Llaryora inaugura la sede propia de la Escuela de Suboficiales “General Manuel Belgrano” en San Vicente
Una nueva casa de 2.300 m² que promete mejorar la formación policial y acercar oportunidades a miles de cordobeses.

Llaryora inaugura la sede propia de la Escuela de Suboficiales “General Manuel Belgrano” en San Vicente
Este martes el gobernador de la provincia, Martín Llaryora, dio el salto histórico que la Policía de Córdoba necesitaba: la apertura de su primera sede propia, ubicada en el predio conocido como “La Araña”, en la calle Lisandro de la Torre 1900, barrio San Vicente. El nuevo edificio de 2.300 metros cuadrados recibirá a 930 aspirantes y se convertirá en el epicentro de la formación académica, física y profesional de los futuros suboficiales.
Un proyecto que dignifica la labor policial
Durante la ceremonia, Llaryora subrayó que “no se trata de una escuela adaptada, sino de una escuela hecha para ellos”. El discurso estuvo cargado de referencias a la dignidad del uniforme y al compromiso de dotar a los efectivos de los recursos necesarios para que, al volver a casa, puedan abrazar a sus familias sin temores. La infraestructura, que incluye siete aulas, un salón de usos múltiples, comedor, gimnasio‑cancha cubierta y áreas de entrenamiento físico, permite concentrar en un solo predio todas las etapas de la capacitación.
El ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, acompañó al gobernador y resaltó que la obra es “un día histórico” para la institución. “Ahora los aspirantes cuentan con un lugar estratégico y adecuado para formarse”, afirmó, mientras el jefe de Policía, comisario general Marcelo Marín, recordó los 166 años de historia de la fuerza y la creación de la Escuela de Oficiales en 1952, añadiendo que la nueva sede marca otro hito importante.
Impacto directo en la comunidad cordobesa
Más de 3.000 aspirantes están vinculados a la Escuela de Suboficiales a lo largo y ancho de la provincia, con 1.379 mujeres y 1.782 hombres. La sede central, además de albergar a los 930 nuevos cadetes, coordina 23 anexos distribuidos en distintas localidades, lo que reduce la necesidad de desplazarse largas distancias y abre la puerta a jóvenes que antes no podían costear el traslado. “Esto no rompe sueños, lo hace posible”, enfatizó Llaryora.
La directora de la escuela, Andrea González, destacó que contar con un edificio propio eleva el nivel de la carrera y permite construir “un futuro de honor, valentía y humanidad”. La currícula, ahora más completa, incluye defensa personal, manejo de armas, legislación, resolución alternativa de conflictos, emergencias y seguridad vial, alineada con los desafíos contemporáneos de la seguridad pública.
Infraestructura pensada para el entrenamiento integral
El complejo de 2.300 m² está dividido en áreas académicas, administrativas y de entrenamiento físico. Las siete aulas están equipadas con tecnología de última generación, mientras que el gimnasio‑cancha cubierta multipropósito permite simular situaciones reales de patrullaje y control de disturbios. Los espacios sanitarios, el comedor y la zona de descanso están diseñados para garantizar el bienestar de los cadetes durante su estancia.
El ministro de Educación, Horacio Ferreyra, y el ministro de Vinculación y Gestión Institucional, Miguel Siciliano, estuvieron presentes, subrayando la sinergia entre la formación policial y la política educativa provincial. Según el secretario general de la Gobernación, David Consalvi, la obra es muestra de un Gobierno que “está totalmente presente” en la construcción de instituciones que sirven al pueblo.
Un legado que se proyecta al futuro
La apertura de esta sede no solo representa una mejora tangible en la capacitación policial, sino que también refuerza la seguridad de los barrios cordobeses. Al contar con oficiales mejor entrenados, se espera una respuesta más rápida y eficaz ante el delito, lo que repercute directamente en la tranquilidad de los vecinos y en la percepción de seguridad en la provincia.
Con la nueva escuela, la Policía de Córdoba se posiciona como una fuerza moderna, preparada para enfrentar los retos de la criminalidad contemporánea y, al mismo tiempo, cercana a la comunidad que protege. La inversión en infraestructura y equipamiento, sumada a la política de descentralización de la formación, sienta las bases para que la provincia siga avanzando en la profesionalización de sus cuerpos de seguridad.
Raíces y visión: de “La Araña” a la vanguardia policial
El predio donde hoy se levanta la escuela, conocido popularmente como “La Araña”, había quedado abandonado durante años. Su recuperación no solo devuelve vida a un espacio urbano, sino que simboliza la capacidad de la gestión provincial para transformar lo obsoleto en un motor de desarrollo. Desde su fundación en 1952, la Escuela de Suboficiales ha pasado por múltiples sedes improvisadas; la actual sede propia marca el cierre de una etapa de improvisación y el inicio de una era de estabilidad institucional.
En la década de los 80, la Policía de Córdoba inició una serie de reformas que buscaban modernizar la fuerza, pero la falta de infraestructura adecuada limitó el alcance de esas políticas. La nueva sede, con su equipamiento de última generación y su diseño pensado para la formación integral, materializa esas reformas y abre la puerta a futuras actualizaciones, como la incorporación de simuladores de realidad virtual y laboratorios de criminología.
Mirando hacia adelante, la provincia planea replicar este modelo de sede propia en otras áreas estratégicas, con el objetivo de descentralizar la capacitación y acercar la formación a comunidades más alejadas. La visión de Llaryora y su equipo es que, a medida que crecen los recursos y la infraestructura, también lo hará la confianza de la ciudadanía en sus fuerzas de seguridad.



Material de descarga: https://we.tl/t-TiLp6BtFnr24P3E8
Explora más noticias en nuestra sección: Córdoba



