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Tesla desvela el Roadster 2028: el superdeportivo eléctrico que promete volar y acelerar de 0 a 100 km/h en menos de un segundo

El Roadster 2028 combina propulsores, succión y una aceleración récord, marcando la nueva vitrina tecnológica de Tesla.

Tesla desvela el Roadster 2028: el superdeportivo eléctrico que promete volar y acelerar de 0 a 100 km/h en menos de un segundo

El jueves pasado Elon Musk y su equipo presentaron una versión totalmente rediseñada del legendario Roadster, el primer coche eléctrico de la firma de Palo Alto que ahora vuelve con propulsores, succión multimodo y la promesa de romper la barrera del segundo en la aceleración de 0 a 100 km/h. El espectáculo tuvo lugar en el centro de pruebas de SpaceX, en McGregor, Texas, y la producción está programada para arrancar en 2028.

Un espectáculo que combina automoción y tecnología espacial

La presentación no se limitó a una simple exposición del chasis; el Roadster se deslizó boca abajo por una rampa gracias a un sistema de succión que lo mantuvo adherido al metal, giró en el aire y aterrizó con ayuda de propulsores de gas frío instalados alrededor del perímetro. “Así que sí, puede volar”, afirmó Musk mientras mostraba el modelo “Rocket”, una versión monoplaza que, según la página oficial, está disponible solo por invitación y no está aprobada para la vía pública.

Versiones, precios y la estrategia de mercado

Tras la exhibición, la página de reservas de Tesla reveló tres configuraciones: la “Performance” con un depósito de USD 50.000, la “Thrust” que incorpora los propulsores de aceleración y requiere USD 250.000, y la exclusiva “Rocket” que, según los datos publicados, se vende bajo un esquema de invitación y no tiene precio público. Hace una década, el precio base se había cotizado en USD 200.000, pero la empresa no confirmó cifras definitivas en este evento.

El Roadster de segunda generación llega en un momento en que Tesla ha reorientado su producción hacia la conducción autónoma, la robótica y los robots humanoides Optimus. La compañía dejó de vender los Model S y X este año para liberar capacidad de fabricación, mientras que el Cybercab, un robotaxi sin volante, se prepara para entrar al mercado. En este contexto, el nuevo Roadster se presenta como una pieza de vitrina tecnológica más que como un modelo de gran volumen.

Impacto financiero y la visión de los analistas

Para Musk, el Roadster es una “situación sin importancia” en términos de ingresos, pero analistas como Seth Goldstein de Morningstar advierten que Tesla necesita un modelo insignia que demuestre sus capacidades de alto rendimiento. Goldstein estima que Tesla podría vender alrededor de 2.000 unidades al año, una cifra ínfima frente a los 1,6 millones de vehículos comercializados en 2023, pero suficiente para reforzar la percepción de la marca como pionera en prestaciones eléctricas.

El nuevo Roadster, con una velocidad máxima que supera los 370 km/h y una aceleración que rompe la barrera del segundo, busca posicionarse como el referente de lujo y tecnología dentro del portafolio de Tesla, compitiendo con los superdeportivos tradicionales pero sin emitir gases contaminantes.

Los antecedentes del Roadster y su legado en la industria

El Roadster original, lanzado en 2008 y producido hasta 2012, utilizó el chasis del Lotus Elise y cambió la percepción del público sobre los coches eléctricos, demostrando que podían ser rápidos y atractivos. Fue el punto de partida que permitió a Tesla escalar su producción con los Model S, Model 3, Model X y Model Y, y ahora, con la apuesta por la robótica y la IA, el nuevo Roadster vuelve a ser la carta de presentación de la capacidad técnica de la firma.

En la década pasada, la industria automotriz ha visto cómo la electrificación pasó de ser un nicho a una necesidad global. El Roadster 2028, con su sistema de vuelo y su diseño futurista, se inserta en esa tendencia, aunque su uso esté limitado a pistas cerradas y eventos de exhibición. La apuesta de Tesla por combinar automoción y tecnología espacial refleja una visión que va más allá del simple transporte: busca crear una experiencia de movilidad que desafíe la gravedad y la imaginación.

Si bien el modelo no está pensado para el mercado masivo, su existencia podría impulsar a los competidores a acelerar sus propios proyectos de superdeportivos eléctricos, generando una carrera tecnológica que, a la larga, podría traducirse en mejores opciones y precios más competitivos para los consumidores argentinos y cordobeses que sueñan con un coche que combine velocidad, sostenibilidad y, por qué no, la capacidad de volar.

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