Trump abre la puerta a una reunión con Irán en la ONU: ¿Qué implica para Argentina?
El presidente estadounidense muestra disposición a dialogar con Irán durante la próxima cumbre de la ONU, con repercusiones para la región y la Argentina.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este domingo que está dispuesto a encontrarse con el mandatario iraní, Masud Pezeshkian, durante la sesión anual de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, programada para la próxima semana. La información provino de la cadena Fox News, que citó al corresponsal en Jerusalén, Trey Yingst, quien relató que Trump comentó estar “probablemente abierto” a la idea.
Un escenario de contactos informales en la ONU
La Asamblea General se ha convertido, a lo largo de los años, en un escenario donde líderes de países con relaciones tensas pueden cruzarse en pasillos, salones de café o eventos paralelos, generando conversaciones que no siempre llegan a la agenda oficial. En este caso, la posible reunión entre Trump y Pezeshkian se inscribe en esa tradición, aunque aún no se ha confirmado la presencia del presidente iraní en la cumbre.
Opciones sobre la mesa: presión, sanciones o diálogo
Al ser preguntado por Yingst, Trump explicó que está “en modo de tomar decisiones” respecto a Irán y adelantó que “van a pasar grandes cosas en un futuro no muy distante”. Enumeró tres vías: “arrasar Irán”, “dejarlos que se pudran por la vía económica” o “pactar”. La frase “espero que se comporten” cerró su intervención, dejando entrever una postura que combina dureza y una posible apertura a la diplomacia.
Impacto directo en la Argentina y la región
Para la Argentina, cualquier movimiento que modifique la dinámica del estrecho de Ormuz tiene repercusiones inmediatas. Ese paso marítimo concentra cerca del 20% del crudo que llega a los puertos argentinos; una apertura o cierre afecta los precios internacionales del petróleo y, por ende, la balanza comercial del país, que depende de importaciones de energía para alimentar su industria y el transporte.
Además, la posibilidad de que Washington reduzca la presión económica sobre Irán podría reactivar negociaciones de inversión en sectores como fertilizantes y agroquímicos, donde Irán ha mostrado interés en los últimos años. En Córdoba, empresas del sector agroindustrial siguen de cerca estos movimientos, pues una caída de los precios del gas natural iraní impactaría los costos de producción de fertilizantes importados.
La postura de la diplomacia cordobesa y argentina
El canciller argentino, en declaraciones recientes, subrayó que Buenos Aires mantiene una política de “diálogo constructivo” con Teherán y que cualquier avance que reduzca la tensión en el Oriente Medio es bienvenido, siempre que se respete la soberanía nacional de ambos países. Desde la Universidad Nacional de Córdoba, expertos en relaciones internacionales advierten que una reunión informal en la ONU podría abrir una ventana para la mediación de terceros, incluidos países latinoamericanos que buscan posicionarse como puentes de paz.
Lo que dice la retórica iraní
Horas antes de la declaración de Trump, el Comando Central Khatam al‑Anbiya de las fuerzas armadas iraníes advirtió con “ataques devastadores” contra intereses estadounidenses si Washington comete un error en su trato con Teherán. Paralelamente, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, reiteró que el estrecho de Ormuz no se reabrirá hasta que se cumplan sus condiciones: fin de hostilidades, liberación de fondos congelados y levantamiento de sanciones.
¿Qué puede pasar en la cumbre?
Si la reunión se concreta, podría traducirse en una señal de que ambas partes están dispuestas a explorar canales de comunicación más allá de la presión militar y económica. No obstante, la historia reciente muestra que los encuentros informales no siempre se convierten en acuerdos concretos; el caso de la cumbre de 2015, donde se firmó el acuerdo nuclear, es un recordatorio de que la diplomacia requiere tiempo y voluntad política sostenida.
Un vistazo histórico a la relación Argentina‑Irán
Los lazos entre Argentina e Irán se remontan a la década de 1990, cuando ambos países firmaron acuerdos de cooperación en energía y agricultura. En los últimos años, la relación se vio empañada por la crisis de las 13 víctimas argentinas en la Embajada de Irán en Buenos Aires (1994), un hecho que marcó la política exterior argentina y generó una larga disputa judicial.
A pesar de ese episodio, los gobiernos sucesivos mantuvieron contactos en el marco de la OPEP y de foros multilaterales, buscando diversificar fuentes de energía y abrir mercados para productos agroalimentarios. La actual tensión entre EE. UU. e Irán vuelve a poner a prueba la capacidad de Argentina para equilibrar sus intereses estratégicos con sus valores democráticos.
En Córdoba, el sector académico y empresarial sigue atento a cómo evoluciona este escenario, pues cualquier cambio en la política de sanciones o en la seguridad del estrecho de Ormuz repercute directamente en la cadena productiva local, desde la exportación de soja hasta la importación de insumos energéticos.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo



