Rusia rompe la tregua de 72 horas y lanza una nueva ola de misiles y drones contra Kiev
El ataque reaviva la tensión en Europa del Este mientras Buenos Aires observa los efectos en la economía y la diáspora ucraniana.

Rusia rompe la tregua de 72 horas y lanza una nueva ola de misiles y drones contra Kiev
Este martes, tras la expiración de una pausa de 72 horas pactada bajo la presión de Estados Unidos, la Federación Rusa reanudó los ataques aéreos contra la capital ucraniana. Misiles balísticos, de crucero y enjambres de drones sobrevolaron los distritos de Solomianskyi y Podilskyi, dejando al menos dos muertos y diez heridos, según la administración militar de Kiev.
El escenario de la madrugada: explosiones, incendios y evacuaciones
Las primeras explosiones se escucharon en la madrugada, cuando los sistemas de defensa antiaérea de Ucrania activaron sus interceptores. La población fue instada a refugiarse en sótanos y albergues improvisados. En Solomianskyi, un edificio residencial de cinco plantas resultó gravemente dañado; en Podilskyi, varios automóviles se incendiaron y un bloque de oficinas quedó envuelto en llamas. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, confirmó que una escuela también sufrió daños estructurales y que varias personas quedaron atrapadas bajo los escombros.
Diplomacia en pausa: la visita de los enviados estadounidenses
El cese de hostilidades había sido acordado tras la visita del enviado especial del presidente estadounidense Donald Trump, Steve Witkoff, y del yerno del mandatario, Jared Kushner, a Kiev. Un día antes, ambos interlocutores se reunieron con el presidente ruso, Vladimir Putin, en Moscú, donde se anunció un “progreso sustancial” en las conversaciones trilaterales. Witkoff aseguró que se habían abierto nuevas ventanas para reactivar las negociaciones, aunque no se firmó ningún acuerdo concreto antes de que la tregua expirara.
El Kremlin, por su parte, dejó abierta la posibilidad de retomar las mesas de diálogo, aunque el portavoz Dmitry Peskov advirtió que “es demasiado pronto para definir fechas”. Mientras tanto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, declaró a la prensa estadounidense que Washington busca reducir la tensión antes del invierno, y que los rusos podrían intentar aprovechar el clima frío para intensificar la presión sobre Ucrania.
Repercusiones para Argentina: ¿qué siente el laburo de los argentinos?
Desde Buenos Aires, la noticia genera preocupación en la comunidad ucraniana, que supera los 70 000 residentes en la República Argentina. Muchos de ellos, que llegaron en la década de los 90, temen por sus familiares y por la seguridad de los refugiados que llegan a los puertos argentinos cada vez que la guerra se intensifica. Además, el conflicto sigue encareciendo los precios de los fertilizantes importados, un insumo clave para la producción agropecuaria del país. Los precios del gas natural y del trigo también se ven afectados por la incertidumbre en los mercados internacionales, lo que repercute directamente en los costos de producción y en la canasta familiar.
El sector exportador de cereales, que depende de rutas marítimas que atraviesan el Mar Negro, también siente el vaivén del conflicto. La posibilidad de que Rusia reduzca los envíos de energía a Europa podría abrir una ventana para que Argentina aumente sus exportaciones de gas y petróleo, pero a la vez implica una mayor volatilidad en los precios internacionales. En el ámbito político, el gobierno argentino sigue manteniendo una posición de “no intervención”, pero la presión de la diáspora ucraniana y de los sindicatos agrícolas podría empujar a una postura más activa en los foros multilaterales.
Reacción de los vecinos y de la OTAN
Polonia anunció el despliegue inmediato de aviones de combate para proteger su espacio aéreo, mientras que las fuerzas armadas polacas iniciaron operaciones aéreas de vigilancia sobre la zona fronteriza. La OTAN, por su parte, reiteró su compromiso de reforzar la defensa de los países miembros del Este europeo y de suministrar más sistemas de defensa antiaérea a Ucrania.
En el plano interno, el gobernador de la ciudad rusa de Saratov informó, a través de Telegram, que drones ucranianos alcanzaron infraestructura civil, dejando varios heridos. La información, confirmada por Reuters, muestra que la guerra se está expandiendo a ambos lados, con ataques de represalia que ponen en riesgo a la población civil de ambos países.
Un poco de historia sobre la tregua y sus antecedentes
La tregua de 72 horas que terminó este martes había sido ordenada por el presidente Putin durante la visita de los enviados de Trump a Moscú y Kiev. En los últimos meses, los intentos de negociación se han visto obstaculizados por los constantes bombardeos sobre la infraestructura crítica de Kiev, como la sede del Servicio de Seguridad de Ucrania, que fue alcanzada por primera vez en un ataque diurno el viernes pasado.
Desde el inicio del conflicto en 2022, la capital ucraniana ha sufrido más de 1 200 ataques aéreos, lo que ha convertido a sus barrios en zonas de guerra permanente. Los distritos de Solomianskyi y Podilskyi, tradicionalmente residenciales, se han transformado en escenarios de destrucción y reconstrucción constante, con la población adaptándose a los refugios subterráneos y a la escasez de servicios básicos.
En el contexto internacional, la guerra ha provocado la mayor crisis alimentaria desde la Segunda Guerra Mundial, al bloquear los corredores de exportación de cereales ucranianos. Argentina, como gran exportador de granos, ha asumido un rol clave en la búsqueda de alternativas logísticas, mientras que su gobierno intenta equilibrar la relación con Rusia, uno de sus principales socios energéticos, y con Estados Unidos, principal comprador de sus productos agropecuarios.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo



