Colapso de Ueno Bank sacude la economía paraguaya: riesgo país al alza y el guaraní pierde 12%
El 29 de octubre de 2026 la entidad digital Ueno Bank notificó al Banco Central del Paraguay (BCP) su imposibilidad de reponer unos USD 70 millones de su encaje legal, desencadenando una crisis que ha disparado el riesgo país, devaluado el guaraní y provocado la renuncia del presidente Santiago Peña. La situación ha puesto a prueba la estabilidad del sistema financiero paraguayo y ha encendido alarmas en los mercados regionales, incluidos los exportadores y ahorristas argentinos.
El salto del riesgo país y la caída del guaraní
En apenas una semana, el índice de riesgo país de Paraguay, medido por JP Morgan, subió 25 puntos, pasando de 119 a 144 puntos básicos, y alcanzó los 157 puntos durante el mediodía del jueves. El rendimiento del bono soberano a diez años, con vencimiento en febrero de 2036, se ubicó en un 6,04 % anual, el nivel más alto desde junio de 2025. Paralelamente, el dólar pasó de cotizar 5.661 guaraníes el 28 de octubre a 6.358 guaraníes una semana después, lo que representa una devaluación del 12,3 %. Sólo el jueves, la moneda subió un 5,4 % frente al dólar, generando incertidumbre entre los importadores y exportadores que operan con la divisa paraguaya.
Repercusiones políticas: dimisión presidencial y maniobras parlamentarias
El colapso bancario no solo sacudió los mercados; también desencadenó una crisis institucional. El presidente del BCP, Carlos Carvallo, renunció tras verse vinculado con la entidad antes de asumir su cargo público. En la mañana del mismo día, el presidente Santiago Peña entregó su renuncia mediante un mensaje grabado. La bancada del Partido Colorado (ANR) en la Cámara de Diputados archivó el pedido de juicio político contra el vicepresidente Pedro Alliana con 48 votos a favor y 30 en contra, despejando el camino para la sucesión ejecutiva mientras se espera una sesión extraordinaria bicameral que decida la aceptación formal de la dimisión.
Impacto en el sector financiero y la confianza pública
Ueno Bank, el quinto banco privado del país y mayor banco digital, gestionaba entre 800 y 850 millones de dólares en fondos estatales, incluidos USD 355 millones del Instituto de Previsión Social (IPS). La exposición de los fondos de pensiones generó una presión enorme sobre el Congreso, que tuvo que aprobar leyes de urgencia para agilizar el uso del Fondo de Garantía de Depósitos y proteger los ahorros de los jubilados. La Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban) intentó calmar los ánimos, calificando la crisis como un caso “aislado” y asegurando la solidez del sistema financiero nacional.
Qué significa la crisis para Córdoba y los exportadores argentinos
Para la comunidad empresarial cordobesa, la turbulencia paraguaya tiene consecuencias directas. Aproximadamente 30 % de las exportaciones argentinas a Paraguay, que incluyen soja, maíz y productos industriales, se liquidan en guaraníes o mediante tarjetas de débito emitidas por bancos locales. La paralización de las tarjetas y cajeros de Ueno Bank ha entorpecido los pagos de cientos de comercios en Asunción, obligando a los exportadores a buscar alternativas de cambio más costosas y lentas. Además, la devaluación del guaraní encarece los costos de importación de insumos argentinos, reduciendo los márgenes de los productores de la zona norte de Córdoba que dependen del mercado paraguayo.
Reacciones de analistas internacionales y locales
Rhys Hicks, analista de Global Data con sede en Londres, advirtió que “el colapso repentino de Ueno Bank, el mayor banco digital de Paraguay, ha suscitado interrogantes sobre la gobernanza de los bancos digitales de rápido crecimiento en los mercados emergentes”. Hicks señaló que la falta de controles de riesgo y la acumulación de depósitos superó la capacidad de capital del banco, creando un escenario de “fallo de gobernanza”. Además, resaltó que el 60 % de la población adulta del país dependía de una sola institución para pagos y ahorros, lo que convierte la quiebra en un evento de gran magnitud para la confianza pública.
Perspectivas y riesgos a futuro
El Banco Central, bajo la conducción interina de Liana Caballero, ha prometido los primeros desembolsos de devolución de depósitos de hasta 75 salarios mínimos, según la ley de garantías vigente. Sin embargo, la suspensión de operaciones en la Bolsa de Valores de Asunción y la incertidumbre sobre la recuperación de los bonos de Ueno Bank mantienen a los inversionistas en vilo. La Unión Industrial Paraguaya (UIP) y otras cámaras empresariales exigen una investigación profunda y la renovación de las autoridades regulatorias para evitar una nueva paralización de las cadenas de pagos comerciales.
Raíces y lecciones de la crisis bancaria paraguaya
La historia reciente de la banca digital en América Latina muestra un crecimiento vertiginoso impulsado por la inclusión financiera y la reducción de costos operativos. Sin embargo, la falta de marcos regulatorios robustos ha dejado vulnerables a instituciones como Ueno Bank. En Paraguay, la concentración de riesgos en grupos empresariales vinculados al banco, como el Grupo Vázquez, y la ausencia de una supervisión adecuada alimentaron la crisis.
En el contexto argentino, la lección es clara: los bancos digitales pueden ofrecer oportunidades de expansión, pero requieren una vigilancia estricta de sus políticas de riesgo y capital. Los reguladores de la Comisión Nacional de Valores (CNV) y el Banco Central de la República Argentina ya están revisando sus normas para garantizar que la rápida captación de depósitos no supere la capacidad de absorción de riesgos de las entidades.
Para los empresarios cordobeses, diversificar los canales de pago y mantener reservas en monedas fuertes como el dólar o el euro puede ser una estrategia de mitigación frente a choques cambiarios inesperados. Asimismo, el monitoreo constante de los indicadores de riesgo país y de la salud de los bancos vecinos es crucial para anticipar posibles repercusiones en la balanza comercial regional.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo



