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Israel asegura la conquista de la estratégica cresta de Ali Tahar en el sur del Líbano

El ministro de Defensa israelí declara que la toma de la altura es un paso clave para frenar al Hezbollah.

Israel asegura la conquista de la estratégica cresta de Ali Tahar en el sur del Líbano

El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, anunció este viernes que las fuerzas israelíes han tomado el control de la cresta de Ali Tahar, una altura de 600 metros que domina visualmente gran parte del sureste libanés. Según el comunicado oficial, la zona albergaba un centro de mando subterráneo y depósitos de armamento del grupo chií Hezbollah, lo que la convertía en un punto neurálgico para los ataques contra la región de Galilea y la zona de Nabatiye.

Una posición de alto valor estratégico

Ali Tahar, situada a apenas 15 kilómetros de la frontera israelí, se convirtió en el objetivo de una serie de operaciones que comenzaron con la maniobra hacia la línea antitanque y la captura del histórico castillo de Beaufort. La altura permite el control visual de carreteras, poblaciones y rutas de suministro, lo que facilita la vigilancia y el disparo de artillería de largo alcance. Katz subrayó que la “conquista” de la cresta marca la culminación de la fase de consolidación del dominio israelí en la zona, y que ahora el Ejército se enfocará en neutralizar los túneles que, según asegura, ya están “limpios de terroristas”.

Historia de ocupación y reocupación

Israel ya había controlado la cresta de Ali Tahar durante su ocupación del sur libanés entre 1978 y 2000, cuando el conflicto de 2006 dejó la zona bajo la influencia del Hezbollah. Tras la explosión del conflicto en marzo de este año, las fuerzas israelíes retomaron la zona el 2 de marzo, después de asegurar el castillo de Beaufort, un bastión que data de la época de los cruzados y que hoy sirve como referencia militar. La nueva toma se produce en un contexto de estancamiento del plan de retirada gradual israelí, que sigue atado al desarme total del Hezbollah.

Repercusiones políticas y electorales

El anuncio llega a pocos meses de las elecciones israelíes previstas para octubre, en las que la seguridad fronteriza será un tema central en la agenda de los partidos. Una victoria militar en un punto histórico de la milicia chií podría influir en la percepción de la población sobre la gestión de Benjamín Netanyahu y su equipo de defensa. Además, la operación refuerza la postura del gobierno israelí de que no se retirará de la zona de seguridad en Líbano hasta que Hezbollah sea desarmado por completo, una posición que complica los esfuerzos diplomáticos de la comunidad internacional.

Impacto en la vida cotidiana de los vecinos fronterizos

Para los habitantes de la región de Galilea, al norte de Israel, la toma de Ali Tahar se traduce en una sensación de mayor seguridad, aunque también genera incertidumbre sobre posibles represalias del Hezbollah. En el lado libanés, la población de la zona de Nabatiye vive una escalada de bombardeos y desplazamientos que dificultan la actividad productiva y el acceso a servicios básicos. La presión sobre los recursos locales, como la agricultura de olivos y la ganadería, se intensifica cuando las zonas de control cambian de manos, generando un clima de “laburo” constante para quienes intentan subsistir en medio del conflicto.

Eco histórico de la frontera

La cresta de Ali Tahar no es solo una colina; es un punto que ha sido testigo de múltiples capítulos de la historia del Levante. Desde la época de los cruzados, cuando el castillo de Beaufort servía como baluarte contra invasiones, hasta la ocupación israelí de los años noventa, la zona ha sido un tablero de ajedrez geopolítico. Cada cambio de control ha dejado huellas: trincheras, túneles y restos de fortificaciones que hoy se convierten en objetos de estudio para arqueólogos y estrategas militares.

Durante la guerra de 2006, el Hezbollah consolidó una red de túneles bajo la cresta, utilizándolos como centros de mando y almacenes de armas. Esa infraestructura subterránea fue la que, según el Ministerio de Defensa israelí, motivó la operación de este viernes. La eliminación de esos túneles, ahora declarados “limpios”, representa un intento de romper la capacidad de la milicia para lanzar ataques sorpresa y reforzar la defensa de la región de Nabatiye.

En la actualidad, la frontera entre Israel y Líbano sigue siendo una zona de alta tensión, donde cada movimiento militar tiene eco en la política interna de ambos países. La conquista de Ali Tahar se inserta en una larga cadena de episodios que demuestran cómo la geografía puede dictar la estrategia, y cómo la historia de una roca puede influir en el futuro de millones de personas que viven a su sombra.

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