la presión popular, el BCP anunció que los ahorristas recibirían un primer pago de hasta 10 millones de guaraníes (≈ 1 675 USD). En paralelo, el Congreso aprobó una ley de emergencia que habilita un anticipo del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) de hasta 40 salarios mínimos mensuales (≈ 19 787 USD) por depositante, con plazo de pago de 24 horas a 5 días hábiles.
Repercusiones políticas: la caída de Peña y el escándalo de Carvallo
El caso tomó una dimensión política cuando se supo que el ahora ex presidente Santiago Peña había sido accionista de Ueno Bank hasta marzo de 2025. Además, Carlos Carvallo, quien había presidido el banco hasta julio de 2023 y luego asumió la dirección del Banco Central, se vio envuelto en el escándalo por su doble rol. Tras la intervención, Peña solicitó la renuncia de Carvallo y designó a Raúl Vera Bogado, exministro de Industria, como nuevo director del BCP, nombramiento que deberá ser ratificado por el Senado.
La Fiscalía Especializada en Delitos Económicos y Anticorrupción imputó a 27 personas, entre ellas ocho directivos de Ueno Bank y 19 vinculados a empresas del grupo. Los cargos incluyen conducta indebida en situación de crisis, lesión de confianza, tentativa de estafa y violación de normas contables. Miguel Vásquez, mayor accionista y fundador, fue detenido bajo prisión preventiva, mientras que el resto recibió arresto domiciliario.
Efectos cruzados en la Argentina: la paralización de Kaitel SRL
La crisis no se quedó en la frontera. Kaitel SRL, sucursal argentina de la empresa tecnológica ITTI, que brinda servicios a unas 40 compañías vinculadas al Grupo Vázquez, tuvo que suspender a más de 900 empleados entre el 5 de noviembre y el 4 de diciembre de 2026. La empresa alegó que la intervención de Ueno Bank paralizó sus mecanismos de financiamiento, obligándola a aplicar una suspensión sin goce de haberes. Los trabajadores, sin embargo, mantuvieron su relación laboral y la cobertura de medicina prepaga, aunque muchos no recibieron los depósitos en pesos ni en la plataforma Deel.
Esta situación generó incertidumbre en el mercado laboral argentino, sobre todo en el sector de tecnología y outsourcing, que depende de flujos de capital transfronterizos. Los sindicatos locales comenzaron a exigir mayor regulación y supervisión de los grupos financieros que operan en ambos países.
Un escenario político en jaque: el libelo contra Peña y la renuncia rechazada
El miércoles siguiente, un grupo de diputados opositores y disidentes del oficialismo presentó ante la Cámara de Diputados un libelo acusatorio contra el presidente Peña y su vicepresidente Pedro Alliana, amparado en el artículo 225 de la Constitución. El documento, con 35 firmas, pidió una sesión extraordinaria para el jueves. Peña difundió un video anunciando su renuncia, pero el Congreso no la aceptó; varios senadores del Partido Colorado abandonaron la sesión, dejando el voto sin quórum. Desde el Gobierno confirmaron que el exmandatario permanece en Paraguay, alimentando la incertidumbre política.
Lecciones y perspectivas a futuro
La caída de Ueno Bank pone en evidencia la vulnerabilidad de los sistemas financieros cuando una entidad adquiere una cuota tan alta del mercado sin la debida supervisión. El caso también subraya la necesidad de reforzar los marcos regulatorios y de garantizar la transparencia en los vínculos entre políticos y grupos empresariales.
Para Paraguay, la prioridad ahora es restablecer la confianza de los ahorristas y estabilizar el sector bancario, mientras que el Congreso deberá decidir el futuro de la ley de emergencia y la posible reforma del Banco Central. En la Argentina, la crisis sirve como llamado de atención para los empleadores que dependen de capitales externos y para los reguladores que deben monitorear más de cerca las operaciones transfronterizas.
En definitiva, la tormenta de Ueno Bank seguirá marcando la agenda política y económica de la región durante los próximos meses, y sus repercusiones podrían redefinir la relación entre el sector financiero y el Estado en ambos lados del río Paraná.
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