El WTI rompe la barrera de los 100 dólares y aviva la preocupación por el precio del combustible en Argentina
El crudo rompe la barrera de los 100 dólares y desata preocupación por el combustible en la provincia.

El WTI rompe la barrera de los 100 dólares y aviva la preocupación por el precio del combustible en Argentina
Lead: El precio del crudo West Texas Intermediate (WTI) superó los 100 dólares por barril a las 12:50 GMT del jueves, impulsado por una nueva escalada militar en el estrecho de Ormuz que amenaza una de las rutas más críticas del comercio mundial de energía. La subida se acompañó de un repunte del Brent a casi 105 dólares, generando incertidumbre en los mercados y, sobre todo, en el bolsillo de los argentinos.
Escalada en el estrecho de Ormuz y su repercusión global
El WTI, referencia para el mercado estadounidense, cotizaba a 100,27 dólares, su nivel más alto desde mayo, mientras que el Brent del Mar del Norte alcanzó los 104,99 dólares después de tocar los 105,84 dólares. El disparador fue el agravamiento de la situación en el estrecho de Ormuz, donde la Guardia Revolucionaria iraní informó haber atacado dos buques estadounidenses, ocho petroleros y diez embarcaciones más, alegando que no respetaban las normas impuestas por Teherán.
Según el organismo británico Operaciones Marítimas Comerciales del Reino Unido (UKMTO), varios buques mercantes en el norte del Golfo Pérsico y el Golfo de Omán fueron alcanzados por disparos, quedando inmovilizados en medio de la actividad militar. Irán, por su parte, amplió la zona de exclusión marítima alrededor de Ormuz, incorporando áreas del Golfo de Omán y del mar Arábigo, exigiendo autorización previa y el pago de tasas de tránsito a cualquier buque que pretenda cruzar el corredor.
El vocero de la Guardia Revolucionaria, Hossein Mohebi, advirtió que “si un buque entra sin coordinación, estará sujeto a nuestras sanciones”. Estas amenazas intensifican la percepción de riesgo en una zona que concentra alrededor del 20% del petróleo que circula por el planeta.
Reacción de los mercados y el bolsillo cordobés
El salto del WTI y del Brent encendió los indicadores de los mercados internacionales y, de forma inmediata, los precios de los combustibles en Argentina comenzaron a subir en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. La inflación, que ya supera el 140% anual, se ve alimentada por la volatilidad del crudo, ya que el precio del gasoil y la nafta dependen en gran medida de los precios internacionales del petróleo.
Para los cordobeses, el impacto es palpable: los transportistas de la provincia, que ya lidian con la escasez de diésel, ven cómo sus costos de laburo se disparan, lo que a su vez repercute en el precio de los alimentos y los insumos para la industria local. Los agricultores que utilizan maquinaria pesada también sienten el golpe, pues el costo del combustible representa una parte importante de sus gastos operativos.
Además, la industria petroquímica de la región, que depende de materias primas importadas, podría ver encarecidas sus materias primas, lo que se traduciría en precios más altos para productos como plásticos, fertilizantes y detergentes. En un contexto donde la gente ya lucha por llegar a fin de mes, esta nueva presión sobre los precios del combustible genera una preocupación latente en la sociedad cordobesa.
Diplomacia nuclear y tensiones geopolíticas
En paralelo a la escalada militar, la junta de gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) aprobó, con 23 votos a favor, tres en contra y ocho abstenciones, remitir el caso de Irán al Consejo de Seguridad de la ONU por su incumplimiento nuclear. Rusia, China y Níger votaron en contra de la resolución, mientras que la mayoría de los países occidentales la respaldó.
Esta decisión añade otro nivel de presión sobre Teherán, que ya enfrenta sanciones económicas y la amenaza de una mayor intervención internacional. La combinación de sanciones nucleares y la amenaza de interrupciones en la cadena de suministro del crudo crea un escenario de alta incertidumbre que los mercados internacionales están intentando digerir.
Para Argentina, que busca diversificar su matriz energética y reducir la dependencia de importaciones, la crisis en Ormuz subraya la necesidad de impulsar la producción nacional de Vaca Muerta y de avanzar en proyectos de energía renovable que permitan mitigar la exposición a los vaivenes del mercado internacional.
¿Qué significa esto para la historia energética de Argentina?
Desde la década de 1970, la política energética argentina ha estado marcada por ciclos de dependencia del petróleo importado y de intentos de autosuficiencia. La apertura de Vaca Muerta en 2010 abrió una ventana de oportunidad para convertir al país en exportador de crudo, pero la volatilidad de los precios internacionales y la falta de infraestructura de transporte interno han limitado su potencial.
En los últimos años, el gobierno ha impulsado la construcción de oleoductos y la ampliación de refinerías, pero la crisis actual muestra que la seguridad del suministro sigue estando atada a factores externos. Cada alza del WTI repercute directamente en los precios de la nafta y el gasoil, y con ello en la inflación que ya devora los salarios de los trabajadores cordobeses.
El desafío para Córdoba y el resto del país es doble: por un lado, fortalecer la capacidad de producción y procesamiento interno; por otro, diseñar políticas de subsidios y ajustes tarifarios que protejan a los sectores más vulnerables sin desestabilizar la economía. La lección histórica es clara: la dependencia de rutas marítimas estratégicas como Ormuz obliga a una visión a largo plazo que incluya inversiones en energías limpias y en la cadena de valor del petróleo nacional.
En definitiva, la escalada en el Golfo Pérsico no es solo una noticia de geopolítica; es una señal de alerta para la economía cordobesa y para todo el país, que deberán adaptarse a un escenario energético cada vez más complejo.
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