Gobierno cordobés aplaude el mural gigante que recibe al Papa León XIV y al Cura Brochero en El Tropezón
Gobierno cordobés aplaude el mural gigante que recibe al Papa León XIV y al Cura Brochero en El Tropezón
El gobernador Martín Llaryora saludó este martes a los muralistas Jael Airasca y Ariel Ocampo, quienes están pintando una obra de 198 m² en la intersección de la avenida Colón con la Circunvalación, como tributo al pontífice León XIV y al santo cordobés Cura Brochero.
Un lienzo urbano que narra fe y identidad
La pieza, que se despliega sobre la pared del viaducto del distribuidor El Tropezón, combina la figura del Papa con el paisaje serrano y el icónico Cura Brochero montado en su mula. En primer plano, León XIV aparece saludando con una mirada que transmite contención y apertura, mientras lleva puesto el poncho que la provincia le obsequiará; el diseño del tejido, obra del artesano local Eric Rojas, simboliza el abrazo que Córdoba quiere darle al visitante de la Santa Sede.
Detrás, el atardecer sobre las sierras cordobesas sirve de telón de fondo a la figura del Cura Brochero, recordando sus recorridos a caballo para llevar salud, educación y asistencia a comunidades aisladas. La composición no solo celebra la visita papal, sino que también reitera la profunda raíz religiosa de la provincia, donde la solidaridad y el trabajo comunitario siguen marcando la vida cotidiana.
Los pinceles detrás del proyecto
Jael Airasca y Ariel Ocampo, socios creativos desde hace más de una década, decidieron abordar el mural como una obra única, compartiendo la superficie y entrelazando sus trazos en lugar de dividir el muro por sectores. “Queremos que la pintura respire unidad, que cada pincelada cuente una historia común”, explicó Airasca durante la visita del gobernador.
Los artistas estiman que la ejecución tomará cuatro jornadas intensas. Su método colaborativo busca reflejar, a la par de la temática religiosa, la forma de trabajar colectivamente que caracteriza a muchos barrios cordobeses, donde la comunidad se reúne para pintar, reparar o embellecer sus espacios comunes.
Caminos de las Sierras y la apuesta por el arte público
El mural forma parte del programa de embellecimiento impulsado por la Dirección de Caminos de las Sierras, que tiene como objetivo rescatar puentes y tramos de la Circunvalación, dotándolos de arte urbano y señalética que revitalice la movilidad y la identidad local. La iniciativa, financiada con fondos provinciales y privados, busca no solo mejorar la estética, sino también generar turismo cultural y dinamizar la economía de los barrios colindantes.
Según datos de la Secretaría de Cultura, desde 2018 se han ejecutado más de 30 intervenciones similares, atrayendo a más de 200 000 visitantes al año y creando oportunidades de empleo para artistas, artesanos y técnicos locales. El proyecto del mural de El Tropezón se inscribe en esa línea, pretendiendo convertir una zona de tránsito en un punto de encuentro visual y simbólico.
Impacto en la comunidad y perspectivas a futuro
Los vecinos de la zona ya notan el cambio: el muro, antes gris y desapercibido, se ha convertido en un espejo donde la gente reconoce su historia y sus valores. “Es como si la ciudad nos estuviera saludando”, comentó María Gómez, comerciante del barrio San Jorge, quien asegura que la obra ha aumentado el flujo de peatones y potenciales clientes.
El gobierno provincial planea aprovechar la notoriedad del mural para lanzar actividades educativas en escuelas locales, donde se analizará la figura del Papa, la vida del Cura Brochero y el proceso creativo de los artistas. Además, se prevé la instalación de una pequeña placa informativa que detalle la historia del proyecto y la relevancia de los símbolos representados.
Raíces y colores: el legado del arte en la Córdoba contemporánea
El mural del Papa León XIV y el Cura Brochero no es solo una obra visual; es un punto de convergencia entre la fe, la tradición artesanal y la modernidad urbana. La presencia del poncho tejido por Eric Rojas recuerda la larga historia del textil cordobés, mientras que el paisaje serrano evoca la geografía que ha moldeado la identidad de la provincia desde la época colonial.
Esta intervención también se suma a una cadena de proyectos que, desde la década de los 2000, han buscado transformar la infraestructura vial en galerías al aire libre. Obras como el mural de la Plaza San Francisco y los frescos del puente sobre el Río Córdoba han demostrado que el arte público puede ser motor de cohesión social y de desarrollo económico.
En última instancia, la bienvenida al pontífice a través de este mural refleja la capacidad de Córdoba para mezclar lo sagrado con lo cotidiano, ofreciendo a sus habitantes y visitantes una experiencia estética que invita a la reflexión y al orgullo local.
Explora más noticias en nuestra sección: Córdoba
