Irán lanza ofensiva con misiles y drones contra objetivos estadounidenses en Oriente Medio tras nuevos bombardeos de Washington
Irán contraataca con misiles y drones después de los ataques estadounidenses en el Golfo

Irán lanza ofensiva con misiles y drones contra objetivos estadounidenses en Oriente Medio tras nuevos bombardeos de Washington
Teherán anunció este martes una operación de represalia contra instalaciones y bases estadounidenses en el Oriente Medio, después de que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ejecutara un nuevo bombardeo contra posiciones de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) en territorio iraní. La agencia oficial iraní Tasnim calificó la respuesta como una “operación decisiva”, señalando que misiles y drones fueron lanzados contra objetivos estratégicos de EE. UU. en la zona del estrecho de Ormuz.
Detalles de la ofensiva iraní
Según los informes de Fars, los proyectiles iraníes partieron de bases costeras en el Golfo Pérsico, alcanzando zonas consideradas enemigas por Teherán. La magnitud exacta del ataque sigue sin confirmarse, pero fuentes militares indican que varios sistemas balísticos de medio alcance y drones de combate fueron empleados simultáneamente. En la misma madrugada se registraron explosiones en la costa de Bandar Abbas y en la isla de Qeshm, así como detonaciones en el complejo petroquímico de Asaluyeh, lo que sugiere que la respuesta iraní también tuvo una vertiente de disuasión interna.
Respuesta estadounidense y la cadena de eventos
El CENTCOM justificó los bombardeos como una medida para frenar los intentos de la CGRI de atacar el tráfico comercial en el estrecho de Ormuz y de hostigar a militares estadounidenses desplegados en la región. A las 12:00 h (hora del Este de EE. UU.) se iniciaron ataques contra instalaciones de la CGRI en la isla de Larak, acusada de preparar la colocación de minas navales. En respuesta, Irán disparó misiles hacia bases estadounidenses en Jordania y los Emiratos Árabes Unidos; Washington informó que los proyectiles fueron interceptados y que un dron fue neutralizado en territorio emiratí.
Impacto para la economía cordobesa y argentina
La escalada en el Ormuz tiene repercusiones directas en los precios internacionales del crudo, que a su vez influyen en la balanza comercial de Argentina. Cada día que el paso marítimo se vuelve más inseguro, los precios del petróleo suben, encareciendo los costos de transporte de soja y otros productos agrícolas que salen del país por vía marítima. En Córdoba, donde gran parte de la actividad agroindustrial depende de la exportación, los exportadores temen una nueva ola de aumentos en los fletes marítimos, lo que podría traducirse en menores márgenes para los productores locales.
El ángulo cordobés: ¿cómo nos afecta la tensión?
Para los laburantes del sector logístico y los pequeños productores del interior, la incertidumbre en el Ormuz se siente como un golpe extra al bolsillo. Los transportistas de carga terrestre temen que el encarecimiento del fuel oil haga más costoso el traslado de granos a los puertos de Rosario y Bahía Blanca. Además, la posible sanción de nuevas empresas de seguros marítimos por el riesgo de ataque puede complicar la contratación de coberturas, lo que a la postre repercute en los precios al consumidor final. En la provincia, los analistas de la Universidad Nacional de Córdoba ya están advirtiendo sobre la necesidad de diversificar rutas y buscar alternativas de financiamiento para mitigar el impacto de una posible crisis energética global.
Raíces históricas del conflicto en el estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz ha sido, desde hace décadas, una pieza clave del tablero geopolítico. En la década de 1980, durante la guerra Irán‑Irak, ambas naciones intentaron bloquear el paso para asfixiar la economía del adversario. Más recientemente, en 2019, el asesinato del comandante iraní Qasem Soleimani desencadenó una serie de represalias que incluyeron ataques a plataformas petroleras y naves comerciales. Cada episodio ha dejado lecciones sobre la vulnerabilidad de las rutas marítimas que transportan alrededor del 20 % del consumo mundial de petróleo.
Irán ha usado históricamente el control del Ormuz como herramienta de presión, amenazando con cerrar el paso cuando se siente agredido. Por su parte, EE. UU. ha mantenido una presencia naval constante para garantizar la libre circulación del comercio global. Esta dinámica de “juego de gato y ratón” se ha intensificado con la incorporación de drones y misiles de precisión, que reducen la necesidad de despliegues masivos y hacen que la respuesta sea más rápida y letal.
En el contexto argentino, la dependencia de los hidrocarburos importados y la exposición de nuestras exportaciones a los vaivenes del mercado internacional hacen que cualquier escalada en el Golfo sea más que una cuestión de seguridad regional; se convierte en una variable económica que afecta la inflación, el tipo de cambio y la competitividad de los productos cordobeses en los mercados globales.
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