El Papa León XIV arranca su gira histórica por Uruguay, Argentina y Perú: un mensaje de pobreza e IA para la región
El pontífice inicia una travesía de 30.000 km que pone el foco en la desigualdad y la tecnología en el Cono Sur.

Montevideo, 6 de noviembre de 2026 – El Papa León XIV despegó esta madrugada desde el Vaticano a bordo del Papamóvil, dando inicio a la primera gira papal por América Latina del siglo XXI. En los próximos diez días recorrerá tres países –Uruguay, Argentina y Perú– y diez ciudades, con un itinerario que supera los 30.000 kilómetros. La misión: reforzar la defensa de los pobres, proponer un marco global que reduzca las brechas económicas y advertir sobre los peligros de una inteligencia artificial concentrada en manos de pocos.
Uruguay: la primera parada del pontífice
El avión papal aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Carrasco a las 14:30 hora local. Desde allí, León XIV tomó el Papamóvil y se dirigió a la emblemática Plaza Independencia, donde cientos de fieles cordobeses, tucumanos y de toda la provincia de Córdoba esperaban con pancartas que mezclaban el rosario y el escudo de la provincia. El papa, que recientemente superó una operación contra el cáncer, saludó a la multitud con una sonrisa que transmitía esperanza. Fue recibido por el presidente uruguayo Yamandú Orsi, líder de la coalición más laica de América Latina, quien ofreció una recepción oficial en el Cabildo de Montevideo y entregó las llaves de la ciudad al pontífice.
Durante la visita, León XIV recorrió el barrio Palermo, conocido en Montevideo por su vibrante comunidad de inmigrantes italianos y su tradición de cooperativas sociales. Allí escuchó a representantes de ONG locales que trabajan contra la pobreza urbana, y destacó la necesidad de “un sistema que no solo reparta recursos, sino que empodere a la gente para que salga del círculo de la vulnerabilidad”. La homilía en la Catedral Metropolitana abordó la “pobreza múltiple” –material, social, espiritual y cultural–, citando la encíclica Dilexi Te como guía moral.
Argentina: el encuentro con Javier Milei
Tras una breve escala, el Papa cruzó los cielos del Río de la Plata y aterrizó en el Aeroparque Jorge Newbery, en la zona de Palermo, Buenos Aires. La agenda incluía una reunión con el presidente Javier Milei, cuyo discurso libertario ha sacudido la política nacional. La conversación, mantenida a puerta cerrada en el Palacio Olazábal, giró en torno a la relación entre la economía de mercado y la dignidad humana. León XIV recordó que “el crecimiento sin equidad es una fiesta sin música”, y advirtió que la IA, si se deja en manos de gigantes tecnológicos, puede profundizar la exclusión.
El pontífice también visitó la Universidad Nacional de Córdoba, una de las más antiguas de América, donde sostuvo una mesa redonda con académicos, estudiantes de sociología y representantes de la comunidad indígena. Allí, explicó que la inteligencia artificial debe estar al servicio de la justicia social, y lanzó un llamado a los legisladores argentinos para crear una normativa que garantice la transparencia de los algoritmos que regulan el acceso a servicios públicos. En la noche, celebró una misa en la Basílica de la Virgen del Rosario, en el barrio de San Lorenzo, donde miles de fieles cordobeses y tucumanos cantaron “Plegaria por la paz”.
Perú: la última cita con Keiko Fujimori
El tramo final de la gira llevó a León XIV a Lima, donde fue recibido por la política peruana Keiko Fujimori en el Palacio de Gobierno. A diferencia de los encuentros anteriores, la conversación se centró en la reconciliación nacional después de años de conflictos sociales y políticos. El Papa subrayó la importancia de “reconstruir la confianza entre el Estado y los pueblos originarios”, y recordó que la verdadera paz nace del reconocimiento de los derechos de los más vulnerables.
León XIV recorrió el distrito de San Miguel, una zona con alta concentración de asentamientos informales, y visitó el Centro de Atención Integral para la Infancia, donde escuchó a madres que luchan contra la pobreza infantil. En su discurso, citó la encíclica Magnifica Humanitas, señalando que la tecnología debe ser una herramienta al servicio del bien común y no un arma de control. Concluyó su paso por Perú con una misa en la Plaza de Armas, donde rezó por la unidad de los pueblos latinoamericanos y por un futuro donde la IA sea “un aliado de la dignidad humana”.
Raíces y repercusiones de la visita papal en el Cono Sur
Esta gira marca un hito histórico: es la primera vez que un papa, tras superar una grave enfermedad, emprende una travesía tan extensa por América Latina. En la provincia de Córdoba, la noticia ha generado una oleada de actividades solidarias; iglesias y centros comunitarios organizan encuentros de oración y foros de debate sobre la IA y la pobreza. El movimiento estudiantil cordobés, conocido por su activismo, ha planificado una serie de charlas en la Universidad Nacional de Córdoba para analizar el impacto de las propuestas papales en la política local.
Desde la perspectiva económica, la visita abre la puerta a posibles alianzas entre la Iglesia y organizaciones no gubernamentales para impulsar proyectos de desarrollo sostenible en áreas rurales de la provincia. Además, el llamado a regular la inteligencia artificial podría influir en la legislación argentina y uruguaya, que ya discuten la creación de un marco regulatorio que limite el poder de los gigantes tecnológicos.
En términos culturales, la gira refuerza la conexión histórica entre la Iglesia y la identidad latinoamericana. La presencia del Papa en la Plaza Independencia, símbolo de la independencia uruguaya, y su paso por la Universidad de Córdoba, cuna de la Revolución de Mayo, reavivan la memoria de un continente que ha buscado siempre equilibrar fe, justicia y progreso. La expectativa es que, al regresar al Vaticano, León XIV lleve consigo un informe que sirva de base para futuras políticas internacionales que busquen reducir la pobreza y garantizar una IA al servicio de la humanidad.
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