Fallece en Lyon la primera víctima humana del virus Shamonda: qué implica para la ganadería cordobesa
El primer fallecimiento humano por Shamonda genera alerta en la industria lechera cordobesa

Fallece en Lyon la primera víctima humana del virus Shamonda: qué implica para la ganadería cordobesa
Las autoridades sanitarias francesas confirmaron este lunes la muerte del primer ser humano infectado por el virus Shamonda (SHAV), un patógeno que históricamente solo había atacado al ganado. El caso, ocurrido en un hospital de Lyon a principios de octubre, involucró a un paciente inmunodeprimido que había sido internado con síntomas graves. El Ministerio de Sanidad y el de Agricultura franceses calificaron el suceso como “excepcional” y, por ahora, descartan un riesgo inmediato para la población general.
¿Cómo llegó el virus a un ser humano?
El virus Shamonda fue detectado por primera vez en Nigeria en la década de 1960 y, desde entonces, ha circulado de forma esporádica en África y Asia, afectando principalmente a bovinos, ovinos y caprinos. En el verano de 2026 el patógeno cruzó el Atlántico y se asentó en granjas de varios países europeos, entre ellos Francia, Alemania y España. La transmisión entre animales se produce por picaduras de mosquitos del género Culicoides, aunque la especie exacta que pudo haber infectado al paciente francés aún se desconoce.
El fallecido padecía una enfermedad crónica que le hacía más vulnerable a infecciones, lo que complicó el cuadro clínico y, según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), podría haber contribuido a su muerte. Las investigaciones continúan para determinar si el virus fue la causa directa o un factor agravante.
Repercusiones en la ganadería argentina: la alerta en Córdoba
En Argentina, el brote ha encendido las alarmas en la provincia de Córdoba, una de las principales productoras de leche del país. El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de España informó la detección del virus en siete explotaciones de Córdoba y Toledo, con síntomas típicos como fiebre, diarrea y caída de la producción láctea. Los productores cordobeses temen que la presencia del patógeno pueda afectar la rentabilidad de sus granjas, especialmente en una época en la que los precios del lácteo ya son complicados.
Los laboratorios del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) ya están reforzando los protocolos de diagnóstico y han enviado kits de detección a los principales mataderos de la zona. “Tenemos que frenarlo antes de que se convierta en una crisis que nos haga perder exportaciones y laburo para miles de familias”, señaló el veterinario jefe del INTA, Marcelo Gómez.
¿Qué medidas están tomando las autoridades?
Francia, en coordinación con el ECDC y la Unión Europea, está ampliando la capacidad de pruebas diagnósticas y ofreciendo apoyo técnico a los Estados miembros. En Argentina, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) ha emitido una circular que obliga a los establecimientos ganaderos a reportar cualquier caso sospechoso de Shamonda y a intensificar la vigilancia entomológica durante la temporada de mosquitos.
Además, se están impulsando campañas de concientización entre los productores para que adopten medidas de bioseguridad, como el uso de mosquiteros en los establos y la desinfección de los equipos de ordeño. La idea es que, aunque el riesgo de contagio a humanos sea bajo, el impacto económico en la cadena productiva pueda ser significativo si no se controla a tiempo.
Un poco de historia del virus Shamonda y su presencia en la ganadería cordobesa
El virus Shamonda pertenece a la familia Orthobunyavirus y se ha documentado en África desde los años sesenta, donde causó brotes epidémicos en rebaños de vacas y cabras. Su llegada a Europa se dio de forma silenciosa, primero detectado en animales de granja en Austria y Bélgica a mediados de 2026, y luego expandiéndose rápidamente por la zona alpina y la península ibérica.
En Córdoba, la primera detección oficial se registró a finales de agosto de 2026, cuando una muestra de sangre de vacas en la zona de San Francisco del Monte dio positivo para SHAV. Desde entonces, los laboratorios provinciales han confirmado la presencia del virus en al menos diez establecimientos, aunque sin reportar mortalidad masiva. Los expertos atribuyen la propagación a la abundancia de mosquitos Culicoides en los humedales del Valle del Guadalquivir, que encuentran condiciones óptimas durante la primavera y el verano.
La experiencia con otros virus zoonóticos, como la fiebre aftosa, ha enseñado a la comunidad agropecuaria cordobesa la importancia de la vigilancia temprana y la cooperación entre autoridades sanitarias y productores. La esperanza es que, con una respuesta coordinada, el virus Shamonda quede bajo control antes de que cause pérdidas significativas en la producción láctea y cárnica de la provincia.
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