El crudo se dispara tras los ataques a Arabia Saudí: ¿qué impacto tendrá en la economía cordobesa?
El alza del crudo tras los ataques saudíes repercute en los precios de la energía y el bolsillo cordobés.

Los precios del petróleo volvieron a escalar este martes mientras la región del Golfo sigue sumida en una ola de incertidumbre. Los ataques contra la infraestructura energética de Arabia Saudí dejaron fuera de servicio el oleoducto Este‑Oeste, y la escasez de tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz avivó los temores de una nueva restricción del suministro mundial.
Ataques que sacudieron la infraestructura saudí
Fuerzas hutíes, respaldadas por Irán, lanzaron una serie de misiles y drones contra la base aérea de Khamis Mushait, en el sur de Arabia Saudí, el lunes. Según los propios hutíes, los impactos alcanzaron hangares, sistemas de radar, pistas de aterrizaje y depósitos de municiones, en represalia por los ataques saudíes en Yemen. El lunes también se registró la interrupción del oleoducto Este‑Oeste, una arteria clave que permite desviar exportaciones de crudo para evitar el estrecho de Ormuz, que se encuentra parcialmente bloqueado.
El oleoducto, que transporta alrededor de 4 millones de barriles diarios —aproximadamente el 4 % del suministro mundial— lleva el crudo a Yanbu, puerto del Mar Rojo. Con la infraestructura fuera de servicio, Arabia Saudí podría agotar sus reservas de exportación en cuestión de días, según comerciantes locales.
Repercusiones en los mercados internacionales
Los futuros del Brent subieron 1,37 dólares (1,3 %) hasta los 107,05 USD por barril, mientras que el WTI avanzó 1,53 dólares (1,51 %) hasta los 102,92 USD. Tim Waterer, analista jefe de KCM Trade, señaló que cada nuevo ataque “se convierte en un riesgo adicional para el suministro, y los operadores están pendientes de cualquier señal de normalización”.
El tráfico de buques de carga por el estrecho de Ormuz cayó a menos de 10 tránsitos diarios durante el fin de semana, frente a un promedio de 14 en los últimos diez días. Antes de la escalada de la guerra entre EE. UU. e Israel contra Irán, la ruta transportaba cerca de una quinta parte del crudo mundial.
Los analistas de ING advierten que la incertidumbre sobre la magnitud de los daños y la duración de la interrupción “mantendrá los precios estables hasta que tengamos una visión más clara”.
Qué significa para la economía y el bolsillo cordobés
En Argentina, y particularmente en Córdoba, el repunte del crudo repercute directamente en los precios de la nafta y el diésel, que son la base del transporte de carga y de los colectivos urbanos. Con la inflación ya alta, cualquier alza en el combustible se traduce en un mayor gasto para los laburantes y las empresas de logística que mueven granos, soja y manufacturados por la Ruta Nacional 9 y la autopista Córdoba‑Rosario.
Los camioneros de la zona han advertido que el aumento del flete podría “frenar” la competitividad de los productores locales, que dependen de precios estables para exportar sus productos a la costa atlántica y a los puertos de Rosario. Además, el sector agroindustrial, que consume grandes volúmenes de energía para el procesamiento de granos, verá encarecido su costo de producción, lo que a la postre se traslada al precio final del alimento en los supermercados cordobeses.
Las empresas de transporte público también sienten la presión: la tarifa del colectivo, que se revisa cada seis meses, podría subir en la próxima negociación, afectando a miles de usuarios que dependen del transporte público para ir al laburo o a la facu.
Raíces de la dependencia del crudo en la Argentina
Desde la década de 1970, Argentina ha dependido en gran medida de la importación de petróleo para cubrir su demanda interna. La crisis del petróleo de los años 70‑80 obligó al país a crear la empresa estatal YPF, que durante décadas intentó alcanzar la autosuficiencia, pero la falta de inversiones y la caída de los precios internacionales limitaron sus resultados.
En los últimos veinte años, la apertura del mercado energético y la firma de contratos con productores de la cuenca de Vaca Muerta han permitido una mayor producción nacional, pero aún se depende de importaciones para refinar y distribuir combustibles en la mayor parte del país, incluida Córdoba. Según datos de la Secretaría de Energía, en 2023 el 60 % del consumo de crudo del país provenía del exterior.
Esta vulnerabilidad estructural se vuelve más evidente cuando eventos como los ataques saudíes alteran el equilibrio mundial. Cada subida del precio del barril se refleja en la balanza comercial y en la presión inflacionaria que el Banco Central debe contener, lo que a su vez afecta las tasas de interés y el acceso al crédito para pequeñas y medianas empresas cordobesas.
Perspectivas y posibles escenarios
Si el oleoducto Este‑Oeste vuelve a operar en los próximos días, se espera que la presión sobre los precios se modere, aunque la volatilidad seguirá latente mientras persista la tensión geopolítica en el Golfo. Por otro lado, una escalada mayor del conflicto podría llevar a sanciones adicionales y a una restricción más severa del tránsito marítimo, empujando los precios a niveles que no se habían visto desde 2008.
Para los cordobeses, la clave está en monitorear de cerca las decisiones del gobierno nacional sobre subsidios y ajustes de tarifas, así como la evolución del tipo de cambio, que influye directamente en el costo de los combustibles importados.
En definitiva, la movida del crudo en Oriente Medio no es solo un tema de diplomacia; es una cuestión que se siente en cada kilómetro de la autopista que conecta la capital con el interior, en cada tanque de la maquinaria agrícola y, sobre todo, en el bolsillo de los que laburan día a día.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo



