Polémica en Paraguay por el código de vestimenta impuesto a la prensa: la voz de la fotógrafa Adriana Caballero
El club Sportivo Ameliano generó revuelo al intentar regular la indumentaria de periodistas y fotógrafos, provocando la retractación del dirigente y un debate sobre libertad de laburo en la cobertura deportiva.

Sportivo Ameliano encendió las redes paraguayas al difundir, mediante un flyer oficial, un rígido código de vestimenta para los profesionales de prensa que cubrirán el duelo contra Olimpia el domingo 25 de octubre en el estadio del club, ubicado en la ciudad de Villeta. La medida, que diferenciaba las restricciones según el género, provocó una ola de críticas entre periodistas, fotógrafos y sindicatos, y culminó con la disculpa pública del presidente del club, Héctor Melgarejo.
El comunicado que encendió la polémica
El Departamento de Prensa del Sportivo Ameliano envió a los acreditados un documento que exigía un “estilo sport elegante”. Para los hombres, la prohibición era clara: nada de shorts. Para las mujeres, la lista se alargó con la prohibición de blusas escotadas, exposición del ombligo y la obligatoriedad de usar calzas negras o azul oscuro. El flyer incluía ilustraciones de prendas aceptables y no aceptables, y justificaba la medida con la frase: “Somos un club de familia con valores; en cada partido están nuestros chicos de la escuela de fútbol con sus padres en las gradas”.
El disparo que desencadenó la reacción
Todo empezó cuando una foto de la fotógrafa Adriana Caballero circuló en redes sociales mientras cubría un partido anterior del club. En la imagen, Caballero aparecía con un conjunto deportivo ajustado que, según algunos usuarios, no cumplía con los estándares de “elegancia” que el club pretendía imponer. La publicación generó comentarios sobre su vestimenta y, según la propia Caballero, un reclamo directo de una persona identificada como Emiliano, quien le pidió al medio que retirara la foto. “Me chocó el comunicado, pero pensé que tarde o temprano iba a pasar. No imaginé que llegaría a este punto, porque puede perjudicar a mis colegas”, confesó la fotógrafa en una entrevista.
Reacción del club y la retractación del presidente
El presidente del Sportivo Ameliano, Héctor Melgarejo, apareció en el programa “Cardinal Deportivo” para calificar la medida como una “locura”. Declaró que el flyer se había publicado sin su autorización y que no representaba los valores que el club promueve. “Pido disculpas. Los periodistas, camarógrafos y fotógrafos son parte esencial de nuestro día a día; pueden ir como van normalmente”, afirmó Melgarejo, dejando sin efecto el código de vestimenta.
¿Qué implica este episodio para la prensa deportiva en la región?
Para los periodistas cordobeses y argentinos que cubren fútbol sudamericano, la situación abre una discusión sobre la autonomía del laburo periodístico y la imposición de normas de presentación que pueden resultar discriminatorias. En Argentina, la Asociación de Periodistas Deportivos (APD) ya había señalado en 2022 que cualquier intento de regular la indumentaria de los profesionales debía respetar la igualdad de género y la libertad de expresión. El caso paraguayo, aunque aislado, recuerda a la polémica que surgió en 2020 en la ciudad de Rosario cuando un club local intentó prohibir el uso de gorras y camisetas con mensajes políticos durante la cobertura de partidos.
El contexto deportivo del Sportivo Ameliano
Más allá de la polémica, el club atraviesa una temporada irregular en el Torneo Clausura 2026. Dirigido por Roberto Nanni, el equipo suma 19 puntos en 15 fechas, con cuatro victorias, siete empates y cuatro derrotas. El próximo encuentro contra el líder Olimpia llega después de un empate 2‑2 como visitante frente a Cerro Porteño, partido en el que el Sportivo Ameliano llegó a ganar por dos goles antes de la reacción del local.
Una mirada histórica: cómo se han manejado los códigos de vestimenta en el fútbol sudamericano
Los clubes de fútbol de la región, desde la década de 1990, han intentado regular la imagen de los medios que cubren sus partidos, pero rara vez han llegado a imponer normas tan específicas como la de Villeta. En Brasil, por ejemplo, el Corinthians lanzó en 2015 una guía de vestimenta para fotógrafos que prohibía el uso de ropa con logos de marcas competidoras, pero sin diferencias de género. En Uruguay, el Club Nacional de Football emitió en 2018 una recomendación de “traje formal” para periodistas extranjeros, aunque nunca se llegó a hacer cumplir.
En Argentina, la presión de los sindicatos y la legislación laboral ha limitado cualquier intento de imposición de códigos de vestimenta que vulneren derechos. La Ley de Contrato de Trabajo y la normativa de igualdad de oportunidades establecen que cualquier restricción debe ser razonable y no discriminatoria. Este marco legal ha servido de referencia para que periodistas de Córdoba y otras provincias defiendan su derecho a presentarse como mejor les parezca, siempre que mantengan la profesionalidad.
El caso paraguayo, por tanto, no solo es una cuestión de moda o de “buen gusto” institucional, sino una prueba de cómo la presión social y la rapidez de las redes pueden convertir una simple foto en una controversia que pone a prueba los límites de la autoridad de los clubes sobre la prensa. La retractación de Melgarejo muestra que, al final, la voz colectiva de los profesionales de los medios y la opinión pública pueden frenar medidas que se perciben como arbitrarias.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo



