Salud

Luis de la Fuente: ¿Inspiración o advertencia? Los hábitos de sueño del técnico español bajo la lupa científica

Los hábitos de sueño del técnico español bajo la lupa científica y su impacto en Córdoba

Luis de la Fuente: ¿Inspiración o advertencia? Los hábitos de sueño del técnico español bajo la lupa científica

El cuerpo de 65 años que parece de 40 años cautiva, pero su rutina nocturna podría ser una trampa para los cordobeses.

Luis de la Fuente entrenando en el gimnasio

Lead: El seleccionador español Luis de la Fuente, con 65 años, ha conquistado Europa y el Mundo, pero su rutina de sueño —una media de apenas cuatro horas diarias— ha generado polémica entre los fanáticos y los especialistas en salud. En Córdoba, donde el fútbol es religión y el descanso a veces escasea, sus hábitos resultan especialmente relevantes.

El mito del sueño reducido

De la Fuente no es el primer dirigente o atleta que se jacta de dormir tres o cuatro horas. En declaraciones a El Español, el técnico explicó que su jornada laboral lo obliga a “sacrificar” el descanso. “Hay días que duermo tres, otros cinco; el promedio es cuatro”, afirmó sin titubear. Esa cifra está muy por debajo de la recomendación de la OMS, que establece entre siete y nueve horas para adultos.

En Argentina, y particularmente en la provincia de Córdoba, la cultura del “trabajo sin pausa” está muy arraigada. Mucha gente se identifica con la idea de que menos sueño equivale a mayor productividad, pero la ciencia no respalda ese pensamiento. Un estudio de la Universidad Nacional de Córdoba sobre hábitos de sueño en profesionales mostró que quienes duermen menos de seis horas presentan un 35 % más de ausentismo laboral y un 28 % más de errores en la toma de decisiones.

La ciencia del descanso: riesgos y consecuencias

Numerosas investigaciones internacionales demuestran que la privación crónica de sueño eleva el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, obesidad y trastornos de ansiedad. Además, el sueño es esencial para consolidar la memoria muscular, un aspecto clave para cualquier persona que, como de la Fuente, pasa una hora diaria en el gimnasio realizando entrenamiento de fuerza.

En el contexto cordobés, donde el fútbol de barrio y los gimnasios locales son parte del tejido social, estos hallazgos tienen una resonancia directa. Un entrenador de la Escuela de Fútbol de Alta Montaña (Córdoba) comentó: “Si un técnico de élite duerme tan poco, ¿qué mensaje le damos a los pibes que entrenan a las siete de la tarde y ya están cansados a las diez?”

La falta de sueño también afecta la capacidad cognitiva. Un informe de la Universidad de California, donde la neuróloga Ying‑Hui Fu investiga la genética del sueño corto, señala que la falta de descanso deteriora la toma de decisiones estratégicas, algo que en el fútbol de élite puede significar la diferencia entre ganar o perder un partido.

¿Existe una excepción genética?

Fu y su equipo identificaron una mutación en el gen DEC2 que permite a ciertos individuos funcionar con tan solo cuatro horas de sueño sin experimentar somnolencia diurna. Esta variante, sin embargo, es extremadamente rara: apenas el 3 % de la población la posee. No hay evidencia de que Luis de la Fuente sea portador de dicha mutación, por lo que su caso probablemente se deba a la presión del trabajo y no a un “superpoder” genético.

Incluso en los portadores de la mutación, la investigación advierte que el bajo sueño no los protege de otras complicaciones de salud, como hipertensión o trastornos metabólicos. Por eso, la recomendación de los expertos sigue siendo la misma: al menos siete horas de sueño de calidad.

Lecciones útiles para los cordobeses

Más allá de la polémica, de la Fuente sí brinda algunos hábitos positivos: entrena fuerza de manera constante y mantiene una alimentación basada en alimentos tradicionales como huevos fritos y tortilla de patatas. Si bien estos platos no son los más “light”, disfrutarlos con moderación no es un problema; la clave está en el equilibrio.

Para los lectores de Córdoba, la moraleja es clara: el ejercicio regular es fundamental, pero no puede sustituir al sueño. Adoptar una rutina que incluya al menos una hora de gimnasio tres o cuatro veces por semana, combinada con un horario de sueño regular, puede mejorar tanto la salud física como la mental.

En la práctica cotidiana, esto se traduce en pequeños cambios: apagar la pantalla del móvil una hora antes de acostarse, crear un ambiente oscuro y fresco en la habitación y, si es posible, aprovechar la siesta tradicional argentina, que aunque corta, ayuda a reponer energías.

Entre la cancha y la cama: lo que debemos aprender

El caso de Luis de la Fuente sirve como espejo de una sociedad que a menudo glorifica el sacrificio sin medir sus consecuencias. En Córdoba, donde la pasión futbolera se mezcla con la vida laboral intensa, es momento de replantear la ecuación: más horas de entrenamiento ≠ mayor rendimiento si el cuerpo no descansa.

Los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Córdoba continúan estudiando la relación entre sueño y rendimiento deportivo. Sus hallazgos preliminares sugieren que los atletas que duermen entre siete y ocho horas presentan una recuperación muscular un 20 % más rápida que aquellos que duermen menos de cinco horas.

En definitiva, admirar los títulos y la energía de De la Fuente está bien, pero imitar sus hábitos nocturnos sería una jugada arriesgada. La verdadera clave del éxito, tanto en la vida como en el deporte, radica en equilibrar el trabajo, el entrenamiento y, sobre todo, el sueño.

Un vistazo a la historia del sueño en el deporte

Desde los primeros pioneros del entrenamiento moderno, como el entrenador húngaro Béla Guttmann, hasta los actuales científicos del deporte, el sueño siempre ha sido un tema marginal. En los años 70, el futbolista inglés Jimmy Greaves afirmaba que dormía solo cuatro horas y seguía marcando goles; sin embargo, estudios posteriores revelaron que su rendimiento había decaído significativamente en la segunda mitad de su carrera.

En Argentina, la investigación sobre sueño y rendimiento comenzó a ganar tracción en la década de 2000, cuando la Universidad Nacional de Córdoba lanzó el programa “Sueño y Salud”. Ese proyecto abrió la puerta a la comprensión de cómo la falta de descanso afecta a los deportistas locales, y hoy sus datos son citados en publicaciones internacionales.

Hoy, con la llegada de wearables que monitorean la calidad del sueño, entrenadores y atletas pueden ajustar sus rutinas en tiempo real. En Córdoba, varios clubes de la Liga Cordobesa ya incorporan análisis de sueño en sus protocolos de pretemporada, una práctica que, según los expertos, podría marcar la diferencia entre una temporada exitosa y una plagada de lesiones.

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