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Francia en llamas: el incendio que azota al sur del país

El incendio que azota al sur de Francia es el más grave de la temporada, con más de 250.000 evacuados y 42.000 hectáreas calcinadas

La situación es crítica

El incendio forestal que arde en el departamento francés de Gironda, en el suroeste del país, ha obligado a evacuar a más de 250.000 personas y ha calcinado unas 42.000 hectáreas, en el episodio más grave de una temporada de incendios que ya bate récords históricos en Francia.

El fuego, que comenzó el miércoles en la turística cuenca de Arcachón, se encuentra a apenas 15 kilómetros del área metropolitana de Burdeos, cuyo alcalde, Thomas Cazenave, descartó este domingo una evacuación de la ciudad, aunque el Gobierno ya ha empezado a redistribuir efectivos hacia el flanco occidental para proteger un núcleo industrial estratégico.

El despliegue de efectivos

El Ministerio de las Fuerzas Armadas confirmó el despliegue de “expertos y recursos” para blindar instalaciones sensibles de la región, entre ellas fábricas de pólvora y de misiles, ante el avance del fuego hacia zonas donde se concentra parte de la industria francesa de defensa.

Según medios locales, las Fuerzas Armadas han elevado su presencia sobre el terreno hasta unos 1.000 militares, la mitad de ellos ya desplegados, que se suman a un contingente de aproximadamente 1.500 bomberos y a 18 medios aéreos, incluido un avión militar A400 con capacidad para transportar 20 toneladas de líquido retardante.

La situación en otras regiones

En el vecino departamento de Las Landas, el fuego de Biscarrosse ha quemado unas 3.600 hectáreas y motivado el desalojo de 36.000 personas, aunque unas 3.000 pudieron regresar a sus hogares en zonas ya acotadas.

En el sureste del país, en Var, un incendio calificado de “giratorio” por las autoridades se reactivó tras arrasar 4.500 hectáreas, con 3.000 evacuaciones preventivas adicionales.

El contexto histórico

Francia atraviesa la peor temporada de incendios de su historia reciente: desde comienzos de 2026 se han contabilizado más de 13.000 focos y unas 115.000 hectáreas arrasadas, según cifras del ministro del Interior, Laurent Núñez, quien reconoció que el país combate “entre 30 y 40 incendios simultáneamente cada día”.

La ola de calor que atraviesa Europa occidental desde julio, con temperaturas sostenidas por encima de los 35 grados y una sequía prolongada, ha convertido a las masas forestales del suroeste francés —una de las mayores superficies de pinares de Europa— en un terreno especialmente vulnerable a la propagación rápida del fuego.

La respuesta del Gobierno

Ante la magnitud de la crisis, el presidente Emmanuel Macron presidirá este lunes una célula de crisis interministerial para coordinar la respuesta del Estado.

En paralelo, el Gobierno convocó para el mismo día dos reuniones de emergencia con los sectores económicos afectados: una primera cita en el Ministerio de Economía con actores locales del turismo, la energía, las telecomunicaciones y los seguros, y una segunda, de alcance nacional, con las federaciones profesionales y los ministros delegados de Energía, Industria y Digital, para evaluar daños y garantizar la continuidad de la actividad económica en las zonas siniestradas.

Un desafío a largo plazo

La magnitud del episodio de Gironda, que ya duplica en extensión al mayor incendio registrado en la región en 2022, plantea a las autoridades francesas un desafío que trasciende la emergencia inmediata: la necesidad de repensar la gestión forestal y la planificación urbana en un país que enfrenta veranos cada vez más cálidos y secos, con episodios de fuego que ganan en frecuencia, velocidad y capacidad destructiva.

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