Córdoba se incorpora al Comando Unificado Federal para garantizar la seguridad durante la visita papal de 2026
Córdoba se une al operativo federal para proteger la histórica visita del Papa León XIV.

Córdoba se incorpora al Comando Unificado Federal para garantizar la seguridad durante la visita papal de 2026
El Gobierno de la provincia formalizó su participación en el dispositivo especial creado para la visita apostólica del Papa León XIV, programada del 8 al 11 de noviembre de 2026, y designó al ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, y al jefe de Policía, Marcelo Alejandro Marín, como sus representantes ante el Comando Unificado Federal Córdoba.
El marco institucional que respalda la operación
La Resolución 851 del Ministerio de Seguridad provincial constituye la base legal que autoriza a Córdoba a integrarse al Comando Unificado Federal Córdoba, organismo creado para planificar, coordinar y ejecutar el operativo de seguridad que acompañará la visita del Santo Padre. Dicha resolución establece los mecanismos de articulación con la Subsecretaría de Despliegue Territorial del Ministerio de Seguridad de la Nación y con las fuerzas federales que participarán en la acción conjunta.
El objetivo central del dispositivo es garantizar el orden público y la protección de los feligreses, autoridades y visitantes internacionales que se congregarán en los distintos actos programados. La normativa provincial también deja clara que la Policía de Córdoba mantendrá la conducción operativa de los recursos y servicios provinciales, mientras que las fuerzas federales operarán dentro de sus competencias, siempre bajo un esquema de coordinación estrecha.
Los protagonistas cordobeses: Quinteros y Marín al frente
Juan Pablo Quinteros, ministro de Seguridad de la provincia, y el comisario general Marcelo Alejandro Marín, jefe de la Policía de Córdoba, fueron los elegidos para representar a la provincia en el Comando Unificado. Ambos cuentan con una larga trayectoria en la gestión de situaciones de alta complejidad: Quinteros, quien dirigió la reforma del Código de Seguridad Provincial en 2022, y Marín, que lideró la operación de control de multitudes durante la Fiesta Nacional de la Vendimia en 2024.
Su presencia en el dispositivo no solo aporta experiencia, sino también una visión local que permitirá adaptar los planes operacionales a la realidad de los barrios cordobeses, la geografía urbana y la logística de los accesos a los principales puntos de congregación, como la Plaza San Martín y el Estadio Mario Alberto Kempes.
Cómo se articulará la seguridad en los cuatro días de la visita
El plan operacional conjunto, que será revisado y actualizado de forma continua, contempla la distribución de responsabilidades entre las fuerzas provinciales y federales. Entre las tareas asignadas a la Policía de Córdoba están el control de accesos, la vigilancia de rutas de traslado del Papa, la gestión de puntos críticos de concentración y la coordinación con los servicios de emergencias locales.
Por su parte, la Gendarmería Nacional y la Policía Federal Intervienen en la seguridad de los edificios gubernamentales y en la protección de la delegación diplomática. Además, la Guardia Suiza Pontificia, responsable de la seguridad de la Santa Sede, mantendrá un canal de enlace permanente con el Comando Unificado para alinear protocolos y compartir información de inteligencia.
Los mecanismos de comunicación incluirán una red de radiofrecuencias exclusiva, centros de mando móviles en cada zona de actividad y una plataforma digital de intercambio de datos en tiempo real. Todo ello permitirá reaccionar rápidamente ante cualquier eventualidad, desde disturbios menores hasta amenazas de mayor calado.
Impacto para la ciudad y la provincia: más que seguridad
Más allá del aspecto operativo, la visita papal representa una oportunidad económica y cultural para Córdoba. Se estima que la afluencia de peregrinos y turistas internacionales genere un ingreso adicional de entre 150 y 200 millones de pesos para la provincia, impulsando al sector hotelero, gastronómico y de transporte. Los comercios del centro histórico y los barrios cercanos a los recorridos previstos esperan un aumento de la actividad comercial que podría traducirse en miles de empleos temporales.
Sin embargo, la magnitud del evento también plantea desafíos logísticos: la necesidad de reforzar la infraestructura vial, mejorar la señalización y garantizar la accesibilidad para personas con movilidad reducida. Las autoridades provinciales han anunciado la puesta en marcha de obras de mejora en la Avenida Colón y la ampliación de los parkings públicos, con la intención de dejar un legado positivo para los cordobeses después de la partida del Papa.
Un poco de historia sobre visitas papales en la región
La última visita papal a la provincia de Córdoba tuvo lugar en 1995, cuando el Papa Juan Pablo II recorrió la Catedral de Córdoba y celebró una misa multitudinaria en la Plaza San Martín. Ese evento dejó una huella imborrable en la memoria colectiva y sirvió como referente para la planificación de futuros encuentros religiosos de gran escala.
Desde entonces, la seguridad de los eventos religiosos ha evolucionado significativamente. En los últimos veinte años, la incorporación de tecnologías de vigilancia, la creación de unidades especializadas de control de multitudes y la coordinación interjurisdiccional se convirtieron en pilares de la gestión de riesgos. La experiencia acumulada durante la Feria del Libro de Córdoba y la Expo Agroalimentaria ha permitido afinar los protocolos que ahora se aplicarán para la visita del Papa León XIV.
Esta nueva integración al Comando Unificado Federal Córdoba no solo refleja la voluntad del Gobierno provincial de garantizar la tranquilidad de los ciudadanos, sino también la capacidad de la provincia para organizar eventos de talla internacional, reforzando su posición como referente en la gestión de la seguridad pública en el interior del país.
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