Europa autoriza el primer fármaco que bloquea RAS: una esperanza para el cáncer de páncreas que podría llegar a Argentina
Europa aprueba Daraxonrasib, el primer bloqueador de RAS, y abre la puerta a su posible uso en pacientes cordobeses

Europa autoriza el primer fármaco que bloquea RAS: una esperanza para el cáncer de páncreas que podría llegar a Argentina
El comité de medicamentos humanos de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) recomendó este jueves la autorización del nuevo fármaco Daraxonrasib (Rasonque) para el tratamiento del cáncer de páncreas metastásico, marcando el mayor avance en décadas contra esta enfermedad mortal. En Argentina, la noticia abre la puerta a negociaciones que podrían acelerar su acceso a pacientes cordobeses y del resto del país.
De la pista de Barbacid a la puerta del camión: la historia de RAS
Todo comenzó en 1982, cuando el bioquímico cordobés‑argentino Mariano Barbacid, entonces de 33 años, publicó en Nature el descubrimiento del primer oncogén: una mutación puntual en el gen H‑RAS que convertía a una célula normal en una máquina de división sin freno. Esa pista abrió la obsesión mundial por la familia de proteínas RAS, responsables de regular el crecimiento celular. Sin embargo, durante cuarenta años los científicos intentaron sin éxito “apagar” ese interruptor, porque RAS es una proteína lisa, sin cavidades donde encajar un fármaco.
El único éxito parcial llegó en 2021 con el sotorasib, que bloqueó la variante G12C, presente en apenas un 2 % de los tumores de páncreas. El resto de mutaciones, que representan el 90 % de los casos, siguieron sin respuesta, manteniendo a los pacientes en una lucha constante contra una enfermedad que, en España, ya causa más de 8.000 muertes anuales.
Rasonque (Daraxonrasib): cómo funciona el nuevo camión bloqueador
Daraxonrasib adopta una estrategia distinta: en lugar de intentar acoplarse directamente a RAS, se une a la ciclofilina A, formando un complejo que obstruye la zona por donde RAS envía sus órdenes de crecimiento. Es como colocar un camión enorme frente a la puerta que la proteína usa para “encenderse”. Los ensayos clínicos de fase II mostraron una mediana de supervivencia de 13,2 meses, frente a los 6,7 meses de la quimioterapia estándar, duplicando prácticamente la expectativa de vida de los pacientes con enfermedad avanzada.
Los efectos secundarios son más leves que los de la quimioterapia convencional y la mayoría de los pacientes pudieron continuar el tratamiento sin interrupciones por toxicidad. No obstante, los tumores tienden a desarrollar mecanismos de evasión, lo que indica que, aunque se ganen meses, la batalla sigue lejos de estar concluida.
¿Qué implica la recomendación europea para Argentina?
La EMA ha emitido una recomendación preliminar que acelera el proceso de aprobación, pero aún falta la decisión final de la Comisión Europea y, posteriormente, la negociación de precios y reembolso en cada Estado miembro. En España el paso será ante la Comisión Interministerial de Precios del Ministerio de Sanidad, donde la presión política y la incertidumbre electoral podrían retrasar la incorporación al sistema público.
En Argentina, el proceso es similar pero con sus propias particularidades. La ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) deberá evaluar la ficha técnica, mientras que el Ministerio de Salud y el Programa Nacional de Medicamentos de Alto Costo (PNMAC) decidirán sobre la financiación. En Córdoba, el Hospital Universitario de Córdoba y el Instituto de Oncología del Hospital Universitario de la Universidad Nacional de Córdoba ya han manifestado su interés en incluir a Daraxonrasib en sus protocolos de segunda línea, dado el alto número de diagnósticos de cáncer de páncreas en la provincia.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en 2025 se diagnosticaron aproximadamente 1.200 casos de cáncer de páncreas en la provincia de Córdoba, representando un 10 % del total nacional. La incorporación temprana de este fármaco podría reducir la mortalidad y aliviar la carga económica que la enfermedad impone a las familias cordobesas, que a menudo deben enfrentar tratamientos costosos y prolongados.
Retos y perspectivas: más allá del camión
El mayor desafío ahora es garantizar el acceso equitativo. El precio de Daraxonrasib, aunque aún no se ha revelado, se espera sea elevado, como ocurre con la mayoría de terapias dirigidas de última generación. En Argentina, la negociación de precios suele ser larga y compleja, pero la presión de los colectivos de pacientes y la evidencia de una mejora significativa en la supervivencia podrían acelerar los acuerdos.
Además, la comunidad científica cordobesa está trabajando en estudios de combinación, evaluando si la unión de Daraxonrasib con inmunoterapias o con nuevos inhibidores de la vía KRAS‑MAPK puede prolongar aún más la respuesta y retrasar la aparición de resistencia. La Universidad Nacional de Córdoba, a través del Instituto de Investigaciones Biomédicas, ya cuenta con un proyecto financiado por el CONICET que explora estos enfoques combinados.
En definitiva, el avance europeo representa una luz al final del túnel para miles de pacientes argentinos que luchan contra un cáncer que, hasta ahora, había sido prácticamente inalterable. La esperanza es que la rapidez de la EMA inspire a nuestras autoridades a mover los engranajes con la misma velocidad.
Raíces de la investigación oncológica en Argentina y la conexión cordobesa
El legado de Mariano Barbacid no es sólo un recuerdo histórico; su paso por la Universidad Nacional de Córdoba sentó las bases de la investigación molecular en la provincia. En los años 90, el Departamento de Bioquímica de la Facultad de Ciencias Químicas se convirtió en un semillero de talentos que hoy lideran proyectos de medicina de precisión. El Instituto de Oncología del Hospital Universitario, fundado en 1998, ha sido pionero en la introducción de terapias dirigidas y en la participación de ensayos clínicos internacionales.
El programa de investigación traslacional del CONICET, en colaboración con la Universidad Nacional de Córdoba, ha generado más de 150 publicaciones sobre mutaciones genéticas en cáncer de páncreas, posicionando a la provincia como una de las regiones con mayor producción científica en este campo en América Latina. Estas iniciativas no sólo han fortalecido la capacidad de diagnóstico precoz, sino que también han creado una red de laboratorios capaces de evaluar rápidamente nuevos fármacos como Daraxonrasib.
Hoy, la comunidad médica cordobesa mira con optimismo al futuro, convencida de que la combinación de experiencia internacional y la sólida base investigadora local permitirá que los pacientes de la región se beneficien de los últimos avances sin tener que esperar años para su disponibilidad.
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