Córdoba

Inauguran el nuevo Jardín de Infantes “Alicia Risler” en el corazón del barrio Guiñazú

Inauguran el nuevo Jardín de Infantes “Alicia Risler” en el corazón del barrio Guiñazú

El Gobierno de la Provincia de Córdoba dio el pistoletazo de salida a las modernas instalaciones del Jardín de Infantes “Alicia Risler”, ubicado en De la Cueca 491, barrio Guiñazú. Con una inversión de $110 millones, el centro educativo pasa a contar con un espacio propio, pensado para 120 niños y niñas que hoy se dividen entre seis salas de 3, 4 y 5 años, en turnos de mañana y tarde.

Un espacio que responde a la demanda de la comunidad

Desde su fundación en 2014, el jardín ha recibido a familias de varios sectores cordobeses: Alicia Risler, Chaparral, Barrio Norte, Alta Brown y Villa Pastora. La falta de un edificio propio obligó a la institución a operar en locales prestados, lo que limitaba la capacidad de ampliación y la calidad de los ambientes de juego y estudio. Con la nueva sede, la Dirección de Infraestructura Escolar ha entregado tres aulas, una batería de baños diferenciados por género y docente, y un patio cubierto que se abre a sectores exteriores acondicionados para actividades pedagógicas y recreativas.

Obras que marcan la diferencia

Las obras incluyeron la reparación de accesos, cerraduras y herrajes, la mejora del sistema de desagües y la renovación completa de los recubrimientos interiores y exteriores. Se sustituyeron los elementos eléctricos y vidrios, y se adaptaron los sanitarios a las necesidades específicas del nivel inicial, garantizando accesibilidad y seguridad. Además, se instalaron nuevos juegos infantiles, se colocó un cartel identificatorio luminoso y se reforzó el mástil institucional, creando un entorno que invita a los pequeños a explorar y aprender sin riesgos.

El ministro de Educación, Horacio Ferreyra, subrayó que “cada vez que inauguramos un nuevo espacio educativo estamos haciendo mucho más que entregar una obra: estamos generando mejores condiciones para enseñar y aprender”. La infraestructura, según él, es la base para una educación de calidad, pues los niños necesitan crecer en lugares seguros, confortables y pensados para sus necesidades.

Voces de la comunidad: un sueño hecho realidad

Paula Gigena, directora del establecimiento, no pudo contener la emoción: “Después de tres años de desanexación y 12 años de espera, el jardín tiene su propio edificio. Es un sueño hecho realidad para todos los actores institucionales y la comunidad educativa. ¡El primer jardín provincial del barrio!”

Los padres también celebran: “Ahora nuestros hijos pueden ir a una escuela que está cerca de casa, con juegos nuevos y aulas amplias. Ya no tenemos que preocuparnos por desplazamientos largos ni por espacios improvisados”. La respuesta positiva se extiende a los docentes, que ahora cuentan con salas equipadas con pizarras interactivas, iluminación adecuada y ventilación natural, condiciones que facilitan la planificación de actividades didácticas.

Impacto económico y social en la zona

Más allá del beneficio educativo, la obra ha dinamizado la economía local. Los proveedores de materiales de construcción, empresas de mobiliario infantil y servicios de mantenimiento de la zona recibieron contratos que generaron empleos temporales y permanentes. Además, la presencia de un centro educativo de referencia atrae a familias jóvenes, lo que se traduce en mayor demanda de comercios, guarderías y actividades culturales en Guiñazú.

El barrio, conocido por su arquitectura tradicional y su vida comunitaria activa, ahora cuenta con un punto de referencia que refuerza la cohesión social. Los niños, al crecer juntos en un entorno seguro, tienden a crear lazos que perduran en la adolescencia y la adultez, fortaleciendo la identidad vecinal.

Una mirada al futuro: la educación inicial como motor de desarrollo

La inversión en infraestructura infantil se alinea con la política provincial de potenciar la educación inicial como pilar del desarrollo humano. Estudios del Ministerio de Educación indican que niños que inician su aprendizaje en entornos adecuados presentan mejores resultados académicos y menor abandono escolar en etapas posteriores.

Con el nuevo Jardín de Infantes “Alicia Risler”, Córdoba da un paso firme hacia la igualdad de oportunidades, garantizando que la primera infancia cuente con los recursos necesarios para desarrollar su potencial, sin importar el barrio de origen.

Raíces y legado del jardín que ahora tiene su casa propia

El proyecto nació bajo el nombre de Jardín de Infantes U.N.E.S.C.O. Anexo Villa Alicia Risler, funcionando en el Centro Vecinal Villa Alicia Risler. La falta de espacio obligó a la institución a trasladarse al edificio del I.P.E.T. N.º 22 “Juan Filloy”, donde se reconfiguró un sector para albergar al nivel inicial. Ese traslado marcó el inicio de una larga lucha por la independencia física del jardín.

Durante más de una década, docentes, familias y vecinos impulsaron la solicitud de un edificio propio, presentando peticiones y participando en mesas de trabajo con la Dirección de Infraestructura. La concreción del proyecto en 2026 representa la culminación de esa campaña, que se sustentó en la convicción de que la educación infantil no puede depender de instalaciones precarias.

Hoy, el jardín no solo brinda aulas y juegos; constituye un símbolo de la capacidad de la comunidad cordobesa para organizarse y lograr cambios estructurales. El “Primer Jardín Provincial del Barrio” se erige como modelo para futuros proyectos en otras zonas de la capital, demostrando que la inversión pública, sumada al compromiso ciudadano, puede transformar realidades.

Artículos relacionados

Volver al botón superior
📻
EN VIVO