Puente San Ramón: la nueva arteria que enlaza Diego de Rojas y Las Gramillas
Un puente que abre caminos y oportunidades para los 660 habitantes de ambas localidades.
Puente San Ramón: la nueva arteria que enlaza Diego de Rojas y Las Gramillas
El gobernador Martín Llaryora inauguró hoy, en una jornada cargada de emoción, el Puente San Ramón, una estructura de 56 metros de longitud que cruza el río Suquía y conecta los pueblos de Diego de Rojas y Las Gramillas. Con una inversión de 421 millones de pesos, el puente representa el pináculo de un proyecto que ha sido motivo de debate y esperanza para más de 660 habitantes que dependen de la ruta T243‑1 para sus desplazamientos diarios y la circulación de maquinaria agrícola.
La obra y su impacto en la producción agropecuaria
El puente, de tablero de losa continua y cordones laterales discontinua, está pensado para resistir las crecidas del Suquía y garantizar un tránsito seguro y permanente. Según el ingeniero jefe de la obra, la estructura soporta hasta 20 toneladas por vía, lo que permite el paso de tractores, semirremolques y equipos de riego sin restricciones. Este avance es fundamental para los productores de la zona, que antes se veían obligados a recorrer 120‑130 kilómetros adicionales para mover sus cargas de un margen a otro del río.
Romana Lemos, intendenta de Diego de Rojas, recordó que durante años la zona rural quedó desconectada, obligando a los trabajadores a hacer largas caminatas o a usar caminos de tierra que se arruinaban con la lluvia. “Con este puente, el laburo de los agricultores se vuelve más eficiente; ahorramos tiempo y combustible, y la producción puede crecer sin la frustración de los desvíos”, afirmó.
Inversión y compromisos provinciales
El mandatario no solo celebró la obra física, sino que también anunció una serie de inversiones que apuntan a un desarrollo integral del departamento. Entre ellas, 200 millones de pesos para la segunda fase de la red de gas natural de Diego de Rojas, 20 millones para la refacción del salón de usos múltiples, 40 millones para la compra de un camión regador y 20 millones para la mejora del parque recreativo local.
Asimismo, se otorgó un crédito de 5 millones de pesos por cada institución de la localidad y cuatro créditos de libre disponibilidad del Banco de la Gente, sumando una inversión total de 1,400,000 pesos. En el ámbito educativo, el gobernador instruyó al Ministerio de Educación a evaluar la obra inconclusa de la escuela secundaria, con la meta de que el edificio deje de ser un “monumento al abandono” y vuelva a ser un centro de aprendizaje pujante.
Tecnología y educación en la zona
El programa TecnoPresente fue protagonista de la jornada, con la entrega de 20 netbooks a dos escuelas: 10 unidades para la Escuela Primaria María Celina Caldecot de Argüello y otras 10 para el anexo del IPEM N.º 327 María Secundina López. Además, el IPEM recibió 1,500,000 pesos del programa Fortec@Cba para la adquisición de bienes y insumos que potencien su entorno educativo.
La directora Susana Edith Brochero destacó la importancia de ser una Escuela Precursora bajo el programa TransFORMAR@Cba, calificando la iniciativa como un reto que se aborda “con responsabilidad, entusiasmo y un profundo compromiso pedagógico”. La visión de la escuela es clara: “Las transformaciones educativas no ocurren de un día para otro; se construyen de manera progresiva y sostenida, en cada aula, en las decisiones pedagógicas y en el acompañamiento de las familias”.
El futuro de las infraestructuras del interior
El gobernador concluyó con una reflexión sobre la necesidad de impulsar la logística y los servicios en el interior de la provincia. “La riqueza está en el interior de la Argentina” afirmó, subrayando que las obras son el motor del progreso y que “hay que cerrar los números, pero con la gente adentro”. En ese sentido, la inauguración del Puente San Ramón es solo el primer paso de una cadena de inversiones que buscan consolidar la región como un polo de producción y desarrollo sostenible.
Entre ríos y sueños: la historia que sostiene el puente
El Río Primero, donde se encuentra Diego de Rojas y Las Gramillas, ha sido durante décadas un eje de actividad agrícola que abastece a la capital y al interior del país. La presencia del Suquía, con su caudal variable, ha marcado la vida de los habitantes, obligándolos a adaptarse a los cambios climáticos y a la necesidad de infraestructuras que garanticen la continuidad del laburo.
El Puente San Ramón, además de su función práctica, simboliza la voluntad de la provincia de conectar comunidades y generar oportunidades. Su construcción se enmarca dentro de la estrategia de la provincia de mejorar la conectividad rural, con proyectos que incluyen la modernización de caminos, la expansión de la red de gas natural y la implementación de programas tecnológicos en la educación.
Con esta obra, el departamento Río Primero avanza en la consolidación de una red de infraestructura que no solo facilita el transporte, sino que también abre puertas a nuevas actividades económicas, como la agroindustria y el turismo rural. El puente, por tanto, no solo cruza un río, sino que también conecta sueños, labores y el futuro de la región.
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