El crudo se dispara: quinta jornada al alza y riesgos de una guerra entre EE.UU. e Irán que podrían afectar a la economía argentina
El crudo alcanza máximos de varios meses y pone en jaque la economía argentina.

El viernes se cerró la quinta jornada consecutiva de subidas en los precios del petróleo, con el Brent alcanzando su nivel más alto desde finales de abril y el West Texas Intermediate (WTI) cotizando también por encima de los 100 dólares por barril. El repunte está impulsado por el temor de los inversores a un posible ataque de Estados Unidos contra Irán, una coyuntura que, de concretarse, tendría consecuencias directas sobre los costos de energía en Argentina y, en particular, sobre el bolsillo de los cordobeses.
Escalada de precios y sus causas
El barril de Brent para entrega en diciembre subió un 3,14 % hasta los 116,72 USD, tocando un máximo intradía de 117,45 USD. Por su parte, el WTI ganó un 3,82 % y se ubicó en 103,27 USD. La diferencia entre ambos precios se acercó al nivel más amplio en once años, reflejando una prima de riesgo asociada a la escalada geopolítica en el Golfo Pérsico. Según Fawad Razaqzada, analista de FOREX.com, el Brent se encarece más porque está más expuesto a alteraciones del transporte marítimo internacional, mientras que el WTI depende mayormente del mercado interno de EE.UU.
El temor a un ataque estadounidense contra Irán se intensifica tras los recientes ataques hutíes a infraestructuras saudíes y los constantes incidentes en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica que concentra cerca del 30 % del crudo mundial. La petrolera estatal Saudi Aramco incluso evacuó su sede en Dhahran ante la creciente inseguridad. A pesar de que los volúmenes de exportación del Golfo volvieron a superar los niveles previos al conflicto, analistas como Ole Hansen de Saxo Bank advierten que cualquier nuevo daño a instalaciones de producción o exportación podría desencadenar interrupciones difíciles de mitigar.
Qué implica la brecha Brent‑WTI para el mercado global
La brecha entre Brent y WTI, que ronda los 12 USD, es una señal clara de que el mercado está valorando una mayor exposición al riesgo geopolítico. Barbara Lambrecht, analista de Commerzbank, subraya la incertidumbre sobre los volúmenes reales de petróleo disponibles, mientras que Kelly Xu de Alpine Macro coincide en que la subida responde más a una prima de riesgo que a una escasez física del suministro.
Esta dinámica tiene consecuencias para los contratos de futuros, los derivados y, sobre todo, para los precios de los combustibles en los países importadores. En un contexto de inflación alta, cualquier alza sostenida del crudo se traduce en mayores costos de transporte, energía y productos derivados, lo que repercute directamente en la balanza comercial de naciones como Argentina.
Repercusiones para la Argentina y la economía cordobesa
Argentina depende en gran medida de la importación de derivados del petróleo para cubrir la demanda interna de combustibles y energía eléctrica. Un Brent por encima de los 115 USD implica que los contratos de compra de crudo que el Estado y las empresas privadas tengan vigentes se revaloricen, encareciendo la producción de gasolina, diésel y GLP. En la práctica, los precios al consumidor subirán, y los cordobeses, que ya enfrentan una inflación superior al 120 % anual, sentirán una mayor presión sobre su poder adquisitivo.
En Córdoba, la actividad del sector agroindustrial, que depende del diesel para la maquinaria de campo, se verá impactada. Los costos de transporte de granos y la logística de exportación también pueden incrementarse, lo que repercute en los márgenes de los productores locales y, en última instancia, en los precios de los alimentos en los mercados mayoristas. Además, la generación de energía eléctrica a través de centrales térmicas que queman fuel oil verá sus costos operativos subir, lo que podría traducirse en tarifas más altas para los usuarios residenciales y empresariales.
El gobierno nacional ya había anunciado una política de “cierre de brecha” para intentar contener el impacto de los precios internacionales del crudo, pero la volatilidad actual complica cualquier intento de estabilizar la situación. Los analistas locales advierten que, mientras persista la incertidumbre geopolítica, la prima de riesgo seguirá alimentando la inflación de los combustibles y, por ende, la inflación general.
Perspectivas y riesgos a medio plazo
Razaqzada estima que, mientras no haya una salida diplomática al conflicto, el Brent podría mantenerse entre 110 y 120 USD por barril durante un tiempo. Esta proyección implica que los riesgos inflacionarios seguirán latentes y que los mercados financieros podrían experimentar una mayor volatilidad, afectando también a la bolsa de valores de Buenos Aires y a los fondos de inversión vinculados al sector energético.
Por otro lado, la capacidad de los exportadores del Golfo para reorientar sus rutas y mantener los volúmenes de exportación sugiere que, aunque la presión sobre los precios se mantenga, no se producirá un desabastecimiento físico inmediato. No obstante, cualquier escalada militar que cierre parcial o totalmente el estrecho de Ormuz podría desencadenar un shock de suministro que eleve los precios a niveles nunca vistos desde la crisis del 2008.
De la geopolítica al bolsillo del cordobés: antecedentes y lecciones
La historia reciente muestra que los precios del crudo han sido un motor de inflación en Argentina en múltiples ocasiones. En 2014, cuando el Brent superó los 115 USD, la inflación se disparó y el gobierno implementó controles de precios que terminaron generando escasez de combustible. En 2022, una nueva alza del petróleo coincidió con la devaluación del peso, agravando la crisis económica y provocando protestas en todo el país.
En Córdoba, la dependencia del transporte por carretera y la actividad agroindustrial hacen que el impacto de los precios internacionales sea más directo que en otras provincias con mayor generación de energía hidroeléctrica. Las lecciones del pasado indican que la diversificación de fuentes energéticas, la inversión en biocombustibles y la mejora de la eficiencia del consumo son estrategias clave para mitigar los efectos de futuras subidas del crudo.
En conclusión, la quinta jornada al alza del petróleo no es solo una noticia de mercados internacionales; es una señal de alerta para la economía argentina y, en particular, para los cordobeses que verán cómo la inflación de los combustibles vuelve a golpear sus finanzas familiares. Mantenerse informado y buscar alternativas de consumo responsable será esencial mientras se resuelve la tensa situación geopolítica en el Oriente Medio.
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