Omán aplaza la cumbre regional sobre el estrecho de Ormuz y complica la negociación del paso marítimo
El sultanato de Omán difiere la reunión prevista con Irán y países del Golfo, generando incertidumbre en el tránsito petrolero.

Omán aplaza la cumbre regional sobre el estrecho de Ormuz y complica la negociación del paso marítimo
Lead: El ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, anunció este lunes la postergación de la reunión en Salala que debía reunir a Irán y a varios estados del Golfo para discutir la seguridad y la navegación en el estrecho de Ormuz, punto neurálgico del suministro mundial de energía.
¿Por qué se pospuso la cumbre y quiénes estaban convocados?
La decisión de posponer la cumbre se dio en un contexto de tensiones crecientes entre Teherán y Washington. Albusaidi explicó en su cuenta de X que la medida busca “preservar las posibilidades de alcanzar un consenso” entre los participantes. Entre los países invitados estaban Arabia Saudita, Kuwait, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos e Irak; Baréin, por su parte, optó por no asistir. La reunión, que debía celebrarse el lunes, quedó sin fecha y se trasladará a una fecha posterior, a fin de crear condiciones que permitan acuerdos sostenibles.
El papel de Omán como mediador y la reacción de Irán
Omán ha sido, desde hace años, el árbitro de buena fe en los diálogos de Oriente Medio, aprovechando su posición geográfica y su política exterior neutral. El sultánato mantuvo su disposición a facilitar contactos, tal como recalcó Albusaidi: “Seguimos comprometidos con fomentar el diálogo que apoye la estabilidad y la cooperación duradera en nuestra región”. Por su lado, el canciller iraní Abbas Araghchi subrayó que cualquier acuerdo con Omán no implica por sí mismo la reapertura del estrecho; Teherán sigue atado al Memorando de Islamabad, que exige a EE. UU. cumplir los compromisos asumidos en junio para que Irán levante el bloqueo naval.
Repercusiones para la economía argentina y el bolsillo de los cordobeses
Para los argentinos, y en especial para los cordobeses que dependen de los precios del combustible, la postergación de la cumbre tiene un eco directo. El estrecho de Ormuz canaliza cerca de una quinta parte del petróleo mundial; cualquier interrupción o incertidumbre eleva los precios del crudo Brent, que a su vez repercute en los precios de la nafta y el diésel en la Argentina. Con la inflación ya a niveles históricamente altos, un repunte en los precios internacionales del petróleo encarece los tickets de bomba y, por ende, el costo de vida de millones de argentinos. Además, la falta de claridad sobre la apertura del paso marítimo complica la planificación de los exportadores de granos que buscan seguros seguros de suministro energético para sus buques.
Lo que se viene: próximos pasos y escenarios posibles
Los analistas internacionales señalan tres escenarios probables. El primero es que Omán logre reagendar la cumbre en los próximos meses, con una agenda más clara y con Irán dispuesto a flexibilizar sus condiciones. El segundo contempla una nueva ronda de sanciones o presiones diplomáticas por parte de EE. UU. para forzar la reapertura del estrecho. El tercero, y el más pesimista, es que el estancamiento continúe, manteniendo el estrecho bajo control iraní y manteniendo los precios del petróleo en niveles volátiles. En cualquiera de los casos, la diplomacia regional seguirá siendo la llave para desbloquear la ruta marítima.
Raíces históricas del conflicto en Ormuz
El estrecho de Ormuz ha sido, desde la era del Imperio Persa, una arteria estratégica para el comercio de especias, seda y, más tarde, petróleo. En la década de 1970, la revolución iraní y la posterior guerra Irán‑Irak transformaron al paso en un tablero de ajedrez geopolítico. Durante la Guerra del Golfo (1990‑1991) EE. UU. estableció una presencia naval permanente para garantizar la libre circulación. Desde entonces, cada crisis regional –desde la invasión de Irak en 2003 hasta los recientes roces entre Irán y EE. UU. por el programa nuclear– ha reavivado la disputa sobre quién controla la vía y bajo qué condiciones pueden transitar los buques.
En los últimos años, el Memorando de Islamabad (2023) intentó crear un marco provisional para desescalar la tensión, pero la falta de cumplimiento de los compromisos estadounidenses ha dejado la hoja en blanco. La postergación de la cumbre de Salala muestra que, a pesar de los esfuerzos de mediadores como Omán, la solución sigue siendo esquiva y depende tanto de la voluntad política de Teherán como del juego de poder de Washington.
Mientras tanto, la población argentina sigue pendiente de cómo evoluciona la situación, porque cada fluctuación en el precio del crudo se traduce en una nota más alta en la factura de la luz, el gas y la bomba. En Córdoba, los laburantes del sector del transporte y los agricultores que dependen del combustible para sus maquinarias observan con preocupación los movimientos diplomáticos a miles de kilómetros, conscientes de que la estabilidad del estrecho de Ormuz impacta directamente en su bolsillo.
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