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Los misiles de entrenamiento RM48U: la nueva carta de Rusia en su ofensiva balística contra Ucrania

El RM48U, arma de bajo costo, se convierte en la carta clave de Rusia para mantener su ofensiva balística contra Ucrania.

Los misiles de entrenamiento RM48U: la nueva carta de Rusia en su ofensiva balística contra Ucrania

Lead: Desde julio de 2026, Rusia ha disparado más de 150 misiles balísticos e hipersónicos contra Ucrania, y la mitad de ellos son los llamados RM48U, proyectiles originalmente diseñados como blancos de entrenamiento para los sistemas S‑400. El uso masivo de estos misiles ha elevado los niveles de destrucción y ha puesto en jaque los escasos interceptores Patriot que posee Kiev.

¿Qué es el RM48U y cómo funciona?

El RM48U, cuya sigla proviene del ruso raketa mishen (misil blanco), se lanza desde los mismos lanzadores S‑400 que emplean los misiles de mayor precisión como el Iskander. A diferencia de estos últimos, el RM48U sigue una trayectoria balística más sencilla y carece de guía terminal sofisticada, lo que lo hace menos preciso – se desvía en promedio 300 metros del objetivo – pero también mucho más barato y rápido de producir. Su velocidad alcanza los 2.200 km/h y, al impactar, dispersa fragmentos metálicos sobre un amplio radio, convirtiéndolo en un arma de efecto área.

El auge del RM48U en la campaña de julio‑agosto 2026

Según datos recopilados por la Fiscalía General de Ucrania y revisados por Reuters, Rusia lanzó 87 RM48U en julio, representando el 38 % de los 228 misiles balísticos e hipersónicos disparados en ese mes. En los ocho primeros días de agosto se contabilizaron 70 ataques de este tipo, de los cuales 36 fueron RM48U. La mayor concentración de estos misiles se registró el 5 de agosto, cuando uno impactó una plataforma ferroviaria en el distrito de Brovary, a las afueras de Kiev, dejando ocho muertos y una estela de destrucción que incluyó almacenes de suministros militares.

Los analistas de defensa británicos y estadounidenses coinciden en que el uso intensivo del RM48U permite a Moscú preservar su stock de misiles más caros y precisos – Iskander, KN‑23, Zircon y Kinzhal – para una posible ofensiva de invierno, cuando la climatología dificultará la defensa aérea ucraniana.

Repercusiones para la defensa ucraniana y la industria armamentista argentina

El bombardeo con RM48U ha puesto en evidencia la escasez de interceptores balísticos en el arsenal ucraniano. Ucrania ha agotado prácticamente sus misiles Patriot de fabricación estadounidense y depende de nuevas entregas que aún no se vislumbran. En este escenario, la comunidad de defensa de la República Argentina, que mantiene una política de no proliferación pero que también busca modernizar su capacidad aérea, observa con atención los movimientos del mercado de misiles balísticos.

Argentina cuenta con la empresa estatal Fabricaciones Militares y el programa de cohetes del Instituto Nacional de Tecnología Aeroespacial (INTA) que, aunque enfocados en lanzadores de satélites y cohetes de investigación, podrían adaptarse a la producción de sistemas de defensa contra misiles balísticos de corto alcance. La demanda internacional de interceptores Patriot y de sistemas de defensa aérea de última generación está en alza, y el país ha iniciado conversaciones preliminares con socios europeos para participar en la cadena de suministro de componentes críticos, como los motores de combustible sólido y los sensores de guía.

Además, la proliferación de misiles de bajo costo como el RM48U genera una presión sobre los presupuestos de defensa de los países vecinos, incluido el propio territorio argentino, que podría verse obligado a reforzar sus sistemas de alerta temprana y a invertir en tecnologías de intercepción más económicas, como los sistemas basados en láser de alta energía que están siendo desarrollados por institutos de investigación locales.

¿Qué dice la comunidad internacional?

Sidharth Kaushal, investigador senior del Royal United Services Institute (RUSI), explicó que el empleo del RM48U “agota los interceptores ucranianos aún disponibles y permite a Rusia atacar objetivos de menor valor sin sacrificar sus misiles más precisos”. El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) estima que Rusia dispone de unas 100 unidades Iskander y 400 RM48U, y proyecta elevar la producción anual de estos últimos de 200 en 2025 a 480 en 2026.

Mientras tanto, el gobierno de Estados Unidos ha asegurado que posee municiones suficientes para sus aliados, pero prioriza la protección de sus propios sistemas y la ampliación de la producción. La falta de claridad sobre la llegada de nuevos Patriot a Kiev mantiene la tensión en la región y abre la puerta a que países como Argentina consideren la posibilidad de colaborar en la fabricación o el mantenimiento de sistemas de defensa aérea.

El costo humano del RM48U

El ataque del 5 de agosto en Brovary dejó ocho muertos y cientos de heridos, según autoridades locales. Los investigadores forenses identificaron fragmentos metálicos y un cráter característico de un RM48U, confirmando que, pese a su menor precisión, el misil causa daños colaterales graves cuando impacta en zonas pobladas. La ONU registró 437 civiles muertos en Ucrania durante julio, la cifra más alta desde el inicio de la invasión a gran escala, y gran parte de ese saldo se atribuye a ataques con misiles y drones.

El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskiy ha reiterado la urgencia de recibir nuevos Patriot, mientras que Moscú niega haber atacado deliberadamente a civiles, alegando que sus operaciones se dirigen a infraestructura militar.

Perspectivas a futuro y lecciones para Córdoba

En Córdoba, donde la industria aeroespacial ha crecido gracias a la presencia del Centro de Investigación Aeronáutica (CITEFA) y de la Universidad Nacional de Córdoba, la escalada de misiles de bajo costo como el RM48U plantea preguntas sobre la necesidad de fortalecer la investigación en defensa y en tecnologías de detección temprana. Los laboratorios locales ya están trabajando en sensores de radar de alta resolución que podrían integrarse a sistemas de alerta para proteger infraestructuras críticas.

En conclusión, el RM48U se ha convertido en la herramienta favorita de Rusia para mantener una ofensiva constante sin desgastar sus misiles de mayor precisión. Su uso masivo no solo ha elevado la mortalidad civil en Ucrania, sino que también está generando un efecto dominó en la política de defensa de países como Argentina, que deben reevaluar sus prioridades estratégicas y su capacidad industrial para enfrentar una amenaza cada vez más diversificada.

Raíces de la estrategia rusa y sus ecos en la defensa sudamericana

Desde la década de 1990, Rusia ha desarrollado una doctrina de “misiles de bajo costo y alto volumen”, una respuesta a la saturación de sistemas de defensa occidentales. El RM48U es la culminación de esa estrategia: un proyectil barato, fácil de producir y suficientemente letal para desgastar al adversario. En Sudamérica, varios países han adoptado una postura similar, invirtiendo en armas de menor costo pero en mayor cantidad para compensar la brecha tecnológica.

En Argentina, la discusión sobre la adquisición de sistemas de defensa aérea se ha intensificado en los últimos años. El Congreso ha debatido la compra de radares de largo alcance y la posible participación en proyectos internacionales de intercepción, como el programa europeo SAMP/T. La experiencia rusa con el RM48U podría servir como estudio de caso para evaluar la efectividad de una defensa basada en la cantidad frente a la calidad.

Finalmente, la comunidad académica cordobesa, liderada por el Instituto de Estudios Estratégicos y de Seguridad (IEES), está publicando análisis sobre cómo la proliferación de misiles de bajo costo afecta la estabilidad regional y qué medidas pueden adoptarse para mitigar riesgos, desde la cooperación internacional hasta la inversión en tecnologías de defensa autónoma.

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