Mundo

Cómo el latido, la respiración y el estómago marcan el compás de la memoria y el miedo

Los latidos, la respiración y el estómago marcan el compás de la mente.

Cómo el latido, la respiración y el estómago marcan el compás de la memoria y el miedo

Una investigación publicada en la revista Neuroscience of Consciousness por científicos de la Universidad de California en Santa Bárbara (UCSB) reveló que los ritmos del corazón, los pulmones y el estómago no son simples acompañantes de nuestras emociones, sino los directores de una orquesta que determina cuándo el cerebro está más dispuesto a recibir información. Según la experta Asa Young, del laboratorio del profesor Jonathan Schooler, “los latidos del corazón, la respiración y el ritmo gástrico son señales regulares y predecibles alrededor de las cuales se organizan grupos de neuronas, definiendo momentos de mayor o menor receptividad”.

El cuerpo como partitura de la mente

En la práctica, el cuerpo marca cada compás de la actividad mental. Al enfrentar una tarea que exige concentración, la gente suele inhalar justo antes de iniciar y exhalar al responder. Este patrón no es casual: los participantes del estudio recordaron mejor una imagen cuando la vieron durante la inhalación que durante la exhalación. El latido cardíaco también tiene su papel: las imágenes terroríficas fueron detectadas más rápido en el instante de la contracción del corazón, mientras que estímulos neutros como sonidos cotidianos o una ligera presión disminuyeron su intensidad en ese mismo momento.

Cuando la sintonía se descompone

El estudio advierte que la conexión entre cuerpo y cerebro debe mantenerse en equilibrio. Un vínculo demasiado débil o excesivamente intenso puede entorpecer el bienestar emocional. En trastornos de ansiedad, las señales internas se vuelven tan intensas que resultan imposibles de ignorar; en la depresión, la comunicación se debilita, generando una menor sensibilidad a las señales corporales. Así, la falta de flexibilidad o sincronía en el intercambio de información puede ser la raíz de varios problemas de salud mental.

Implicancias para la vida cotidiana en Córdoba

Para los cordobeses, entender esta “conversación” cuerpo‑mente abre la puerta a nuevas estrategias de laburo y estudio. Por ejemplo, docentes de la Universidad Nacional de Córdoba podrían incorporar ejercicios de respiración antes de exámenes para potenciar la retención de información. En el ámbito deportivo, entrenadores de clubes como Talleres o Belgrano pueden sincronizar entrenamientos con la fase de inhalación‑exhalación para mejorar la concentración de los jugadores bajo presión.

Un poco de historia sobre la relación cuerpo‑mente

La idea de que el cerebro funciona aislado de su cuerpo tiene raíces en la filosofía cartesiana del siglo XVII, cuando René Descartes describió la mente como una sustancia distinta de la materia. A lo largo del siglo XX, corrientes como el conductismo intentaron reducir la conducta a estímulos externos, dejando de lado la influencia interna del organismo.

Sin embargo, en las últimas décadas la neurociencia ha ido desmontando ese dualismo. Investigaciones pioneras de Antonio Damasio en la década de 1990 mostraron que las emociones emergen de la interacción entre el cerebro y el cuerpo, introduciendo el concepto de “marcadores somáticos”.

Hoy, el trabajo de la UCSB lleva esa línea a un nivel más fino, demostrando que no solo las emociones, sino también la percepción y la memoria dependen de los ritmos fisiológicos. En Córdoba, esta visión se refleja en la creciente oferta de terapias integrativas que combinan psicología con técnicas de respiración, yoga y biofeedback, buscando restablecer la sintonía perdida entre cuerpo y mente.

Artículos relacionados

Volver al botón superior
📻
EN VIVO