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Zelensky denuncia dos incursiones de drones rusos sobre el espacio aéreo moldavo mientras volaba en su avión presidencial

El mandatario ucraniano asegura que Moscú intentó presionar a la OTAN a través de ataques aéreos sobre Moldavia.

Zelensky denuncia dos incursiones de drones rusos sobre el espacio aéreo moldavo mientras volaba en su avión presidencial

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, sostuvo este martes en una entrevista con la cadena CBS que dos drones de fabricación rusa penetraron el espacio aéreo de Moldavia mientras él transitaba en su avión presidencial. Los incidentes, ocurridos en fechas distintas, se dieron cuando la aeronave utilizó el aeropuerto de Chisináu como punto de escala, y forman parte de una ola de agresiones que ha llevado la guerra a los márgenes de la OTAN.

Los dos episodios que sacudieron el tránsito aéreo moldavo

El primer suceso se registró el 9 de septiembre, cuando Zelensky partía de Moldavia rumbo a Oslo para asistir al funeral del rey Harald V. Las autoridades moldavas cerraron temporalmente su espacio aéreo al detectar varios drones, retrasando la salida del avión presidencial. Uno de los aparatos cayó en un campo al norte de la capital, provocando un incendio; el otro siguió su ruta hacia el espacio aéreo rumano. El primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, comentó que el dron estuvo “casi alcanzando” al avión durante el despegue.

El segundo episodio ocurrió a la vuelta, cuando el mandatario regresaba a Kiev. Según Moldavia, dos drones cruzaron su espacio aéreo en momentos separados, cada incursión duró alrededor de diez minutos con una hora de intervalo entre ambas. Zelensky describió la situación como una “estrategia de presión” de Moscú para mandar un mensaje a los líderes extranjeros que viajan hacia o desde Ucrania.

Reacciones internacionales y la escalada de la amenaza de drones

Los ataques se insertan en un contexto de creciente actividad de drones rusos cerca de las fronteras de la OTAN. Apenas días antes, un caza italiano derribó en Lituania un dron sospechoso que había ingresado desde Bielorrusia, portando explosivos. En la frontera polaca, un dron impactó una locomotora de un tren de pasajeros que cubría la ruta Kiev‑Varsovia, poniendo en riesgo a una delegación europea que incluía a Boris Johnson y al exdirector de la CIA David Petraeus.

Las autoridades de los países afectados activaron alertas, cerraron sectores de su espacio aéreo y reforzaron la vigilancia. La comunidad internacional ha condenado enérgicamente el uso de drones como arma de presión, señalando que vulnera la soberanía de los estados vecinos y aumenta el riesgo de una escalada no deseada.

Qué significa para la región y para Argentina

Para la cuenca del Danubio y los Balcanes, la presencia de drones rusos sobre Moldavia representa una amenaza directa a la seguridad del tránsito aéreo civil y militar. Los operadores de aerolíneas europeas, incluidos los argentinos que vuelan a Europa, podrían ver alteraciones en sus rutas y mayores costos operativos por la necesidad de desviaciones y seguros más altos.

Desde la perspectiva cordobesa, la noticia toca varios puntos sensibles: la comunidad ucraniana radicada en la provincia, que sigue de cerca la guerra, y la industria aeronáutica local, que exporta repuestos y servicios de mantenimiento a Europa. Un incremento en los precios del combustible y en los seguros de vuelo impacta directamente en los costos de los vuelos de Aerolíneas Argentinas y de los operadores privados que conectan Córdoba con destinos internacionales.

Además, el hecho de que Rusia esté intentando presionar a la OTAN mediante ataques aéreos en países vecinos reaviva el debate interno sobre la posición de Argentina respecto a la seguridad global. Si bien nuestro país mantiene una política de no alineación, el gobierno ha expresado su preocupación por la proliferación de armas no tripuladas y ha llamado a fortalecer los marcos internacionales que regulen su uso.

Ecos históricos: la sombra de los drones en Europa y su resonancia en Córdoba

La utilización de drones como herramienta de presión no es nueva; durante la Guerra Fría, la Unión Soviética empleó aviones de reconocimiento para vigilar los flancos de la OTAN. Hoy, la tecnología ha evolucionado, pero el objetivo sigue siendo el mismo: generar incertidumbre y obligar a los adversarios a reaccionar bajo presión. En Córdoba, la memoria de la Guerra de la Triple Alianza y la posterior militarización del territorio nos recuerda que la invasión del espacio aéreo siempre ha sido una señal de intenciones agresivas.

En el ámbito económico, la región cordobesa depende en gran medida del comercio exterior, y cualquier perturbación en las rutas aéreas internacionales repercute en la exportación de productos agroindustriales y en la llegada de turistas. La reciente ola de incidentes con drones subraya la necesidad de que las autoridades argentinas inviertan en sistemas de detección y neutralización de amenazas aéreas, una cuestión que ya está en la agenda del Ministerio de Defensa.

Finalmente, la denuncia de Zelensky abre la puerta a una reflexión sobre la solidaridad latinoamericana. Países como Argentina pueden aportar experiencia en gestión de crisis y en la construcción de alianzas regionales que, aunque no formen parte de la OTAN, sí compartan información de inteligencia y protocolos de seguridad para proteger el espacio aéreo civil frente a amenazas emergentes.

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