Seis nuevas propuestas invaden el Museo Caraffa y reactivan la escena cultural cordobesa
El Caraffa inaugura seis propuestas que mezclan arte clásico, activismo y tecnología para cerrar la temporada 2026‑2027.

Seis nuevas propuestas invaden el Museo Caraffa y reactivan la escena cultural cordobesa
El viernes 6 de noviembre, a las 19:30 h, el emblemático Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa abrió simultáneamente seis exposiciones que marcan el cierre de su temporada 2026‑2027. La iniciativa, de entrada libre, reúne obras de la propia colección permanente, intervenciones tecnológicas, sátira gráfica, activismo textil y el caos pictórico de una leyenda del rock nacional, ofreciendo al público una agenda cultural tan diversa como la provincia que representa.
Un recorrido que atraviesa fe, género y tecnología
La visita comienza en la Sala 2 con «Un viento sagrado – Obras de la Colección del Museo Caraffa», una muestra concebida en torno a la próxima visita del papa León XIV. La exposición convoca piezas clásicas como Santa Teresa de Jesús de Jorge Bermúdez, San Francisco de Miguel Carlos Victorica y La deposición de la cruz de Horacio Blas Mazza, y las contrapone con trabajos contemporáneos como El olvido de Dios de José Omar Henry y la reciente adquisición de Mercedes Cammisa. El diálogo entre lo sacro y lo profano plantea preguntas sobre la fe secular y la reinterpretación del sagrado en el arte actual.
En la Sala 3 se sitúa «El alma. Notas para la sobrevivencia», tercera entrega del ciclo Visualmente incorrectas. La muestra revisa críticamente la presencia de mujeres creadoras en los cánones institucionales, presentando obras de Sofía Bothlingk, Ananké Asseff, Mariette Lydis, Sara Fernández y Marcia Schvartz, entre otras. Dividida en cuatro núcleos conceptuales –Concentración afectiva, Éxtasis de las almas, Un plan extraño y La atención constante– la exposición emplea pintura, fotografía, bordado y video para abordar cuerpo, deseo, maternidad y miedos como trincheras de resistencia colectiva.
Arte gráfico y rock: la voz del activismo y la música
La Sala 4 alberga «Cruel en el cartel. Viñetas con soda», la propuesta del diseñador cordobés Alejandro Barbeito. Con una trayectoria que arranca en 1982, Barbeito transforma el diseño gráfico en militancia visual, combinando afiches irónicos y viñetas que usan objetos cotidianos de la cocina como metáforas de la tensión política y cultural contemporánea. Cada pieza invita al espectador a una reflexión crítica, demostrando que el arte gráfico sigue siendo una herramienta poderosa de intervención social.
En la Sala 5 la atención se centra en Daniel “Semilla” Bucciarelli y sus «Curiosidades diversas». Conocido como el bajista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Bucciarelli trasciende la música para explorar un universo plástico caótico y experimental. Sobre telas, maderas, cartones y diarios despliega rostros extraños, animales, ojos y manchas que desafían cualquier manual académico, ofreciendo una prueba tangible de cómo el ritmo del rock puede traducirse en color y materia.
Laboratorios sensoriales y la curación del hilo
Las Salas 6 y 7 presentan «Transducciones sinestésicas», un proyecto del colectivo experimental Esotecnia.lab. Liderado por los cordobeses Andrés Senn, Laura Colombo, Alberto Valentín Gigena, Juan Manuel Fernández y Federico Ragessi, el laboratorio derriba los límites perceptivos mediante instalaciones inmersivas que permiten “mirar el sonido” o “escuchar con las manos”. La reutilización de tecnologías analógicas en desuso convierte los dispositivos en soportes vivos de memoria, afecto y disputa política.
El cierre de la ruta curatorial se sitúa en las Salas 8 y 9 con la muestra de Karola Margara, «Una ablución o seguir con el soplo de la locura». Egresada de la UNC y operadora terapéutica en salud mental, Margara combina mantos suspendidos, bordados y fotografías para procesar heridas de la memoria individual y colectiva. Fundadora del colectivo Bordamos por la Paz Córdoba, su trabajo constituye un acto político de reparación y visibilización de la salud mental, recordando que cada puntada es una forma de resistencia.
Historia y raíces del Museo Caraffa: un pilar cultural en el corazón de la ciudad
Fundado en 1915 y nombrado en honor al pintor Emilio Caraffa, el museo se erige en la Avenida Poeta Lugones 411, una de las arterias culturales de Córdoba. Desde sus inicios, la institución ha buscado democratizar el acceso al arte, ofreciendo programas educativos, talleres y una colección permanente que reúne obras de artistas locales, nacionales e internacionales. La arquitectura del edificio, de estilo neoclásico, combina amplios salones de exposición con espacios de conservación de alta tecnología, lo que permite albergar tanto obras clásicas como instalaciones contemporáneas.
Durante la década de 1990, el museo se consolidó como escenario de la llamada “cultura emergente” cordobesa, apoyando a colectivos juveniles y a la escena del rock nacional. La apertura de la Sala 5 a la obra de Bucciarelli es una muestra de esa continuidad: el museo sigue siendo un punto de encuentro entre la tradición pictórica y la contracultura musical que caracteriza a la provincia.
En los últimos años, el Caraffa ha apostado por la inclusión y la diversidad, incorporando programas de género, accesibilidad y tecnología. La reciente serie de exposiciones, que incluye laboratorios sensoriales y propuestas de artistas con enfoque en salud mental, refleja una visión institucional que busca responder a los desafíos contemporáneos, convirtiéndose en un espacio de debate, experimentación y sanación para la comunidad cordobesa.
Información para el visitante:
- Inauguración: Viernes 6 de noviembre, 19:30 h. Entrada libre y gratuita.
- Lugar: Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa (Av. Poeta Lugones 411, Córdoba).
- Período de exhibición: Desde el 6 de noviembre hasta marzo de 2027.
- Horarios de visita: De martes a domingo y feriados de 10:00 a 17:30 h.
Explora más noticias en nuestra sección: Cultura



