Córdoba impulsa una megaplan de mantenimiento y readecuación de su infraestructura hídrica
Córdoba impulsa una megaplan de mantenimiento y readecuación de su infraestructura hídrica
El Gobierno de la provincia, a través del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, puso en marcha en 2024 el Plan Provincial de Mantenimiento y Readecuación de Obras Hídricas, con una inversión que supera los $93.000 millones. La iniciativa abarca zonas rurales, productivas y periurbanas, y busca mejorar el manejo de los excedentes hídricos, reducir riesgos de anegamiento y preparar a la región para los episodios de lluvia que acompañan al fenómeno de El Niño.
Una agenda ambiciosa para la gestión del agua
El programa, concebido por la Secretaría de Infraestructura Hídrica desde 2017, se sustenta en criterios técnicos, ambientales y territoriales. Entre sus líneas de acción destacan la sistematización de cuencas, la readecuación de canales y cauces, la limpieza de arroyos y el control de niveles de lagunas. Cada una de estas tareas está pensada para optimizar el drenaje, evitar inundaciones y reforzar la capacidad de respuesta de los sistemas hídricos ante eventos climáticos extremos.
Zonificación del territorio y obras en campo
Para organizar la ejecución, la provincia dividió su territorio en cuatro grandes zonas, según la configuración de los sistemas hídricos:
- Zona I: Sobremonte, Río Seco, Tulumba, Ischilín, Cruz del Eje, Totoral, Minas, Pocho, San Alberto, San Javier, Punilla, Colón y Río Primero.
- Zona II: San Justo, Río Segundo, Santa María, Calamuchita, Tercero Arriba, General San Martín y Marcos Juárez.
- Zona III: Unión y Juárez Celman.
- Zona IV: Río Cuarto, Roque Sáenz Peña y General Roca.
En cada zona se están realizando tareas de mantenimiento y limpieza de canales, readecuación de cauces, reparación de alcantarillas y otras estructuras, y la sistematización de cuencas para mejorar la capacidad de escurrimiento y proteger tanto a poblaciones como a áreas productivas.
Calendario de obras: de 2024 a 2026
El plan contempla ocho obras para 2024, siete para 2025 y dieciséis para 2026, duplicando la carga de trabajo respecto al año anterior. Entre las intervenciones de 2024 se incluyen la sistematización de la cuenca oeste y sur de Oliva, la adecuación del canal Este Manfredi‑Norte Impira y la readecuación del arroyo El Manantial, entre otras. En 2025 se programaron la refuncionalización de la subcuenca 1 entre Camilo Aldao y Colonia General Baldissera O’Higgins, la protección contra inundaciones en La Carlota y la reparación del vertedero de la laguna Alas Coloradas.
Para 2026 la agenda se vuelve aún más intensiva: se prevé la puesta en valor de la laguna El Barrial, la refuncionalización de la subcuenca 8 al Este de Corral de Bustos, la defensa del escurrimiento oeste hacia El Tío y la protección de la cuenca periurbana sur de Córdoba Capital, entre otras 16 obras que suman más de 1.000 km de canales y más de 350 microembalses.
Coordinación interministerial y proyección a futuro
El plan se articula dentro de la Gestión Integrada de Cuencas, trabajando de la mano con el Ministerio de Bioagroindustria sobre más de 5 millones de hectáreas. Esta coordinación busca mejorar el manejo del agua en la actividad agropecuaria, favorecer el escurrimiento y, sobre todo, contribuir a la prevención de inundaciones que podrían afectar cosechas, infraestructura y la vida cotidiana de los cordobeses.
Los técnicos de la Secretaría de Infraestructura Hídrica subrayan que la inversión no solo es una respuesta a la amenaza climática, sino también una apuesta por la competitividad del sector productivo de la provincia. Un drenaje eficiente reduce pérdidas en cultivos, protege rutas de acceso y brinda mayor seguridad a los habitantes de zonas vulnerables.
Raíces de la gestión hídrica en Córdoba
La preocupación por el manejo del agua no es nueva en la provincia. Desde la década de los 90, los gobiernos cordobeses implementaron obras de regulación de ríos y lagunas para garantizar el suministro a la industria y la agricultura. Sin embargo, la falta de mantenimiento constante provocó deterioros que, con el paso del tiempo, se tradujeron en inundaciones recurrentes, sobre todo en la cuenca del Río Cuarto.
En los últimos años, la política hídrica se ha reorientado hacia la prevención y la resiliencia. La creación de la Secretaría de Infraestructura Hídrica en 2017 marcó un punto de inflexión, al centralizar la planificación y dotarla de recursos para la sistematización de cuencas y la construcción de microembalses. Estas pequeñas obras permiten almacenar excedentes y regular el caudal, reduciendo la presión sobre los grandes ríos.
Hoy, con el plan de $93.000 millones, Córdoba consolida una visión de largo plazo que combina infraestructura, tecnología y gestión territorial. La apuesta es clara: un sistema hídrico robusto que proteja la producción agropecuaria, la vida urbana y la riqueza natural de la provincia frente a los desafíos climáticos que se avecinan.
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