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Irán intensifica los ataques en el estrecho de Ormuz: diez buques golpeados y la sombra que se cierne sobre el comercio marítimo argentino

Diez buques fueron golpeados en Ormuz y la escalada amenaza el comercio y los precios en Argentina

Irán intensifica los ataques en el estrecho de Ormuz: diez buques golpeados y la sombra que se cierne sobre el comercio marítimo argentino

Lead: Desde el domingo 11 de octubre, diez buques – entre petroleros y portacontenedores – fueron atacados en el estrecho de Ormuz y sus inmediaciones, según la consultora Vanguard, la Organización Marítima Internacional (OMI) y la agencia británica UKMTO. Dos marinos desaparecieron, Singapur confirmó el hundimiento de un portacontenedor y Teherán asegura haber alcanzado a un superpetrolero de ADNOC.

Una semana de escalada sin precedentes

El domingo se registraron seis ataques, la mayor cifra desde que el conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán estalló a finales de febrero. Cinco petroleros y un portacontenedor fueron alcanzados. Tres días después, el martes 13, se produjeron cuatro nuevos impactos: un petrolero y tres portacontenedores. La Guardia Revolucionaria iraní culpa a una mina, mientras que fuentes estadounidenses aseguran que la autoría recae en Irán. UKMTO, por su parte, no ha identificado el origen de los proyectiles.

El analista de Vanguard, Barun Gupta, explicó a AFP que el tráfico marítimo por Ormuz había recuperado cerca del 80 % del nivel previo a la guerra, pero que los recientes ataques buscan frenar esa recuperación y encarecer el transporte de energía. “Irán quiere demostrar que puede imponer su voluntad sin que Washington responda militarmente”, afirmó.

Impacto directo en la economía cordobesa y argentina

El estrecho de Ormuz concentra, en condiciones normales, una quinta parte del petróleo que se consume en el mundo. En la última semana, el crudo que cruza el paso cayó un 27 % hasta los 10,1 millones de barriles diarios, apenas el 74 % del volumen anterior al conflicto. Para Argentina, que importa cerca del 40 % de su petróleo y sus derivados, la reducción del flujo implica precios más altos en la bomba y mayores costos para la industria petroquímica de la región.

En Córdoba, los precios del combustible influyen directamente en la cadena de producción del sector agroalimentario y en el transporte de granos al puerto de Rosario. Cada dólar adicional en el precio del crudo se traduce en un aumento de los costos logísticos que, a su vez, repercute en los precios de los alimentos en los supermercados cordobeses. Además, la incertidumbre en la navegación obliga a los armadores a desviar sus rutas, lo que incrementa el tiempo de tránsito y el consumo de combustible.

Los exportadores de soja y maíz de la provincia, que dependen de los buques de carga para llegar a los mercados internacionales, están siguiendo de cerca la evolución de los ataques. “Si la situación se vuelve más inestable, podríamos ver una caída de la demanda de nuestros granos en los mercados que usan rutas marítimas más largas”, comentó un representante de la Cámara de Exportadores de la Provincia.

El panorama diplomático y militar

El presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmó el 8 de octubre que su país no atacará Irán antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre y que mantiene conversaciones productivas con Teherán. Sin embargo, la propuesta iraní de reabrir el estrecho en siete días a cambio de condiciones estadounidenses fue rechazada a finales de septiembre, aunque Irán asegura haber recibido una contrapropuesta.

Desde el 14 de julio, el Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) ha inutilizado cuatro buques mercantes y ha obligado a 135 a dar la vuelta. El 10 de octubre, un caza estadounidense dañó la propulsión del carguerro panameño Ocean Molica en el golfo de Omán. La OMI contabiliza 24 marinos muertos desde el inicio del conflicto, cifra que supera los 22 registrados a mediados de septiembre.

¿Qué significa para la navegación comercial?

Irán ha reiterado que cualquier buque que ignore sus reglas en el estrecho correrá la misma suerte y exige que los barcos usen rutas autorizadas, declarando ilegales los pasos alternativos. Esta postura complica la labor de los armadores que, para evitar los riesgos, deben solicitar permisos especiales y, en muchos casos, pagar seguros más caros.

Para la industria naviera argentina, la incertidumbre obliga a replantear la estrategia de seguros y a buscar alianzas con compañías de seguros internacionales que ofrezcan coberturas específicas para la zona del Golfo. Asimismo, la Cámara Argentina de Navieros ha pedido al gobierno que refuerce la diplomacia marítima y busque acuerdos multilaterales que garanticen la seguridad del paso.

Retrospectiva: cómo llegó a este punto

La guerra comenzó el 28 de febrero con los ataques de EE. UU. e Israel contra territorio iraní. Desde marzo, Irán respondió atacando buques comerciales y declarando cerrado el estrecho. Un alto el fuego firmado el 8 de abril no logró detener los incidentes. En junio, un memorando comprometía a Irán a garantizar un paso seguro, pero sin definir rutas, y perdió vigencia en julio cuando Teherán volvió a cerrar el estrecho y EE. UU. restableció el bloqueo naval.

Desde entonces, los ataques han sido esporádicos pero cada vez más letales, como el hundimiento del portacontenedor en Singapur y los recientes diez buques alcanzados en una sola semana. La presión sobre los precios del petróleo y la cadena logística mundial continúa escalando, mientras la diplomacia se mantiene en un punto muerto.

El futuro cercano y la respuesta argentina

Con la fecha límite del 3 de noviembre para la promesa de Trump, el bloqueo sigue vigente y la comunidad internacional sigue buscando una solución que defina las rutas seguras para la navegación comercial. Para Córdoba y el resto del país, la prioridad será mitigar el impacto en los precios internos y asegurar que la cadena de suministro de energía y alimentos no se vea comprometida.

El gobierno argentino ha anunciado la intención de reforzar la coordinación con la OMI y con los socios del G20 para presionar por una apertura del estrecho bajo condiciones de seguridad. Mientras tanto, los exportadores cordobeses siguen vigilando de cerca la evolución del conflicto, conscientes de que cualquier escalada adicional repercutirá directamente en la economía regional.

En definitiva, la intensificación de los ataques en Ormuz no es solo una cuestión geopolítica; es una movida que afecta al laburante de la provincia, a los precios en la canasta familiar y a la competitividad de nuestras exportaciones.

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