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Alerta conjunta de Reino Unido, EE.UU. y Países Bajos revela sofisticada campaña iraní de ciberespionaje contra disidentes y periodistas

Una alerta conjunta de tres potencias occidentales expone la sofisticada campaña de espionaje digital del régimen iraní y sus repercusiones en la comunidad argentina.

Alerta conjunta de Reino Unido, EE.UU. y Países Bajos revela sofisticada campaña iraní de ciberespionaje contra disidentes y periodistas

Los servicios de ciberseguridad e inteligencia de Reino Unido, Estados Unidos y Países Bajos emitieron este martes una advertencia sin precedentes: un programa espía llamado Chosen Brick está siendo usado por agentes vinculados al régimen iraní para infiltrarse en los dispositivos de activistas, disidentes y periodistas críticos con Teherán. La alerta, firmada por el Centro Nacional de Ciberseguridad británico (NCSC), el FBI y la AIVD holandesa, detalla cómo la herramienta extrae historiales de mensajería, listas de contactos, correos electrónicos, captura pantallas y activa micrófonos sin que el usuario lo note.

Cómo funciona el software espía Chosen Brick

Según el comunicado del NCSC, Chosen Brick se instala en equipos con Windows y se mantiene activo incluso después de reiniciar el equipo, garantizando un acceso persistente. Los atacantes primero se hacen pasar por contactos de confianza a través de WhatsApp o Telegram, enviando archivos aparentemente inocentes que en realidad contienen el malware. En varios casos, los operadores recurrieron a documentos falsificados –incluidos resultados de resonancias magnéticas inventados– para convencer a la víctima de abrir los archivos. Una vez dentro, el programa permite a los agentes iraníes robar mensajes, correos y fotos, y además escuchar conversaciones en tiempo real.

Respuesta de los aliados occidentales

Paul Chichester, director de Operaciones del NCSC, subrayó que la campaña muestra la “repetida estrategia de Teherán de usar la vigilancia digital para reprimir a los críticos”. El FBI, por su parte, atribuyó la operación al Ministerio de Inteligencia y Seguridad (MOIS) y advirtió que parte del material robado ya ha sido filtrado en portales afines al régimen, aumentando el riesgo para la seguridad personal de los afectados. La alerta se suma a otras emitidas en los últimos meses, como la investigación del FBI sobre la campaña Handala Hack y las sanciones de 2020 contra el Instituto Rana, empresa fachada del MOIS.

Repercusiones para Argentina y la región

Aunque la denuncia proviene de Europa y Norteamérica, la amenaza tiene eco directo en la comunidad argentina. En los últimos años, varios periodistas y activistas iraníes exiliados se han asentado en Buenos Aires, y la red de contactos de la diáspora iraní incluye a argentinos vinculados a ONG, universidades y medios de comunicación. La posibilidad de que el mismo software sea usado contra ellos genera una alarma en el sector de ciberseguridad local. Empresas cordobesas como SecureTech Córdoba y GigaSecure ya están recibiendo consultas para reforzar la protección de dispositivos de periodistas y defensores de derechos humanos.

Además, la alerta pone en relieve la necesidad de que el gobierno argentino refuerce su cooperación con los organismos internacionales de ciberseguridad. La Dirección Nacional de Protección de Datos Personales (DPDP) y el Ministerio de Seguridad podrían beneficiarse de los indicadores de amenazas compartidos por el NCSC y el FBI, adaptándolos a la realidad de nuestras redes y a la creciente presencia de plataformas de mensajería en español.

Para los usuarios comunes, la lección es clara: no abrir archivos de origen desconocido, verificar la autenticidad de documentos médicos y usar herramientas de cifrado de extremo a extremo. En Córdoba, la Universidad Nacional está impulsando un programa de capacitación en ciberseguridad para estudiantes de periodismo, con el objetivo de crear una primera línea de defensa contra ataques como Chosen Brick.

Ecos de la represión: antecedentes y lecciones para Córdoba

La campaña de vigilancia digital no es una novedad. Desde 2020, el Departamento del Tesoro de EE.UU. sancionó al Instituto Rana, una fachada del MOIS que había llevado a cabo años de espionaje contra disidentes y empresas turísticas iraníes. En 2023, el FBI documentó una infraestructura basada en Telegram para distribuir malware a críticos del régimen, operación que quedó conocida como Handala Hack. En julio de 2025, catorce países occidentales, entre ellos España, firmaron una declaración conjunta denunciando intentos iraníes de asesinar, secuestrar y hostigar a opositores en Europa y Norteamérica.

En el contexto argentino, la presión de Teherán se vuelve más palpable cuando se consideran casos como el del periodista iraní exiliado en Londres, Pouria Zeraati, agredido con arma blanca en 2024, y la activista Masih Alinejad, objetivo de varios intentos de secuestro en EE.UU. Estas situaciones generan un clima de inseguridad que trasciende fronteras y afecta a la diáspora iraní en la región del Río de la Plata.

Para Córdoba, la lección es doble: por un lado, la necesidad de fortalecer la infraestructura tecnológica y los protocolos de seguridad en medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil; por otro, la oportunidad de posicionarse como un polo de expertise en ciberseguridad latinoamericana. La Universidad Nacional de Córdoba, junto a centros de investigación como el Instituto de Estudios de Seguridad y Defensa, ya está trabajando en proyectos de detección temprana de malware y en la creación de una red de intercambio de inteligencia con agencias internacionales.

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