Estados Unidos acusa a Cuba de campaña de espionaje y subversión durante casi siete décadas
La tensión entre Estados Unidos y Cuba se remonta a la Revolución castrista en 1959

Estados Unidos acusa a Cuba de campaña de espionaje y subversión durante casi siete décadas
El gobierno de Estados Unidos acusó a Cuba de liderar una campaña de espionaje y subversión dentro de su territorio durante casi siete décadas, en un informe que supone un nuevo aumento de la presión sobre la isla comunista.
Orígenes de la tensión entre Estados Unidos y Cuba
La tensión entre Estados Unidos y Cuba se remonta a la Revolución castrista en 1959, que inicialmente fue recibida con beneplácito por Washington. Sin embargo, el contexto de la Guerra Fría pronto desbarató cualquier tentativa de relación pacífica. Washington impuso rápidamente sanciones al nuevo régimen que lideraba Fidel Castro, que nacionalizó empresas estadounidenses, y éste a su vez respondió con un acercamiento a Moscú y el bloque comunista.
La campaña de acoso mutuo
La campaña de acoso mutuo se prolongó durante décadas. El gobierno estadounidense organizó múltiples intentos de asesinato de Castro, y a su vez La Habana acogió, entrenó y respaldó movimientos guerrilleros en el Tercer Mundo, y en especial en América Latina y el Caribe. El informe del Departamento de Estado reconoce que La Habana nunca tuvo la capacidad de derrotar a Estados Unidos en un conflicto armado convencional.
El nuevo modelo de guerra de desgaste
En cambio, los cubanos perfeccionaron un nuevo modelo para una larga guerra de desgaste, organizado en torno al espionaje, la infiltración, el sabotaje, redes de aliados y una infraestructura revolucionaria diseñada para volcar a Estados Unidos contra sí mismo. Este modelo ha sido utilizado por Cuba para influir en la política estadounidense y para apoyar a movimientos izquierdistas en América Latina y el Caribe.
Las acusaciones del Departamento de Estado
El informe del Departamento de Estado acusa a Cuba de haber liderado una campaña que se ha infiltrado en las más altas esferas del gobierno de Estados Unidos, además de reclutar y formar generaciones de activistas y respaldar el terrorismo de izquierda. El informe también detalla una larga lista de acusaciones contra organizaciones estadounidenses aún activas, como la coalición Red Nacional sobre Cuba (NNOC).
La respuesta de Cuba
La Habana ha negado las acusaciones del Departamento de Estado, y ha afirmado que el informe es parte de una campaña de desinformación y propaganda para justificar las sanciones económicas contra la isla. Cuba ha llamado a la comunidad internacional a rechazar las acusaciones y a apoyar la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.
El impacto en la relación entre Estados Unidos y Cuba
Las acusaciones del Departamento de Estado suponen un nuevo aumento de la presión sobre la isla comunista, y podrían tener un impacto negativo en la relación entre Estados Unidos y Cuba. La relación entre los dos países ha sido tensa durante décadas, y las sanciones económicas han tenido un impacto significativo en la economía cubana.
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